LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

jueves, 31 de mayo de 2012

ECOLOGÍA Y SOCIEDAD
San Agustín está aquí. URGENTE


San Agustín de Hipona
El pasado mes de marzo de 2012, el senador por Oklahoma de los Estados Unidos de América, Mister James Inhofe, efectuó unas sentidas declaraciones a la emisora de radio Voice of Christian Youth America (La Voz de la joven y cristiana América), durante el programa Crosstalk (Charla cruzada). Hace unos mil seiscientos años, otro prócer, de origen africano y conocido como Agustín de Hipona (San Agustín,  Padre de la Iglesia Latina. Numidia 354 - Roma 430),  señaló como escandalosa blasfemia el sugerir que el hombre pueda alterar, de alguna manera, la Creación divina, ya que la Obra de Dios es perfecta.

El senador republicano, siguiendo la límpida estela científica y teológica de San Agustín, informó a los micrófonos de la emisora que "Dios no permitirá el Cambio Climático", refiriéndose seguramente al Dios reconocido por la confesión Protestante y Evangelista. Además, y de forma tajante, Míster Inhofe aseguró a los radioyentes lo siguiente:


Mister James Inhofe
"God´s still up there. The arrogance of people to think that we, human beings, would be able to change what He is doing in the climate is to me outrageous"
Traducción: "Dios sigue allá arriba. La arrogancia de esa gente que piensa que nosotros, seres humanos, seamos capaces de cambiar lo que Él hace con el clima es escandaloso (ultrajante) para mí"

El senador es el autor de un muy meditado libro que lleva por título "The greatest hoax" (La gran falsedad, o La gran mentira), y por subtítulo esclarecedor "How the Global Warming Conspiracy threatens your future" (Cómo la conspiración del cambio climático amenaza su futuro). 

miércoles, 30 de mayo de 2012

ECOLOGÍA Y SOCIEDAD
Deseos irrefrenables de vomitar


Entre los escombros del sector inmobiliario español, abriéndose paso entre cascotes y pegotes de cemento, el ladrillo asoma la cabeza. No viene para levantar viviendas sociales dignas, ni una escuela o un ambulatorio. Llega para golpear uno de los espacios más bellos y vírgenes de la costa española. En el término municipal de Tarifa (Cádiz) hay mucho espacio donde levantar 350 viviendas y 1.400 plazas hoteleras. Bajando desde El Bujeo se ven extensas áreas donde levantar, tras la playa de Los Lances, miles de chalets. Pero el ladrillo quiere "vistas", "exclusividad", "privilegio". Por eso desea desparramarse sobre la ensenada de Valdevaqueros, entre el asentamiento romano de Baelo Claudia y la playa de Los Lances. Un espacio único e irrepetible.

Valdevaqueros

En estas ultimas semanas, hoy mismo, España y Europa se inclinan, tapándose la nariz, sobre las llagas que el ladrillo ha abierto en nuestra economía. El ladrillo es el Lehman Brothers español y la versión castiza de las hipotecas "ninja" norteamericanas. Es la viva imagen de nuestra enloquecida mafia del pelotazo y la especulación. El ladrillo ha deslumbrado a los políticos más estúpidos, ha reunido a los empresarios más torpes y les ha confabulado con los banqueros más ambiciosos y sin escrúpulos. Con el viento de la especulación soplando en el culo, el ladrillo español de los últimos quince años es un monumento a la vivienda de baja calidad, innecesaria, ineficiente, insostenible y fea.  

Urbanización abandonada cerca de Estepona (Málaga)

El ladrillo ha sido la coartada de un mísero desarrollo de pies de barro, sin ideas y sin innovación. Por culpa del ladrillo, acaparador de fondos y de energías, España ha perdido trenes y se ha quedado en el andén, rodeada de casas vacías, pufos y ruinas. El ladrillo se decía patriota, pero no tenía otro futuro que vender España por parcelas. 

El ladrillo ha destruido nuestra costa y nuestros paisajes, ha compactado y esterilizado suelos, ha consumido ingentes cantidades de energía y creado empleos sin mañana. El ladrillo ha fragmentado nuestros campos, ha justificado absurdas autovías sin coches y justificado aeropuertos sin aviones. 

