LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

sábado, 27 de octubre de 2012


MEDIO AMBIENTE URBANO
La degradación del graffiti


El de ayer fue un corto paseo por el centro elegante de Madrid. El barrio de Salamanca ha renovado aceras y mobiliario, por el suelo no hay el menor rastro de basuras y las escasas jardineras que campan en los cruces tienen flores. La ciudad mostraba ayer su cara limpia, capaz de rivalizar con los barrios comerciales más exclusivos de Paris o de Londres. Sin embargo, lo llamativo del paseo fue no ver una sola pintada, un solo graffiti, un solo tag o rúbrica en las paredes y en el mobiliario urbano.

Comparado con el sucio aspecto que ofrece la mayoría de las calles de Madrid, la pulcritud del barrio de Salamanca parecía un milagro. Pero no existen los milagros. La mayor autoridad de la ciudad reconocía que el ayuntamiento (perdón: los madrileños y sus impuestos) desembolsa un millón de euros al año para borrar las “pintadas” que ensucian la capital de España. Es una cifra importante aunque corta, comparada con lo que gasta París.

Limpiando un tag en Paris. Existen una página web y un nº de
teléfono para denunciar una pintada reciente. Las empresas de limpieza contratadas en París
tienen diez días de plazo para borrar la mancha. 

La capital de Francia utiliza 13,5 millones de euros en mantener limpias de pintadas sus calles (las más céntricas, se entiende) gracias al contrato de tres años (4,5 millones por año) suscrito con tres empresas independientes. En el año 2011, los operarios de esas tres empresas limpiaron 280.000 metros cuadrados de paredes y mobiliario, usando agua caliente a presión o productos químicos. Cuando la superficie vandalizada es porosa, como la piedra o el ladrillo, el daño suele ser irreversible.

¿Arte? Los hechos son de una gran vulgaridad. El 80% de las pintadas en Madrid son sencillos tags o firmas, de pequeño y mediano tamaño, perpetradas con rotuladores y pequeños aerosoles. Otro 15% son tags más elaborados y de gran tamaño, cubriendo muros y cierres acústicos, como los que bordean las autopistas de la capital. Tan sólo un 5% de las pintadas pueden ser consideradas como verdaderos “graffiti”, arte popular y de calle, expresión libre y desenfadada, murales y frescos urbanitas, modernidad colorista y ciudadana,… o cómo quieran llamarse. Pero la diferencia entre un “graffiti” artístico y una vulgar mancha de colores está en el permiso del propietario del soporte.

Tags en Madrid. Los garabatos se han convertido en un
símbolo de la decadencia urbana madrileña

Si no existe ese permiso, ¿es posible evitar o combatir la pintada? Todo es posible cuando existe voluntad política y consenso ciudadano. Aunque de momento, la batalla parece perdida ante la ineptitud ("decadencia", escribió recientemente un magistrado) de los políticos. La primera acción es represiva, estableciendo multas como las de París (entre 1.500 y 30.000 euros) o las de Madrid (entre 300 y 6.000 euros). Si se trata de un menor sorprendido en el acto, la multa debería recaer sobre los padres o tutores.


A fuerza de convivir con la miseria terminamos por no verla. Tags en el
centro de León 

La segunda acción es la venta regulada de los instrumentos. Se trataría de no exponer rotuladores y aerosoles a la vista del público en los comercios, prohibir la venta a menores y erradicar del mercado los rotuladores de gran espesor. La tercera acción es empresarial y económica, trasladando al comprador/usuario los abundantes costes de limpieza (cada rotulador a 350 euros la unidad). Estas dos acciones fueron planteadas en París (1992) y en Montreal (2006), sin lograr continuidad por razones poco claras. Son las acciones más eficientes, sin duda, pero deben molestar mucho a los señores fabricantes de material y a los señores que limpian fachadas.

La regulación en la venta de instrumentos (markers, rotuladores,
aerosoles) es un camino no suficientemente explorado para contener la suciedad

La cuarta acción es el suspiro profundo con los ojos vueltos al cielo, es la discreta resignación de una sociedad temblorosa, el rascarse el bolsillo para limpiar los mocos que nos van dejando por las paredes, bancos y farolas los adolescentes entre un SMS y un “Guasháp”. Una opción que beneficia a los barrios más bonitos, pero que deja en el abandono a los barrios períféricos, embadurnados y enguarrados por el rotulador gordo y el aerosol mini.

Porque el impacto visual de la pintada más común, el tag, es su carencia de arte, la ausencia de originalidad. Es una simple mancha encima de un bien público o privado. Es el resultado de una mediocre autoafirmación (la meada del perro en cada esquina). En la ciudadanía, los tags despiertan el sentimiento de barrio desatendido por los poderes públicos y sensación de impunidad. Tanta pintada degrada el espacio público, lo reduce a la condición de patio desvencijado, de sucia escalera interior, de aula de colegio saqueado, de fábrica abandonada con el suelo encharcado de meadas. Llegados a este punto la pintada se convierte en un fastidio.

Comercio adornado con tags en Alicante. Las esquinas
parecen ser buenos lugares donde dejar un tag. En la pared lo deja el humano,
mientras que en el poste de la señal, lo deja el chucho.

Termino traduciendo el fragmento de la carta abierta de un vecino de París a los “tageros” y grafiteros que ensucian su barriada de clase media, ahora empobrecida por la crisis.

“¿Por qué tú y tus amigos no os vais a pintar a los barrios elegantes? Lo que vosotros hacéis en nuestras calles es aumentar las miserias de la gente pobre, nos agredís con vuestros rotuladores. Otra vez, la policía y los jueces no son suficientemente severos con vosotros. No sois más que contaminadores de nuestra existencia”

miércoles, 24 de octubre de 2012


CEREALES EN TRANSICIÓN
Feo porvenir


La cosecha de cereales del próximo invierno y del año 2013 serán cruciales. Desde 1974 no se recuerdan en Estados Unidos unos stocks de cereales tan mermados. En Rusia, hoy se almacena un 26,2 % menos de cereal que en las mismas fechas del año pasado. Hace 10 años, la humanidad guardaba en los graneros el cereal suficiente para aguantar más de 100 días. Actualmente, las reservas apenas duran 74.

