LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

jueves, 20 de febrero de 2014

BIOÉTICA Y HUMANIDAD
Europa, algo menos ensangrentada


El gobierno del Reino de Dinamarca, formado por una inestable coalición de partidos de centro e izquierda, acaba de anular la posibilidad de sacrificar animales en la nación sin utilizar el previo aturdimiento por descarga eléctrica. Quiere decirse que ya no se podrá matar en Dinamarca un animal según el rito Halal (musulmán) o Cosher (judío) por el procedimiento de abrirle la garganta, si antes no se le ha aturdido, para así evitar el terror, la angustia y el extremo dolor que semejante práctica conlleva. Una noticia que hace avanzar a la Bioética en el continente.

Con esta decisión, Dinamarca se une a Suecia, Noruega, Islandia, Suiza y Liecheinstein para evitar la crueldad con los animales, mientras que el resto de estados miembros de la Unión Europea sigue aplicando la Directiva 93/119/CE, y el Reglamento (CE) Nº 1099/2009, ambos relativos a la protección del animal en el momento de su sacrificio. La Directiva preconiza el aturdimiento previo a la muerte, pero contiene la siguiente frase textual: …respetando al mismo tiempo las disposiciones legales o administrativas y las costumbres de los Estados miembros, en particular, a ritos religiosos, tradiciones culturales y patrimonio cultural.

Eso significa que vacas, ovejas o cabras pueden ser sacrificadas en mataderos oficiales europeos, con la cabeza puesta en dirección a La Meca o a Jerusalén, ser inmovilizadas mediante sistemas mecánicos y ser degolladas en frío seccionando tráquea, esófago y vías venosas de un solo tajo, dejando que la víctima se desangre en lenta agonía. El sufrimiento del animal quedaría supuestamente conjurado por la oración que lanza el matarife (autorizado por las autoridades religiosas) en el momento de dar el gran corte.

En su relación con los animales, utilizados como alimento, trabajo, diversión o compañía, la especie humana debería guiarse por cinco conceptos básicos de Bioética: no molestar gratuitamente a los animales; no causarles hambre o sed; no hacerles padecer miedo o angustia; no causarles dolor, heridas o enfermedades; y permitirles expresar su comportamiento natural. En Europa, aunque se han dictado normas (Directivas) sobre el bienestar animal, sigue produciéndose diariamente una sangrienta y brutal matanza.

Imagen de la campaña en Francia contra el sacrificio ritual.
"Este animal va a ser degollado en vivo, sin aturdimiento y con un gran sufrimiento. Eso es el
sacrificio ritual.

"Desde el punto de vista de la protección de los animales y el respeto del animal en tanto que ser sensible,
la práctica consistente en matar los animales sin aturdimiento previo es inaceptable, cualesquiera que fueran las circunstancias. (Federación de Veterinarios de Europa - 2006)

El “sacrifico ritual” practicado en Europa es territorio salpicado de minas explosivas, abundantemente cargadas de prejuicios religiosos, antisemitismo, racismo, intolerancia y fascismo. Cualquier acción dirigida a erradicar la muerte de animales por medios dolorosos e inhumanos recibe, de inmediato, la protesta de ciudadanos que exigen libertad religiosa o de líderes religiosos musulmanes y judíos, que son quienes auspician la matanza. En el concreto caso de Dinamarca, ayer mismo aparecieron en los medios encolerizadas manifestaciones del Ministro de Culto del Gobierno de Israel, acusando al gobierno danés de “antisemita”.

El problema, aparte la repugnancia que tales prácticas despierta, es que sus resultados recaen sobre ciudadanos que nada tienen que ver con el “sacrificio ritual”. De hecho, ninguna normativa evita que carne Halal o Cosher llegue hasta consumidores de otras creencias religiosas. No existe un etiquetaje oficial que identifique la carne religiosamente obtenida, lo que nos hace inconscientes cómplices del sufrimiento de los animales.

Además, el extenso degüello que secciona la tráquea y el esófago del animal consciente, provoca que el contenido de ambos conductos (bacterias existentes en pulmón y aparato digestivo) se vierta y extienda por cuello, cabeza y pecho del  animal. La infección tiene el camino abierto. Como la carne del cuello vacuno y de sus proximidades suele emplearse en preparados de carne picada, y como no existe etiquetaje para identificar carnes “religiosas” (por mucho que proteste nuestro carnicero), es importante evitar comprar este tipo de despieces y los subproductos envasados, precocinados e industrializados derivados. ¿La solución? Consumir carne de cerdo.

Campaña en Polonia contra el sacrificio ritual

En el Reino de España, tan católico que traslada doctrinas religiosas a la legislación civil, existen 25 mataderos certificados por el IH (Instituto Halal) de la Junta Islámica en España. En ellos se practica el “sacrificio ritual”. Si las cosas funcionan como en Francia, por cada kilogramo de carne obtenida por este procedimiento las autoridades religiosas perciben entre 10 y 15 céntimos de euro (impuesto religioso). Uno de esos mataderos Halal, la empresa gallega Novafrigsa – Coren, dice compensar los posibles remordimientos éticos que les puedan surgir aplicando un bálsamo que todo lo cura llamado competitividad empresarial: la pasta es lo importante.

Como ya conocemos la ética que adorna al mundo empresarial, especialmente si es español, no debe sorprendernos el íntimo pensamiento corporativo de esta moderna cadena de mataderos. Con la decisión de Dinamarca, los empresarios cárnicos españoles, franceses o alemanes están de enhorabuena, ya que los carniceros asentados en la civilizada nación nórdica se verán obligados a importar carne Halal y Cosher desde naciones como España. Esto es I+D  y competitividad empresarial caídos del Cielo (y nunca menor dicho).

Respecto de la aplicación de los eximentes contemplados en la Directiva 93/119/CE, referidos a tradiciones y patrimonios culturales, el Reino de España hace también abundante uso de los mismos para justificar el “sacrificio patrimonial” de bovinos en el circo taurino, la muerte “cultural” de vacas a lanzazos durante fiestas tradicionales o la entrañable tradición de la “matanza” (degüello) del cerdo.

De ahí la cara de sorpresa de esas abuelas y madres africanas condenadas en España por rebanar el sexo de sus niñas con cuchillas oxidadas, a pesar de que la “ablación genital femenina” es una tradición cultural de lo más arraigada en sus respectivas sociedades. No hay nada tan útil como “La Religión, La Cultura y El Patrimonio Intangible” para justificar la barbarie humana.

Para el lector que no comprenda bien lo que quiere decir “sacrifico ritual” religioso, existen estremecedores videos cuya dirección en Internet dejo aquí, abajo aunque lleno de remordimientos y prevenciones. Los videos contienen imágenes insoportables y solo deben visionarlos personas adultas, bien formadas, con estómago a toda prueba y un corazón resistente. Confieso, humillando la estúpida virilidad hispánica, que no he sido capaz de verlos todos, ni completos. 
http://www.notre-planete.info/actualites/actu_2508_abattage_Halal_Casher_souffrance_animale.php

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