El ladrillo, a pesar de la penuria de miles de familias españolas incapacitadas para vivir en una hogar digno, ha entrado en borrachera delirante, subiendo sus precios hasta cifras indecorosas e inabordables. El ladrillo ha sido antisocial, ha dañado las estructuras familiares y ha perjudicado a la familia, negando un hogar propio a los jóvenes. No ha sido dirigido (por quien debe hacerlo) hacia el cumplimiento del precepto constitucional que exige viviendas decentes para todos los españoles. 

Urbanización abandonada en Cartagena

Pero lo anterior no es su peor legado. El ladrillo ha corrompido y ensuciado, manchando la poca ética que nos queda. Ha comprado conciencias y mancillado leyes. Ha pisoteado derechos, llegando a promover normas regionales que luego ha tenido que abolir la Unión Europea, sin que ninguno de sus promotores dimitiera de inmediato. El ladrillo ha roído hasta el hueso el pudor, la decencia y la moralidad, mostrando el camino del dinero fácil y rápido en el que han caído miles de personas.

El ladrillo ha socavado los cimientos del Estado de Derecho. En el huracán de la falsa prosperidad, ha construido miles de viviendas ilegales, atascado los juzgados con cientos de denuncias y forzado sentencias de demolición por toda España. El ladrillo, hoy, contamina a ministerios (como el de Fomento), que pretende legalizar construcciones ilegales mediante una maniobra que descorazona y deprime a quienes, como buenos ciudadanos, han cumplido con todos los requisitos y ven premiado al infractor.  

Los desmanes del ladrillo han escandalizado al Parlamento Europeo. Desde la promulgación de aquella maldita Ley del Suelo que hacía urbanizable toda España, los recursos económicos e intelectuales de la nación se diluyeron en las hormigoneras. Hoy, en buena parte gracias al ladrillo, tenemos a la ciencia arrinconada, a la educación empobrecida, a las entidades bancarias arruinadas, a los sacerdotes silenciosos, a los políticos despreciados y al país sin horizonte.

Urbanizacion abandonada en Murcia

Hoy, por Tarifa asoma el ladrillo otra vez. Y regresa con la estupidez de siempre. Esgrimiendo la necesidad de crear empleo en una provincia especialmente golpeada por la crisis, un grupo local de políticos de izquierdas y de derechas, sin más porvenir que la jubilación (la mínima, por favor), ha aprobado un Plan. No un plan para atraer industria verde y de bajo impacto, no un plan cultural que centralice en Tarifa la gigantesca historia del Estrecho. El grupo local ha aprobado un plan urbanístico. 

No es el camino. No se trata de crear empleos temporales de baja cualificación, subido en un andamio, para construir residencias secundarias. Así hacen a la economía de Tarifa cautiva del capricho de sus propietarios (Cariñooo... ¿Vamos este fin de semana a Tarifa?). Del proyecto, lo único justificable es el hotel, aunque los de la zona están medio vacíos casi todo el año. En cualquier caso, ese no el lugar. Valdevaqueros es el atractivo, es la razón del turismo.    

Escuchar al alcalde en televisión es retroceder veinte años atrás, de cuando tantos incapaces defendían al ladrillo como el único motor, el gran camino hacia el desarrollo, el porvenir, el empleo eterno,... la felicidad. Luego, me entero que detrás del Plan hay un arquitecto - promotor de atentados similares y esposo de una popular presentadora de la televisión basura. Esto es lo que hay, les guste o no les guste a los "izquierdistas de salón" que despotrican contra los que ellos llaman "ambientalistas de salón". 

martes, 29 de mayo de 2012


ECOLOGÍA Y SOCIEDAD
Medio ambiente y religión


Solo el título incomoda ¿verdad?... ¿Qué tendrán que ver las religiones con el entorno natural y su conservación? Aparte de que las dos terminan en “ología” ¿hay relación entre ecología y teología? Seamos valientes y entremos al tema sin temor porque las relaciones de las diferentes religiones con la Naturaleza es asunto muy entretenido y que ocupa a los antropólogos, arqueólogos y etnógrafos desde siempre.