El consumo mundial de cereal se ha multiplicado por seis  desde el año 2000 y las sequías del pasado verano no ayudan. A las malas cosechas americanas y rusas se añade la inseguridad del clima en el futuro y una especulación que hace explotar los precios. El descalabro del cereal se acentúa porque Europa destina el 65% de su producción de aceite vegetal a la fabricación de carburantes, mientras que Estados Unidos utiliza el 90% de su maíz como combustible. Eso quiere decir que los productos oleaginosos compiten con la comida y hacen subir los precios del cereal.

Áreas de cultivo de maíz que sufren sequía. Julio de 2012
Rayado en rojo, zonas de sequía. En verde oscuro, regiones de
intenso cultivo de maíz. En verde claro, regiones con menor superficie de cultivo.


El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (FAO) podría hacer algo para remediar la situación, estableciendo reservas estratégicas de alimentos que ayudasen a capear las malas cosechas. Pero Francia, Japón, Corea del Sur y España se oponen a la medida, argumentando que las reservas estratégicas fueron empleadas, en el pasado, para corromper, especular y como arma política entre naciones. No tenemos remedio.

Mientras tanto, la agricultura camina hacia la Transición y en Europa se reforma la Política Agraria Común (PAC) que será aplicada en el período 2014 - 2020. Los agricultores y ganaderos europeos reciben buena parte de las subvenciones si cumplen, ahora, una colección de Buenas Prácticas Ambientales. La anunciada reforma va a exigir más esfuerzo. Por ejemplo, que los agricultores cultiven al menos tres diferentes productos en sus tierras, que dejen zonas de pastos y humedales y que conserven amplios márgenes sin cultivar al borde de los cursos de agua. Pero la medida más conflictiva será la obligación de mantener el 7% de sus terrenos sin cultivar.

En cultivo de cereal, con grandes maquinarias, prefiere
 las planicies. Reducir en un 7% la superficie cultivable persigue
aumentar los rendimientos de las cosechas o, al menos, mantenerlos.

Algunos agricultores andan en pie de guerra por esta última medida que refuerza la Condicionalidad de las ayudas. Si no la cumplen, la pérdida económica será importante. Hay que tener en cuenta que en 2011 la PAC dio ayudas por valor de 42.000 millones de euros a los agricultores europeos. El 30% de esta fabulosa cantidad (el mayor capítulo del presupuesto comunitario) estaba “condicionada” por el cumplimiento de las Buenas Prácticas Ambientales.

Se preguntarán qué es lo que persigue la PAC con la anunciada reforma. Desde el punto de vista agrario, las medidas agroambientales buscan un mejor almacenamiento del agua en los suelos; mayor protección contra la erosión, menos fugas de nitrógeno cuando se abona al borde de cursos de agua y mayor superficie de abrigo para los llamados “auxiliares” de la agricultura: depredadores de plagas y polinizadores. De forma general, las medidas potenciarían la protección de la biodiversidad y el reverdecer de la agricultura europea.

Se podría decir que la reforma tiende hacia una agricultura más tradicional, más variada, ecológica, sostenible y enriquecedora del paisaje y de la cultura, en contraposición a una agricultura más industrial, extensiva y de monocultivo, destructora del paisaje tradicional europeo y necesitada de mucho fertilizante químico y abundantes pesticidas. Llegados a este momento, se impone una reflexión.

Cultivo de soja en las planicies de Argentina

Mientras que la demanda mundial de cereales crece, la Unión Europea desea reducir la superficie de su territorio apta para el cultivo. Cuando cada día que pasa se hace más necesario conservar la tierra, para producir alimentos en el futuro, en Europa y en España se ahogan las planicies y valles fértiles con urbanizaciones, aeropuertos, autopistas, polígonos industriales y zonas logísticas. Se ha abandonado la agricultura de montaña, mientras que las áreas de bosque y matorral se amplían.

Porque, entre tanto, hay que competir con China comprando cereales en los mercados internacionales. En 2010, Brasil recibió inversiones chinas para aumentar la producción de soja en el Estado de Goiás, con la intención de subir sus exportaciones a China desde los 2 millones de toneladas anuales hasta los 8 millones. En 2012, Ucrania ha recibido 3.000 millones de dólares en créditos de China, a cambio de venderle su maíz. Argentina lleva varios años cultivando soja destinada a China, aunque en este otoño las ventas flaqueen. Pero China sigue financiando la construcción de puertos y regadíos en el Cono Sur.


Un granelero chino carga soja en los muelles de Puerto Rosario (Argentina),
transformado en la más activa puerta de salida de los cereales del Cono Sur americano.
Decía una alta funcionaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España que, en el fondo, el cerdo es un cereal. Lo mismo sucede con un muslo de pollo y con un rodaballo de acuicultura. Todos ellos son subproductos del cereal. Los chinos lo saben perfectamente y se están asegurando el suministro de esta materia prima a lo largo y ancho del planeta. Pero es un juego peligroso porque, como decía otro alto funcionario de Argentina, “los chinos tiene alternativas a la soja argentina, pero la soja argentina no tiene alternativas a los chinos”.

