LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

sábado, 12 de mayo de 2012


CUMBRE DE LA TIERRA
Cochambre en Oyambre

2. Los humedales. Cosas para comentar en Río


En Cantabria (España) hay un pintoresco Lugar de Interés Comunitario (LIC) integrado en la Red Natura 2000. Está formado por la duna - golf de Oyambre, descrita en una reciente entrada de este blog, y por dos pequeños humedales llamados Ría de La Rabia y Ría del Capitán. El devenir de ambos espacios en los últimos años es de lo más ameno. Sobre todo, porque son una muestra de la forma tan original que el Reino de España y la Comunidad Autónoma de Cantabria tienen de entender la Directiva 92/43/CEE, sobre la fauna y flora silvestres.


Cartografía de niveles topográfocos del LIC de Oyambre. Arriba, la duna de Oyambre
aparece como una isla cerrando las dos rías: Capitán a la izquierda y La Rabia a la derecha. Se aprecian, 

mediante trazos cortos en negro, los tres diques históricos que entorpecen la libre circulación del agua. El llamado dique de SNIACE, todavía en pie y como un trazo vertical, es el más largo y está unido a la duna.

Ría de La Rabia

Imaginen una pequeña ría conectada con el mar. En un estrechamiento de la ría a principios del siglo XX se instaló un sólido dique de piedra para almacenar el agua en las mareas. Tan sólido, que sirvió como soporte para una carretera. Al bajar la marea, el agua era forzada a pasar por una estrecha abertura moviendo una turbina (modelo Fourneiron) acoplada a cinco piedras de molino. El progreso hizo que el molino de marea de La Rabia dejara de trabajar hacia 1985.


Ría de La Rabia recubierta de Baccharia

Después, un grupo de ciudadanos enamorados de esta la Ría de La Rabia decidió taponar el estrecho desagüe del molino para que, aguas arriba del dique, el nivel de la lámina se mantuviera siempre alto, lleno de patitos y con un par de cisnes. Se creó una especie de “estanque” y pusieron un cartel con dibujos de las aves más frecuentes. Las dos rías eran Reserva Nacional de Aves. Un Zoo local prestaba asesoramiento técnico, pero no podía impedir que las crías de los cisnes se mataran en sus primeros vuelos, al tropezar con los cables eléctricos que sobrevolaban los humedales.


Esquema de vegetación en los dos humedales del LIC de Oyambre.
Arriba, y hacia la izquierda, la Ría del Capitán. A la derecha y hacia abajo, la Ría de La Rabia.
En color malva intenso figuran las áreas invadidas por la Baccharia antes de su erradicación

Pasaron los años y llegaron los problemas. La retención de las aguas también retenía sedimentos y la Ría se fue colmatando de lodos. El agua salada no llegaba hasta el fondo de la ría y el hábitat cambió, propiciando la expansión del arbusto americano Baccharia . El humedal dejó de ser marítimo y las primeras víctimas fueron las quisquillas, los cangrejos, las lubinas y las anguilas. Las cuencas del río Turbio y del arroyo de Ruiseñada, que alimentaban la ría de La Rabia en agua dulce, estaban sometidas a una intensa explotación de eucalipto que originaba crecientes aportes de sedimentos.

Ría del Capitán

El cierre es esta otra ría era doble: el primero soportaba la carretera Comillas – La Revilla, mientras que el segundo, casi hermético e ideado por la empresa papelera SNIACE, había conseguido desecar el humedal y albergaba una plantación de eucaliptos.  En ambos diques, escuetas aberturas permitían el desagüe de las aguas dulces del arroyo Capitán, pero hacían casi imposible el paso de agua marina. Hasta que un grupo de ecologistas rompió las compuertas del dique SNIACE, convirtiendo el bosque de eucaliptos en un páramo de troncos resecos por la llegada de agua salada.


El LIC de Oyambre en una foto reciente. 
En el centro, la flecha de la duna-golf donde se aprecian los hoyos. A la izquierda de la duna, se estira el dique de SNIACE sellando la Ría del Capitán. El bosque de eucaliptos que albergaba ha desaparecido, dejando en su lugar un páramo de color marrón. En el ángulo inferior izquierdo de la foto, se abre la Ría de La Rabia. 
Hasta que no se ponga en marcha la EDAR de Comillas, la localidad de Trasvía
vierte en el humedal sus aguas fecales y los purines de varias estabulaciones de vacuno. 

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA – EEA), Oyambre y las anguilas
Desde el año 1990 hasta 2006, el stock de anguila europea (Anguilla anguilla) disminuyó entre el 95% y el 99% en las aguas comunitarias. Las causas de semejante hecatombe fueron la contaminación de los estuarios y ríos por pesticidas, la excesiva pesca de alevines (angulas), los cambios en las corrientes oceánicas y, sobre todo, la instalación de barreras infranqueables en rías y estuarios. En 2007, la anguila europea fue incluida en la lista CITES (Convenio de Washington) como especie en peligro y la Unión Europea se alarmó por la catastrófica situación. El 2009, se adoptó un Plan Europeo para intentar recuperar la especie.


Hace veinte años que la anguila y sus crías (angulas) han desaparecido de las dos rías del LIC.
Hasta 1980, la villa de Comillas usaba como reclamo gastronómico las angulas de La Rabia. 

En 2008, los técnicos de la  AEMA descubrieron, horrorizados, los tres potentes diques que cerraban el paso a las anguilas y a todo bicho marino en el LIC. Exigieron que los diques que taponaban este espacio de la Red Natura 2000 fueran inmediatamente removidos. Las obras empezaron en 2009 y dos de los diques, los que soportaban la carretera, fueron reemplazados por puentes que ahora permiten el paso libre de las mareas. Simultáneamente, técnicos del Estado limpiaron a hachazos la Baccharia invasora y quemaron sus restos, confiando en que la sal marina terminara el trabajo.


El Plan europeo de recuperación de la anguila tiene un obstáculo en
el largo dique que todavía bloquea uno de los humedales del LIC de Oyambre  

Este año de 2012, se evaluará el Plan europeo para la recuperación de la anguila. Pero en Oyambre, la cochambre sigue presente. El dique de SNIACE todavía intercepta el paso libre de las aguas. Posiblemente, alguien teme que su definitiva eliminación aumente el prisma de marea (más agua de mar entrando y saliendo de las dos rías) y que la duna de Oyambre, situada en la salida al mar, sufra una erosión que deforme, reduzca o rompa alguno de los nueve hoyos del golf. Habrá que explicar a la AEMA por qué medio campo de golf privado dificulta la recuperación de la anguila en Cantabria. 

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