Tengo dos justificaciones. La primera es la malsana curiosidad. La segunda, tiene más enjundia. La humanidad se enfrenta al hambre crónica, a la escasez de agua potable y de recursos, a la penuria energética, a la explosión demográfica y (lo peor) a una alteración de los mecanismos que regulan la vida en el planeta y que puede organizar una buena zapatiesta en décadas venideras. Son desafíos tan deprimentes que invitan a dirigir la mirada hacia referentes morales y éticos. Y, según parece, las religiones reclaman esos referentes de manera insistente y exclusiva.

Un recorrido por la historia de las religiones nos enseña que cuanto más primitivas son, más se lían mezclando el mundo físico con el espiritual. Pero ese primitivismo convertía a la especie humana en una pieza más del complejo universo (una fibra más del tejido de la vida). Por su parte, las religiones “modernas” brotadas de los libros (Biblia, Corán) despegan al individuo del entorno y lo elevan a niveles sobrenaturales, que es donde el ser humano encontraría su verdadero destino. Por tanto, la vida terrestre es accesoria, transitoria, molesta: un castigo y un valle de lágrimas. La lógica consecuencia es un distanciamiento de la naturaleza. 

¿Sabemos usar el planeta en el que vivimos? ¿Traía prospecto o manual para usuarios y en varios idiomas? Para las religiones derivadas de la Biblia, el “fabricante” de la Tierra dejó escrito, en el apartado titulado Génesis, un manual de uso y gestión que dice, de forma muy resumida, más o menos así: “Creced y multiplicaos, extenderos sobre la faz de la tierra y dominad sobre los peces del mar, las aves del cielo y las criaturas que se arrastran sobre la tierra”.

¿Alguna advertencia sobre las consecuencias de un mal uso del planeta y sus piezas sueltas? ¿Recomendaciones sobre garantías de duración? No consta. Por si existían dudas acerca de la licencia plenipotenciaria del hombre para explotar la Tierra a su antojo, en el siglo XVIII surgieron tímidas inquietudes sobre la debilidad de ciertos animales ante la presión del hombre. Ni que decir tiene que fueron rápidamente acalladas. Eran las primeras voces conservacionistas, preocupadas porque determinadas especies de peces llegaran a extinguirse.

Uno de los hombres sabios de la Iglesia, San Agustín, explicó que cualquier insinuación sobre el poder del hombre para alterar o destruir la Creación divina, por excesiva explotación, era sospechosa de blasfema. Quien así pensaba, ponía en duda la perfección del acto creador y erigía al ser humano a la altura del mismo Dios. Lo que es absolutamente inaceptable. “Dios proveerá”, es el resumen de un concepto de la Tierra, forzosamente fértil y obligatoriamente suficiente para acogernos a todos.

El estado de la cuestión

Para los estrictos guardianes de la doctrina, la posible intromisión del hombre en la Creación resulta insoportable. No hay cambio climático (salvo el diseñado por Dios y nunca por causa de las actividades humanas), no mengua la biodiversidad (sin permiso de Dios), hay petróleo para siempre (Dios proveerá). De todas formas, si acaso sobreviene una situación catastrófica, no sería fruto de la ambición o la estupidez humanas, sino por voluntad de Dios.

Decir que la especie humana es depredadora y que destruye por simple placer, no desvela ningún secreto. Semos ansín. Si encima dispone de autorización divina para saquear, tenemos ante nosotros el perfecto “Terminator”. En esta coyuntura se entiende que algunos iluminados nos reconozcan como una plaga indeseable. En cualquier caso, la llamada "civilización occidental", cristiana por definición, está imbuida de una idea recurrente: estamos aquí de paso. Lo que se traduce en un  "saca lo que puedas" y los que vengan detrás que arreen.

La pregunta es si esas religiones que nos aúpan por encima de los simples cuadrúpedos (no a todos, evidentemente), servirían para contener nuestra furia destructiva. Indagar si la religión nos podría impulsar a pensar en el porvenir de la humanidad. Hubo un tiempo cercano, cuando la Cumbre de la Tierra (Río de Janeiro - 1992) reflexionó sobre asuntos como el cambio climático, la desertización galopante, la penuria de agua potable o la pérdida de biodiversidad (la sexta extinción masiva), en el que algunos ingenuos se volvieron hacia las religiones en busca de complicidad y ayuda.