Empezamos con la sequía sufrida en Estados Unidos y la caída de su producción cerealista. Terminamos con los cereales y sus precios como factor estratégico de la economía internacional, capaz de desestabilizar sociedades, como las revueltas de 2008 por los precios del maíz, y de atizar revoluciones, como las del Mahgreb y Oriente Medio. La agricultura, y los efectos del cambio climático sobre las producciones, están empezando a protagonizar la seguridad nacional. Vamos a necesitar mucha tierra fértil y muchos agricultores capaces.

lunes, 22 de octubre de 2012


CAMBIO CLIMÁTICO
El imposible acuerdo


Un buen amigo, dedicado al complejo mundo de los seguros, me explicaba que las estadísticas, la acumulación de datos en series históricas, son elementos consubstanciales del negocio. Gracias a la estadística se pueden conocer la tipología, evolución, frecuencia y gravedad de los siniestros, calculándose las primas correspondientes a una póliza sin pillarse los dedos. Los datos son imprescindibles para las reaseguradoras, que actúan frente a grandes cataclismos que las empresas convencionales de seguros no pueden atender debidamente.

Munich Re, como potente reaseguradora alemana (1), se dedica a estudiar las catástrofes naturales en el mundo. Lo hace con detalle porque, a veces, tiene que aflojar la cartera ante inundaciones, sequías bíblicas o huracanes. Periódicamente, Munich Re elabora informes y coteja sus datos con Naciones Unidas. El que acaba de publicar hace unos días (17 de octubre de 2012) no tiene ninguna gracia.

Gráfica elaborada por la reaseguradora Munich Re sobre la incidencia de catástrofes naturales  climáticas en Estados Unidos, entre 1980 y 2010. En rojo, fenómenos geológicos (terremotos, volcanes, tsunamis). En verde, tormentas. En azul, inundaciones y movimiento de tierras. En amarillo, siniestros del clima (temperaturas extremas, sequías, incendios forestales)

En América del Norte está aumentando de forma alarmante el número y gravedad de las catástrofes climáticas, como olas de calor, sequías, huracanes, lluvias torrenciales, heladas y nevadas. Ya se sabe que América del Norte es un sub-continente de clima especialmente violento, pero lo que está pasando en los 30 últimos años se pasa de la raya. Según Munich Re, desde 1980, los siniestros de origen climático en Estados Unidos se han multiplicado por cinco. Casi el doble que en el resto de los continentes.

Las compañías aseguradoras no se dedican a hacer política y no se meten en elucubraciones. Sencillamente, toman nota de datos reales. Es lo que también hace el National Climatic Data Center , dependiente de la NOAA (National Oceanic and Atmosferic Administration – USA). De acuerdo con sus observaciones, el pasado mes de septiembre ha sido 0,67º C más cálido que la media de todos los septiembres del siglo XX, solamente igualado en record por el septiembre de 2005. Así se comprende la fuerte sequía norteamericana.

En Estados Unidos, el esperado dato de la NOAA ha encontrado respuesta en los sectores clima-escépticos, que aducen la creciente actividad solar. Efectivamente, el sol está aumentando el número y potencia de sus tormentas y se espera un pico en 2013 – 2014. Pero, en cualquier caso, ese clímax de actividad sería inferior al observado en el año 2000. La excusa se queda corta y no resuelve el problema: el verano 2012 ha sido el más cálido de la historia de los Estados Unidos desde que existen registros.

Los registros de datos climáticos atesorados por
la NCDC, son una herramienta para estudiar la evolución del clima

Quienes también siguen sin resolver nada son los países reunidos en Doha (Qatar) en la Conferencia sobre el clima de Naciones Unidas. Desde el 26 de septiembre hasta el 7 de diciembre, darán vueltas a su impotencia y se quedarán absortos mirándose las uñas enfrentados a tres bloqueos de tamaño considerable.
-      Bloqueo 1: los países desarrollados no quieren comprometerse con objetivos concretos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Así de claro.
-     Bloqueo 2: los países emergentes se plantan en el pasado y aducen que ellos no han contribuido, históricamente, a la actual concentración de gases de efecto invernadero. Que no les vengan ahora con historias.
-    Bloqueo 3: nadie se moja para desembolsar los 100.000 millones de dólares de los Fondos Verdes. Esos Fondos que llegarían hasta 2020 y servirían para ayudar a los países en desarrollo a limitar sus emisiones y adaptarse a los efectos del cambio climático. Que le pregunten a un campesino del Sahel si le gustaría un Sahara más lluvioso por culpa del cambio clmático. Seguro que le abraza y llora de felicidad sobre su hombro.


El audaz edificio de Doha que acoge la Conferencia del clima estos días

En consecuencia, la conferencia se encuentra sumida en coma profundo y resignada a esperar el nuevo informe científico que emita el Panel Intergubernamental (IPCC) en 2014 – 2015. Una vez en sus manos, lo mirarán con lupa y se sentarán a esperar a 2020 y buscar algo capaz de reemplazar al Protocolo de Kioto. ¿Y entre tanto? ¿Qué hacer en los próximos ocho años?

Solamente queda la acción civil. La movilización de la sociedad para reformar o sustituir un modelo socioeconómico con los días contados e inmovilizado por intereses espúreos. Sin embargo, serán las reiteradas y crecientes catástrofes las que forzarán el cambio, aunque solo sea para dejar de perder dinero con tanta inundación, tanta sequía y tanta indemnización. Las vidas parecen importar menos.

(1) Munich Reinsurance Co. Munchener Rückversicherungs Gesselschaft

sábado, 20 de octubre de 2012



BHOPAL &  BARACALDO & BILBAO
Venenos sin fronteras


En la noche del 2 al 3 de diciembre de 1984, una fuga de gases tóxicos escapó de la factoría de pesticidas situada en Bhopal (India – Madhya Pradesh). En pocas horas murieron entre 15.000 y 30.000 personas y esparció, en un radio de cinco kilómetros en torno a la industria, entre 4.000 y 12.000 toneladas de naftol, naftalenos, clorobencenos, dioxinas y metales pesados (1). Han pasado casi 28 años desde el accidente y nada se ha hecho todavía para descontaminar los suelos y acuíferos afectados.

A lo largo de 2012, la institución alemana Deutsche Gessellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) ha intentado limpiar la factoría y los terrenos afectados de Bhopal, dentro de su labor humanitaria de cooperación y ayuda exterior. Sin embargo, la propuesta de trasladar hasta Alemania los miles de toneladas de tierra contaminada y de chatarra de Bhopal para ser tratada (incinerada), ha sido definitivamente desestimada este pasado mes de septiembre. El motivo es la negativa de las autoridades hindúes de responsabilizarse de posibles accidentes durante el traslado hasta Europa del veneno. Greenpeace aplaude la postura de India, ya que no es prudente pasear venenos por medio mundo.


Una imagen de la tragedia en Bhopal
que dio la vuelta al mundo.

Dos años antes de la fuga, técnicos de la empresa propietaria, Union Carbide (USA), ya sabían que la factoría hindú perdía tóxicos sobre el terreno circundante desde sus cisternas. Pero silenciaron el asunto. Cinco años después del accidente, en 1989, Union Carbide tuvo que abonar 366 millones de euros de indemnización a los familiares de las víctimas directas, pero nada hizo por limpiar la zona. No obstante, la empresa norteamericana, hasta ese momento líder mundial en productos químicos, no pudo sobrevivir y fue comprada por Dow Chemical. Ahora, los nuevos propietarios han “heredado” el infierno de Bhopal y nada quieren saber del problema.


Publicidad de Union Carbide en los años cincuenta y sesenta.
"La Ciencia ayuda a construir una nueva India". En lugar de ofrecer un tractor que reemplace al buey, la mano "divina" del progreso humano vierte un escalofriante líquido rojizo sobre la tierra.

Hoy, en Bhopal siguen naciendo niños con malformaciones, la anemia crónica se ha incorporado al acerbo sanitario local y el cáncer de hígado prolifera entre los habitantes de la ciudad. Los acuíferos siguen contaminados y la factoría se oxida un poco más con cada monzón. Si en la India encontramos un ejemplo de gestión empresarial “colonial”, sin regulación, sin normas de seguridad y únicamente pendiente de los beneficios, lo de Bilbao fue mucho peor.


La destruida factoría de Union Carbide, en la actualidad. Las autoridades de Madhya
Pradesh propusieron organizar visitas turísticas a la fábrica. ¿Idea acertada? Quizá sí, para no olvidar.

Baracaldo & Bilbao & Bhopal

El caso del veneno llamado Lindane y sus isómeros (Hexaclorociclohexano HCH), voluntaria y conscientemente esparcido por los alrededores de Bilbao, más que una mala gestión es un caso de infamia. En este mes de octubre de 2012 sigue siendo noticia porque, después de arrastrarse durante 46 años, los históricos vertidos salvajes de Lindane siguen acosando a los vecinos de Baracaldo, Sestao, Trapagan, Portugalete, Santurce, Gallarta, Abando, Ansio y Sondica. Les recuerdo la historia:

Hace 46 años, dos empresas químicas alemanas, Boehringer y Merck, decidieron fabricar un peligroso veneno en España. Hacerlo a cara descubierta era de lo más imprudente, por lo que buscaron un par de empresas “partner”, pequeñas e insolventes, para fabricarse un protector “Velo societario”. Si había problemas, cosa normal cuando fabricas “mierda”, es mejor pasar desapercibido y poner al frente de tus filiales a gente con pocos escrúpulos. Las empresas Nexana Industria Química (Asua, Erandio) y Bilbao Chemical (Ansio, Baracaldo), iniciaron su andadura hacia 1966, perdidas entre los cientos de talleres de gran zona industrial de la Ría del Nervión.

El almacén de Bilbao Chemical repleto
de veneno. La mitad de los cristales del edificio estaban rotos, esparciendo los vapores de sus tóxicos por todo el área del Gran Bilbao. Lo primero que hizo el Gobierno Vasco fue
encerrar el edifico completo dentro de un sarcófago hermético. Como si fuera un Chernobil.

Como la fabricación del Lindane (usado como pesticida y para matar piojos) generaba abundantes residuos tóxicos, las empresas procedieron a meterlos en sacos y esparcir el contenido por todos los solares, praderías, cunetas y arroyos de la comarca. Lo hicieron durante 16 largos años, con nocturnidad y alevosía. Tiempo suficiente para espolvorear y mezclar 185.000 toneladas de tierras de Vizcaya con el tóxico. Para que los polvos blancos del veneno no fueran muy visibles, se dedicaban a extraer arena de la playa de Muskiz y cubrir con ella los solares visitados.

Ni que decir tiene que las autoridades del momento (mandaba por aquí un general) no se enteraban de nada o miraban para otro lado, no fueran a molestarse esos señores empresarios alemanes tan estirados y sus elegantes socios tan bilbáinos. En el año 1982, los vertidos y la fuerte contaminación por Lindano eran sobradamente conocidos y el Gobierno Vasco exigió a las fábricas que dejaran de contaminar y, en adelante, guardasen los residuos en sus instalaciones. Así lo hicieron, hasta acumular cerca de 5.000 toneladas de tóxico puro en almacenes ruinosos. Cuando ya no cupo una cucharada más de Lindane, los empresarios cerraron la fábrica con llave, la tiraron al río Nervión, vaciaron sus cuentas corrientes y se largaron.