No encontraron respuestas. Algunas religiones son intrínsecamente incompatibles con la protección de la naturaleza. Otras están muy ocupadas ampliando áreas de influencia, controlando al personal, haciendo caja o mirándose extasiadas el ombligo.

miércoles, 23 de mayo de 2012


CRISIS ENERGÉTICA Y CAMBIO CLIMÁTICO
El estéril debate – 2


Se escucha de todo, como en la feria. Después de una primera fase de simple negación del cambio climático, se pasó a otra, más sutil y elaborada, que desviaba la responsabilidad del supuesto cambio a fenómenos naturales: la Tierra desviándose de su eje, fuertes actividades solares y tormentas de plasma, ciclos históricos apoyados en largas formulaciones,… Todo ello fruto de un encomiable esfuerzo por animar el debate. El problema es que resulta desesperadamente estéril confrontar en un debate hechos y números con adjetivos y sentimientos.

Como irrecuperable escéptico, mantuve dudas sobre el origen del cambio climático. Hasta que descubrí cómo era posible analizar la composición de la atmósfera del pasado analizando el aire apresado, en forma de diminutas burbujas, en los hielos profundos y viejos de la Antártica y de Groenlandia. Cientos, miles de perforaciones para extraer cilindros de hielo fósil y reconstruir la evolución de nuestra atmósfera en los últimos miles de años, hasta llegar a este conocido gráfico.

En la columna de la izquierda, concentración de CO2, en partes por millón (ppm). Abajo, evolución desde el año 1000 después de JC. Se ha ampliado la parte final del gráfico y la fecha 1769 parece una especie de detonante. Recuerden que la concentración de CO2 está ya por encima de 390 ppm y sigue creciendo

La única novedad en el dibujo la ha puesto David MacKay, jefe de la asesoría científica del Ministerio de Energía y Cambio Climático del Reino Unido y profesor de Física en Cambridge. Miramos la curva y se comprueba que en el último tercio del siglo XVIII despega con brío el aumento del CO2 en la atmósfera. La gráfica se pone casi vertical, como la ascensión de un cohete, y se pierde por las alturas. Mi homologable conocimiento de la historia me dice que, por esas esas fechas, reinaba en España Carlos III, empezaba a fraguarse los Estados Unidos y se acercaba la Revolución Francesa. Pero, entre reyes, pelucones y revoluciones, mientras Mozart componía su maravillosa música, debió pasar algo muy serio en el planeta. Un verdadero acontecimiento, silencioso y oculto. Un movimiento lento e imperceptible, pero de la mayor importancia.

No es la primera máquina de Watt, pero sí una versión
algo posterior conservada en la Escuela Superior de Ingenieros
Industriales de Madrid (España). ¿Es este artefacto el detonante del cambio climático?


Para MacKay, ese acontecimiento no es otro que el comienzo de la Revolución Industrial. Más concretamente, el inicio de esa Revolución viene marcado por la aparición de la primera máquina movida con vapor y patentada en el año 1769. Su inventor, el ingeniero escocés James Watt (1736 – 1819), había colocado las bases del Imperio Británico y empezado a alimentar el cambio climático que hoy nos ocupa.

Otro simpático gráfico ofrecido por David MacKay
La producción de carbón británico y mundial, con dos fechas clave 
para las máquinas de vapor. 
Traducción: GtCO2 per year - Gigatoneladas por año de CO2
Steam Engine - Máquina de vapor
World coal - Carbón mundial (producción)
UK Coal - Carbón Reino Unido (producción)

La primera utilidad de la máquina de Watt, alimentada con carbón, fue para bombear el agua en las minas de carbón. Eso ayudó, y mucho, a aumentar la extracción y explotar nuevas vetas y galerías. Luego, la máquina anidó en las fábricas de textiles y movió las hélices de los nuevos buques de vapor. La producción en las minas en el Reino Unido se duplicó cada veinte años hasta alcanzar un crecimiento exponencial, antes del declive iniciado en 1910 y su reemplazo por el petróleo. Lo cierto es que, en pleno reinado de la Reina Victoria, las reservas en carbono de Islas Británicas eran el equivalente a la Arabia Saudita de hoy.