La celda de seguridad de Argalario (Baracaldo) durante la última fase
de su construcción. Al guardar un tóxico persistente, esta celda deberá ser vigilada 

durante siglos. Este vertedero, como el de Sondica, cuenta con planta de tratamiento de lixiviados

En el año 1996, el inventario de terrenos contaminados con Lindane y la visión del almacén de Sestao (Bilbao Chemical), producían ampollas en la piel y pesadillas entre las autoridades ambientales. Los ciudadanos, escasamente informados, vivían pisoteando tóxicos y al lado de una bomba química. Pero eso no era tan acuciante como el ansia de progreso. Porque... había que ampliar al aeropuerto de Bilbao (Sondica) y construir un enorme centro comercial en Baracaldo (con Ikea incluido). Pero el Lindane estaba por todas partes, en medio de la futura pista de aterrizaje y en pleno centro comercial cuya construcción se retrasó durante años a causa de los suelos contaminados. Para colmo, la Unión Europea, que iba a pagar buena parte de la factura del nuevo aeropuerto, era estricta con la salud ciudadana.

En 2000, el proceso de retirar el Lindane estaba en marcha, gracias al Fondo de Cohesión europeo que aportó el 80% de los 38 millones de euros que costó la ingente descontaminación (2). Se construyeron dos gigantescas celdas de seguridad para guardar 600.000 metros cúbicos de tierra contaminada en Baracaldo (Argalario) y en Sondica (Aeropuerto - AENA), además de montar una fábrica que inertizara la montaña de polvos blancos guardados mediante un proceso químico específico (Made in USA). Los grandes responsables, Boeheriger y Merck, negociaron pagar 4 millones de euros para que les dejaran en paz, mientras que los irresponsables empresarios bilbaínos siguen en situación de búsqueda y captura, aunque en paradero... ¡desconocido!

  
Proceso de construcción de la celda de Sondica. El vertedero
se encuentra adosado a la pista de aterrizaje del aeropuerto y carece de licencia.

Estamos en 2012 y el Lindane sigue presente en la vida de los bilbainos. En 2009 se encontró nuevamente Lindane en dos parcelas urbanizables de Ansio, que hubo que sanear antes de construir en ella un centenar de viviendas. En 2010 encontraron Lindane en el campo de fútbol de La Siebe y en el parque (infantil) de Tellaetxe. En 2010 se derrumbó una galería de la mina Malaespera y encontraron sacos de Lindane en el interior. En 2011 encontraron Lindane en las aguas subterráneas de Baracaldo. En 2012 ha aparecido, otra vez, Lindane disuelto en las aguas del embalse de Oiola que suministra casi todo el agua potable de Baracaldo. El embalse ya había sido clausurado durante dos años por este motivo. Sigue abierto el expediente judicial por construir las dos celdas de almacenamiento del veneno sin la preceptiva Evaluación de Impacto Ambiental, lo que las convierte en ilegales. Poco se sabe de los vertidos de Lindane efectuados por las criminales empresas por tierras de Soria y de Palencia.

Como puede comprobarse, las infamias de empresarios y políticos dejan rastro durante décadas, arruinando la salud de miles de personas. La empresa Boehringer había provocado otro caso de contaminación por Lindane en Hamburgo (Alemania) que tuvo que resolver en su integridad al aplicarse el principio "Quien contamina paga". Interrogada la empresa por su desvergonzada actuación en Bilbao, indicó que España no era Alemania. Eso debió decir también Union Carbide: que Bhopal no era Estados Unidos.

(1). La disparidad en las cifras es natural en India y sus  poco fiables estadísticas de hace treinta años.
(2) Una amplia y documentada descripción del proyecto se encuentra en la publicación "Medio Ambiente y Fondo de Cohesión en España" Editada por el Ministerio de Medio Ambiente en 2001 (Serie Monografías), donde se recogen ejemplos de actuaciones de este Fondo en el período de programación 1993 - 1999. 

lunes, 1 de octubre de 2012


PESCA SOSTENIBLE
El precio del error


Gestionar la “cacería” o “recolecta” de animales salvajes en el océano, un medio natural del que se sabe tan poco, requiere audacia.  Sobre todo cuando se hace desde un despacho y pensando que los recursos marinos son infinitos. En este año de 2012, los reiterados errores cometidos en la gestión de la pesca europea han desembocado en un grave problema, a la vez ambiental y económico.

Ambiental, porque la sobrepesca ha empobrecido la singular riqueza de nuestras aguas y está poniendo en peligro el equilibrio de sus ecosistemas y biodiversidad. Económico, porque la pesca europea se ha convertido en un sector inviable, que se degrada un poco más cada día que pasa y cuya supervivencia se basa en las subvenciones y en la huida hacia delante en toda regla. Como muestra del descalabro, las capturas de todos arrastreros europeos en el Atlántico Noreste y en el Mediterráneo, sumó 7 millones de toneladas en el ejercicio de 1975. En 2010 se había reducido a 4 millones (Eurostad).



Dos gráficas elaboradas por Eurostad.
En la primera, el paulatino descenso de capturas de peces, especialmente de fondo (demersal fish - merluza, lenguado, rape, etc) en 58 años. La segunda indica la bajada de las capturas en toda clase de peces (línea verde oscuro), contrastando con los incrementos en crustáceos (línea naranja). Salvo en el caso de los bibalvos y crustáceos, la pesca europea ha retrocedido en sus capturas a niveles de hace cincuenta años, a pesar del aumento de la flota y su moderna tecnología 

¿Qué sucede cuando se pesca más de lo debido? El biólogo dirá que se reduce la productividad de los peces y su biomasa merma. El economista señalará los daños sobre la economía y el empleo en el sector, al disminuir la disponibilidad de materia prima disponible. ¿Se puede solucionar el problema? Hace veinte años, la Unión Europea y los Estados miembros empezaron a maquillar el problema que se les venía encima poniendo dinero encima de la mesa. Cuando empezaron a faltar peces y llegaron las vedas y los cupos, se compensó a empresarios y trabajadores con ayudas públicas (instrumentos y fondos financieros eurpeos, ayudas de "minimis", subvenciones al combustible, etc). Como resultado, la pesca ahora depende de las ayudas para sobrevivir.

Pero el deterioro es tan profundo que las ayudas ya no bastan. La reforma de la Política Pesquera Común quiere zanjar la cuestión proponiendo una serie de medidas a partir de 2014. Pero es posible que se apliquen sin el vigor necesario, sin demasiada convicción y con zancadillas. Sin embargo, existe otra respuesta al problema mucho más radical y que empieza a cuantificarse, analizando el esfuerzo a realizar con datos y cifras.




No catch investment 
La New Economics Foundation (NEF), gabinete de analistas con sede en Londres, acaba de hacer público el informe “No catch investment” (Invertir en no pescar), poniendo un precio al viaje hacia la sostenibilidad pesquera en Europa. Según el mencionado análisis económico (1), la recuperación de los stocks de las principales especies comerciales es posible en un corto período de tiempo, de forma permanente y con inversiones relativamente pequeñas.

Portada del estudio
realizado por NEF
La propuesta de NEF es aplicar una moratoria general a la pesca europea. Una gran parada biológica extendida entre los años 2012 y 2022, seguida de la severa implantación del Rendimiento Máximo Sostenible. El estudio, publicado hace una semana y colgado en la Red, se ha realizado sobre 54 poblaciones clave de una quincena de especies del Atlántico Noreste y Mediterráneo, de las que 49 están sometidas a sobrepesca (2). 

La parada no afectaría a todas las especies por igual en su duración, ya que algunas de ellas se recuperarían tras apenas un año de veda, como el arenque del Golfo de Riga (Báltico). Otras poblaciones necesitarían casi diez años, caso del bacalao del Mar del Norte. Para la merluza del sur, la que pescamos en España, la parada total debería extenderse por cinco años consecutivos.

La inversión, el coste de dejar de pescar (lucro cesante, salarios no percibidos, deterioro de buques, amortizaciones, etc), sumaría 10.500 millones de euros (M€) repartidos a lo largo de 9,4 años. Eso supone 21 euros por cada habitante de la UE. La recuperación de la inversión llegaría antes de los cinco años, con un retorno del 148%, ya que la mitad de las especies afectadas volverían a capturarse, ahora de forma sostenible, hacia la mitad del período contemplado. Según los cálculos de NEF, al aplicar la parada hasta el año 2022 y alcanzar progresivamente el Rendimiento Máximo Sostenible, se obtendría un beneficio de 70.000 M€ gracias a la multiplicación de las capturas. Por cada euro invertido se recuperarían 14.

La alternativa a la moratoria, es decir, seguir como hasta ahora, no es económicamente atractiva. De no hacer la parada se perderían 9.800 M€ anuales y, probablemente, algunas especies atravesarían la línea roja de supervivencia biológica. Los cálculos indican que, sin parada, el valor de la pesca desembarcada entre 2012 y 2022 sería de 215.000 M€. Pero alcanzaría los 515.00 M€ en caso de aplicarse, obteniendo un diferencial positivo de ingresos para el sector equivalente a 300.000 M€. Otro de los logros de la moratoria es que la pesca europea dejaría de ser una industria subvencionada, que se recuperaría el empleo y se limitarían de forma notable las importaciones de productos marinos desde terceros países (3).

¿Cómo se ha llegado a esta situación?
 La gestión llevada a cabo por las autoridades pesqueras de la Unión Europea recibe críticas desde la propia Comisión (4). El anual despropósito de aumentar los cupos de capturas (TAC,s) una media del 41% por encima de las recomendaciones científicas es esgrimido como ejemplo del fallo político. Un fracaso que ha sido jaleado, consentido o empujado, año tras otro, por la presión de lobbies sectoriales, los argumentos sociales de los pescadores y los estímulos “oficiales” al consumo de productos marinos (5).

Reunión de ministros de pesca de la Unión Europea en Bruselas (2008)

No obstante, la carrera hacia la sobrecapacidad, tecnificación y sobreinversión en la pesca europea, seguida de la previsible sobreexplotación de los caladeros que trae una política de grandes rendimientos, responde a parámetros sobradamente conocidos. Lejos de mantener el comportamiento prudente, científico y austero que precisa la explotación de los raros recursos vivos marinos, el sector se ha visto arrastrado por la ola de neoliberalismo, de avidez por los grandes e inmediatos beneficios y de desregulación que sacude la arquitectura socioeconómica de Europa desde mediados de los años 80.

Conviene no perder de vista el profundo origen de nuestras miserias para no volver a equivocarnos. Supimos fraguar una estupenda burbuja inmobiliaria (mucha casa y poco comprador), nos fabricamos una buena pelota financiera y bancaria (mucho crédito, mucha desvergüenza y poca solvencia) y hemos pergeñado una gran burbuja pesquera (mucha flota, mucha ayuda pública y pocos peces).

(1)   Ver : www.neweconomics.org/nocatchinvestment (PDF, en inglés)
(2)   Bacalao, fletán, lenguado, arenque, gallo, merluza, sardina, abadejo, caballa, anguila de arena,…
(3)   Las importaciones acaparan el 65% del consumo de productos acuícolas en los 27 estados miembros. Un consumo que crece al 2% anual.
(4)   Comunicación al Parlamento y al Consejo Europeo COM(2012)278 final.
(5)   El consumo de pescado ha sido esgrimido, con razón, frente a las enfermedades cardiovasculares de nuestra sociedad. Sin embargo, hace reflexionar el hecho de que las abundantes Caballas y sardinas, peces azules, baratos y saludables, tienen poca venta y son despreciados. En Europa, algunas de las especies más consumidas son la repugnante Panga, la babosa Tilapia y otros insípidos pescados blancos, con escaso o nulo contenido en ácidos esenciales y Omega 3.    

viernes, 21 de septiembre de 2012


TRANSGÉNICOS
Todos somos cobayas


 Le Nouvel Observateur
"Las revelaciones de un estudio de
científicos franceses"
SI, LOS OGM SON VENENO
Fue el 19 de septiembre. Hace 48 horas la revista norteamericana “Food and chemical toxicity” publicaba los resultados del ensayo llevado a cabo durante dos años por la Universidad de Caen (Francia). El equipo científico de Dr. Gilles Eric Séralini había trabajado con doscientas ratas, alimentado a un grupo de ellas con diversas dosis de maíz transgénico NK603 y con herbicida Roundup, ambos de la firma Monsanto. El resultado eran demasiadas ratas desarrollando espectaculares tumores mamarios y otras desgracias.