No parece muy necesario buscar más explicaciones para el cambio climático, aunque siempre son bienvenidas nuevas teorías que animen el cotarro. 

martes, 22 de mayo de 2012


CRISIS ENERGÉTICA y CAMBIO CLIMÁTICO
El estéril debate – 1


Unos cuantos españoles y españolas, con formación universitaria y buen nivel cultural, sufren una extraña obnubilación cuando abordan el asunto de la crisis energética y el cambio climático. Si se enfrentan a cifras y números, los rechazan para dejarse llevar por sentimientos y sensaciones. Si se ven acorralados, optan por parapetarse detrás de una cortina de estudiado escepticismo. No es un fenómeno exclusivamente español.

En los últimos diez o doce años, políticos, periodistas, profesionales y empresarios supuestamente responsables e inteligentes, despachan la amenaza de la penuria energética con displicencia y endurecen el gesto cuando se les intenta explicar que el cambio climático no es más que un problema energético añadido. Un complemento a la crisis energética permanente.

Hace tiempo que el principal asesor científico del Ministerio de Energía y Cambio Climático del Reino Unido (Department of Energy and Climate Change, creado en 2008), David John Cameron MacKay (*) se hacía eco de esta curiosa situación, planteando a los dubitativos británicos tres sencillas cuestiones, claramente homologables para los españoles más cerrados.

Kuwait 1991. Pozos de petróleo ardiendo tras la retirada iraquí.

1 -  A estas alturas de la vida, a nadie se le ocurre pensar que el gas natural, el petróleo y el carbón son productos que la madre Tierra fabrica cada noche y con gran habilidad en sus entrañas. Desde educación Primaria sabemos que los gases y petróleos que sacamos haciendo agujeros en la tierra llevan ahí enterrados millones de años y que un día se acabarán. Saber el concreto día del final es cosa de científicos, pero ya tenemos algunas pistas, bastante fiables y preocupantes, por cierto. Si tienen paciencia, les mostraré cosas en las próximas semanas. En esta certidumbre, ¿No sería mejor dejar de quemar, como auténticos alocados, algo tan precioso como los combustibles fósiles? ¿No es preferible guardarlos para hacer con ellos cosas más interesantes y provechosas, como plásticos y esas moléculas de la química orgánica que nos curan y protegen?

2 – España es un país con una penuria energética que mete miedo en el cuerpo al más valiente. Gas natural y petróleo nos vienen del exterior, de forma que nuestra seguridad en el abastecimiento depende de la buena voluntad de los demás y de la coyuntura internacional. ¿Podemos seguir dependiendo casi completamente de otros para garantizarnos la energía?

Efecto de un campo eólico off-shore

Estas dos primeras cuestiones bastarían para hacernos recapacitar, como sociedad madura  que desea proyectarse hacia el futuro. Cada año que pasa sin adoptar medidas muy claras que nos independicen de los combustibles fósiles agrava un problema que vamos dejando para que se lo merienden las siguientes generaciones de españoles.

3 – La tercera cuestión es meramente altruista y humanista porque se refiere al cambio climático que llevamos fraguando desde hace doscientos años y que también dejaremos, con toda su carga de incertidumbre, a las próximas generaciones. No hacer todo lo posible para frenar o reducir el cambio climático nos rebaja como personas y nos desacredita como civilización.

Escultura en terracota representando a Eneas huyendo de Troya.
Roma usó la imagen de Eneas, cargado con su anciano padre y arrastrando a su hijo,
como una imagen de la "Pieta" que anuda las generaciones, diferenciando y dando sentido a la vida humana.

Una profesora que imparte clases de Latín en el Liceo Francés de Madrid, originaria de Normandía y buena amiga, me describía el concepto de la “pietas” romana, nuestra actual “piedad”. Hace tres mil años, el pueblo romano contemplaba la vida como una cadena donde las generaciones se enlazaban las unas a las otras, usando como firmes eslabones el amor y respeto a los dioses, a los ancestros y a los hijos y nietos. Eso era la “pietas”, que daba sentido a la vida y que llegó a formar parte de la civilización cristiana.