El día 20 de septiembre, la web se ponía al rojo vivo con la noticia, publicada en portada por Le Nouvel Observateur. Hasta el ministro de agricultura de Francia opinaba sobre la potencial peligrosidad de los OGM (Organismo Genéticamente Modificado) en la agricultura. No era para menos, ya que era la primera vez que se hacía una experiencia sobre OGM con mamíferos a tan largo plazo (dos años representan 2/3 de la esperanza de vida de una rata de laboratorio), mientras que ensayos similares se suelen hacer a tres meses vista.

Una de las ratitas del ensayo muestra sus tumores 

La noticia sigue caliente y empiezan a surgir voces autorizadas que minimizan los brutales resultados del ensayo: como la elección de una raza de ratas propensas al cáncer y como dudas sobre la objetividad del Dr. Séralini. La prueba ha sido financiada, entre otros, por grandes cadenas de distribución de alimentos (Alcampo y Carrefour), preocupadas (¡) por la presencia de OGM  en los alimentos alineados en sus estantes. ¿Un ensayo mediático? ¿Comercial y poco científico?

Puede ser. El Dr. Séralini presenta estos días su libro “Tous cobayes!” (¡Todos cobayas!), en referencia a los OGM, los pesticidas y los químicos presentes en nuestra vida diaria. El revuelo ha dado alas a organizaciones y personas muy combativas frente a los transgénicos y otros perturbadores endocrinos que menudean en nuestra comida, como los ftalatos o el Bisfenilo A.

Portada del libro del director de ensayo
que se publica, en estos días, en Francia

Uno de los más activos es el profesor biogenetista de la Universidad de París – Sud - Orsay, M. Christian Vélot. En la noche del 20 de septiembre, la cadena franco-alemana ARTE emitía un agitado debate dentro de su programa “28 minutos”. En esa media hora se pudieron escuchar cosas como que los granos de maíz transgénico son “esponjas saturadas de pesticidas”; que “es irresponsable diseminar OGM, muy mal evaluados, por campos y platos”; que “la frase no existe el veneno sino la dosis, no funciona con esos perturbadores endocrinos que actúan a dosis muy bajas pero mantenidas en el tiempo. Las hormonas femeninas, como las que imita el Bisfenilo A, ingeridas en mínimas y reiteradas dosis provocan la menstruación en niñas de ocho años y aumentan el riesgo de sufrir cáncer de mama al llegar a la edad adulta. Sin embargo, tomada en dosis altas, como la píldora anticonceptiva, la detienen”.

Documental donde intervino, como asesor
científico, el Dr. Séralini

La polémica sobre los efectos de los OGM en la salud humana se enconará un poco más. Pero esta no sería la única acusación sobre una forma de agricultura que promete la “revolución” capaz de terminar con el hambre. El caso de Malawi puede ser otro ejemplo de cómo el maíz OGM altera profundamente a ciertas sociedades africanas. En Malawi, el 76% de la población depende del maíz para alimentarse. La sequía y las hambrunas del año 2006 impulsaron a Monsanto a regalar a los agricultores sus semillas OGM resistentes a la falta de agua, obteniendo magníficas cosechas. Cuando los agricultores intentaron resembrar granos guardados de la estación anterior, éstos resultaron estériles (“estabilizados”) y tuvieron que regresar a Monsanto. Ahora, los costes han aumentado y la necesidad en fertilizantes y agroquímicos se ha disparado, endeudando a la nación. Son cautivos de Monsanto.

Campo de maiz transgénico

La Unión Europea redujo en un 15% la superficie de su territorio dedicada a especies agrarias OGM. Es el efecto de la desconfianza que impera en la sociedad europea. Un recelo expoleado por la opacidad reinante en organismos reguladores y defensores del consumidor que deberían distinguirse por su independencia, como la EFSA (European Food Safety Authority). Pero su presidenta, la Sra. Diana Bánáti, dimitió el pasado mes de mayo por sus relaciones con la industria alimentaria y hay otros casos: el presidente del Grupo Científico de la EFSA, el irlandés Mr. Albert Finn, mantiene lazos con la empresa Kraft; el miembro del Consejo ejecutivo, Mr. Jiri Ruprich, se conecta con Danone; el Grupo de trabajo de la EFSA cuenta con la presencia de D. Carlo Agostini, relacionado con Nestlé, Danone y Heinz.

¿Y España? Pues España es la nación con más superficie de toda la UE dedicada al cultivo de OGM. Eran unas 68.000 ha en 2011, lo que representa el 80% de todas las tierras con OGM de Europa. Portugal es el segundo país, con poco menos de 5.000 ha.

jueves, 20 de septiembre de 2012


CIUDADES INSOSTENIBLES
Una oportunidad


Hace menos de una semana (15 de septiembre),  el presidente de la República Francesa insistía en su compromiso electoral de rehabilitar energéticamente un mínimo de 600.000 viviendas anuales. Un plan que afectaría a unos cinco millones de viviendas en todo el país. Con el aislamiento térmico de su parque de edificios, Francia desea cubrir cuatro objetivos: aliviar la penuria energética de millones de familias francesas que no pueden hacer frente a la factura de los combustibles; reducir la potencia eléctrica instalada en la nación; reducir las importaciones de combustibles fósiles; y disminuir un 25% las emisiones de CO2 generadas por la edificación (logement).