El cambio climático se convierte en un reto que trasciende las naciones, las ideologías y los siglos. La medida de nuestra humanidad, de nuestra “Pietas”, está en asumir las culpas del pasado y hacer frente a los deberes y responsabilidades respecto del futuro ¿Seremos capaces de hacerlo?   

(*) Profesor en el Departamento de Física de la Universidad de Cambridge. 

domingo, 20 de mayo de 2012


CRISIS ENERGÉTICA
El petróleo: obstáculo y enemigo del crecimiento


En Europa y en España, las fuentes de energía renovables, como la eólica, la solar o la biomasa, son constantemente tildadas de inviables por dispersas, caras y, sobre todo, necesitadas de cuantiosas subvenciones (primas) para poder funcionar. La Agencia Internacional de la Energía, a nivel global, viene a demostrar justamente lo contrario: las energías fósiles (petróleo, gas y carbón), reciben un 500% más de subvenciones que las renovables.

¿Cómo es eso posible? En los países productores, los respectivos gobiernos mantienen artificialmente bajos los precios al consumo de los combustibles fósiles, para que los sectores pobres de la sociedad puedan acceder al mercado energético y para impulsar el crecimiento económico. Es el caso del gas natural en Rusia, o de las gasolinas en Irán y Arabia Saudita. En las naciones más ricas, en los países de la OCDE, con fuertes lobbys eléctricos, gaseros y petroleros, las energías fósiles disfrutan de mecanismos de ayuda indirecta que la AIE estima entre 45.000 y 75.000 millones de euros anuales.

Subsidios globales para combustibles fósiles (colores grises) y
renovables (colores verdes) en la parte superior de las columnas. En miles de millones de dólares.
Fuente: Agencia Internacional de la Energía

Si se retirasen paulatinamente todas esas subvenciones se obtendría una reducción de las emisiones de CO2 de tal magnitud que, para el año 2035, se habrían reducido en un 50% el total de emisiones necesarias para no superar en 2º C  la media de la temperatura global. Las subvenciones son, en consecuencia, uno de los más fuertes obstáculos en la batalla por mitigar y retrasar el cambio climático.

Además de un obstáculo, el mercado de los combustibles fósiles parece ser un potente enemigo del crecimiento. La relación entre crisis económicas y subidas del precio del barril de crudo está recibiendo atención. Para algunos analistas, las peores crisis económicas han venido precedidas de una subida de los precios del petróleo. El proceso sigue siempre las mismas pautas: subida del crudo, inflación, austeridad crediticia, entrada en recesión.

Naciones que más subvencionaron el consumo de combustibles fósiles dentro de sus fronteras
en el año 2010. Petróleo (rojo), gas natural (amarillo), carbón (negro) y electricidad obtenida mediante
combustibles fósiles (morado). En miles de millones de dólares. Fuente: Agencia Internacional de la Energía. 

La anterior ecuación funcionó con la primera gran crisis petrolera de 1973, que provocó, por ejemplo, la ruina de Italia y de la ciudad de Nueva York. Sin embargo, la espectacular subida del crudo en 1973, 1974 y sucesivos años, recaudó el suficiente dinero (petrodólares) como para permitir explotar los yacimientos de Alaska, del Mar del Norte o del golfo de México.

Evolución del precio del petróleo (barril) entre 1985 y 2008.
Subida del precio a partir de 2003, en plena expansión
económica, hasta el estallido de la crisis. Desde entonces, y a pesar
de la recesión generalizada, el precio se mantiene por encima de los 100 $
Fuente: U.S. Energy Information Administration. La Documentation française

La actual crisis económica habría empezado a fraguarse con la subida, lenta pero constante, del precio del crudo a partir del año 2003, repitiéndose el esquema clásico: petróleo más caro, intereses más altos, inflación, bajada de intereses, estrangulamiento del crédito, crisis. En 2012, para conservar los precios del crudo dentro de límites aceptables sería imprescindible mantener la producción actual. Para eso, serían necesarias tres o cuatro Arabias Sauditas suplementarias. Y no las tenemos, de momento. Y si las localizamos (pizarras bituminosas, off-shore en aguas profundas, Océano Ártico,…), producirán un petróleo muy caro de extraer. Para mayores males, el petróleo del Mar del Norte ha alcanzado su "peak" y está en las últimas.

El año 2013 debería servir para empezar a crear un nuevo escenario energético y replantearse la economía basada en el crecimiento permanente. Un crecimiento, a su vez, sustentado por un petróleo que, muy posiblemente, jamás bajará de precio y muy subvencionado, lo que endeuda más a las cuentas públicas, estorba el desarrollo de nuevas energías y resta fondos para la sociedad en sanidad, educación, jubilaciones dignas y bienestar.     

sábado, 19 de mayo de 2012


WONDERLAND SUIZA
Microcontaminantes


Alguna vez se ha comentado en estas páginas la proliferación de micro y nano contaminantes en los ríos y lagos europeos. Se les llama Contaminantes Emergentes y suelen ser restos de productos de uso corriente en los hogares, como medicamentos, detergentes o cosméticos. Las Estaciones de Depuración de Aguas Residuales (EDAR) convencionales no los pueden eliminar, ya que están fundamentalmente diseñadas para extraer la carga "orgánica" de las aguas usadas. Dentro de los Contaminantes emergentes, a veces se incluye otra clase de microcontaminantes, como son los pesticidas agrarios y los productos industriales. La llegada de estos productos a las aguas continentales crea serios problemas a la fauna acuática, especialmente en peces que cambian de sexo o reducen su fertilidad. Su presencia es un obstáculo para la reutilización del agua.


En los lagos suizos, como el Léman, se reducirá de forma intensa la
presencia de contaminantes farmacéuticos que actúan como perturbadores endocrinos.


La Oficina Federal de Medio Ambiente (OFEV) suiza, encargada de velar por la pureza de las aguas en los lagos y ríos de la Confederación Helvética, empieza en agosto de 2012 la batalla contra esos contaminantes. La principal preocupación son los microcontaminantes con efectos “hormonales”. El proyecto “Estrategia MicroPoll”, iniciado en 2007, detectó hasta 225 substancias diferentes y susceptibles de ser reducidas o eliminadas en las EDAR suizas, e impedir que siguieran campando a sus anchas. Cinco años después, llega la fase práctica.

El progresivo envejecimiento de la población suiza, cuya estructura por edad
y su evolución en el siglo XX se observa en la pirámide, define los medicamentos más
 habituales en las aguas.

La lista de medicamentos más habituales en el agua a la salida de una EDAR suiza, ofrece un muestrario de las dolencias de una sociedad envejecida: abundan productos contra la hipertensión arterial (Atenobol, Solatol), antiinflamatorios para la artritis (Naproxen, Carbamazepin, Diclofenac, Mefenemic) o antibióticos (Sulfamethoxazol). A ellos se añaden restos de anticonceptivos (estradiol o dietilbestrol) y antipsicóticos (Carbamazepin).


La reducción de microcontaminantes es costosa, necesitando insertar en las EDAR nuevas etapas que usan Ozono, filtros de carbón activo o membranas especiales. De momento, solamente naciones de economías muy saneadas, como la suiza, pueden permitirse proteger su fauna acuícola y la posible reutilización de las aguas depuradas.

En Suiza funcionan unas 800 EDAR y el Consejo Federal quiere equipar a las 100 con mayor población "enganchada" (con más de 80.000 habitantes) mediante filtros de carbono activo y tratamientos de ozono. Con ello, espera reducir en un 80% los microcontaminantes indeseados. El presupuesto total para adaptar estas 100 EDAR sube a 1.200 millones de francos suizos, que serán pagados por Comunas y usuarios a razón de 9 francos por año y habitante.

En España, la inquietud por los microcontaminantes queda confinada, de momento, a los ambientes científicos y universitarios. Hay trabajos interesantes en la Universidad de Almería, existen ensayos en algunas EDAR, como la de Almunécar (Granada) o Rubí (Barcelona), y se realizan trabajos teóricos y prácticos en la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia), bajo la dirección de D. Juan Lema Rodicio.