Las cifras de la Unión Europea (Eurostad) son claras: el 41% de la demanda total de energía en el conjunto de los 27 estados miembros procede de la edificación. En Francia, ese porcentaje aumenta al 43%, en tanto que en España se queda en un 22%, según datos del IDAE (1), o en el 25% si opinan analistas en energía. Teniendo en cuenta las Directivas comunitarias sobre eficiencia energética en la edificación (2) y añadiendo el objetivo de recortar en el 20% las emisiones de CO2 antes de finales del año 2020, habría que remangarse y apretar.

Reparto del consumo de energía en Francia por sectores de actividad

Tres países y tres casos 
En Francia, la opción para millones de edificios y residencias particulares es dotarlos de un alto nivel de eficiencia energética, con el ideal de los 50 kWh de consumo por metro cuadrado y año. Un objetivo ambicioso y que puede tener un coste de entre 15.000 y 20.000 euros por vivienda. La forma de pagar semejante revolución está por definir, pero hay algunas pistas.

El Estado francés no desea involucrarse directamente repartiendo subvenciones, teniendo en cuenta los problemas de deuda que atenazan a Francia. Tampoco quiere forzar a que los ciudadanos particulares asuman las inversiones, ya sea con sus menguados ahorros o hipotecándose ante los Bancos. Francia busca una tercera vía: encontrar un “inversor” dispuesto a adelantar el dinero y luego recuperarlo gracias a los ahorros energéticos logrados. Sistema complejo y audaz, porque quien financiaría en la sombra sería la industria energética francesa. Es decir, la pública (EDF - Electricité de France, con sus plantas nucleares) y la privada (importadoras y refinadoras de crudo y gas), al bajar facturación.


El reto frente a la crisis energética es acondicionar
edificios como éstos para aumentar su eficiencia energética

Alemania empezó mucho antes con este necesario trabajo. Entre 2001 y 2005 se invirtieron 360 millones de euros en el acondicionamiento energético de edificios, contando con los créditos blandos de la banca pública KFW Bankengruppe (Kreditanstalt für Wiederaufban – Instituto de Crédito para la Reconstrucción) y con su programa de reducción de emisiones de CO2. Entre 2006 y 2009, las inversiones llegaron a 1.000 millones de euros en créditos. Las cuantías son de entre 7.500 y 15.000 euros por vivienda, según el objetivo de ahorro perseguido, con un máximo de 50.000 euros por propietario.

En el país germano, las casas particulares ya no se clasifican y ofertan como “pareados”, “apartamentos”, “pisos”, “adosados” o “chalets”. Lo que el comprador sopesa es si la vivienda es una Niedrigenergie Haus, Null-Energie Haus o bien, maravilla de las maravillas, una “Passivhaus” que permite vender el exceso de energía que ella misma genera.

Bloques de viviendas Lodenareal, en Innsbruck, certificadas como "Pasivas".
Son viviendas que producen más energía de la que consumen y se permiten
vender el excedente al exterior

Por su parte, Bélgica dispone del FRCE (Fondo de Reducción del Coste global de la Energía), que presta a particulares a intereses que oscilan entre el 0% y el 2%. El ahorro perseguido con las rehabilitaciones energéticas llega al 40% de la energía consumida por las viviendas. El propio Estado belga ha adaptado 350 edificios públicos desde 2005, con un coste aproximado de 20 millones de euros que se espera amortizar en 2016, gracias a las economías energéticas conseguidas.

El caso de España
Para empezar, el consumo energético de la edificación española no llega a los niveles de otros países europeos. De acuerdo con la institución Greenbuilding (3), nuestras viviendas consumen el 40% menos de energía primaria que las del centro y norte europeo, a causa de un clima benigno. No obstante, si la buena situación de partida se basa en la menor demanda de calefacción, el calor del verano (atención al cambio climático) está disparando el consumo en refrigeración. Si se cumplen los augurios, de ahora en adelante nuestros edificios serán glotones en energía a causa del aire acondicionado. No conviene, por tanto, alegrarse tontamente y bajar la guardia.


Revestimiento aislante para una vivienda antigua

Para seguir, en noviembre de 2010 la Comisión Europea cursó aviso a España por el incorrecto cumplimiento de la Directiva 2002/91/CE sobre eficiencia energética de los edificios. El aviso debió caer en saco roto, porque en noviembre de 2011 la Comisión envió al Reino de España ante la Corte de Justicia por seguir incumpliendo. Veremos en qué acaba el conflicto, pero lo significativo es que pone de relieve una actitud (4).

En medio de ese escenario de desidia se generaba la mayor burbuja inmobiliaria de nuestra reciente historia. Para cualquier observador medianamente espabilado, las casas españolas (sobre todo las más recientes) son tecnológicamente obsoletas. Promotores, arquitectos y constructores han conseguido crear un desmesurado parque de casas con la I+D+i de un sonajero. Los aislamientos térmicos y acústicos son perfectamente inadecuados en el 60% de las viviendas españolas (5) y mínimos ramplones en el 40% restante. Ahí van unas cifras, para recordar durante décadas,  y capaces de marear por absurdas.


                Conformación de la burbuja en España. Fuente: Euroconstruct
                         Inicio de construcción de casas nuevas (en miles) por países

              AÑO             2002      2003     2004     2005     2006     2007     2008
       
         Alemania           254         236       248        211      218        222       238
         España             524         636       687        730      690        650       585
         Francia              303         314       363        410      430        405        390
         Italia                  238         263       269        262      253         249        235
         Reino Unido       181         194       214         212     207        208        215


La mayoría de  los 4,5 millones de casas construidas entre 2002 y 2008 son casas idiotas y carentes del menor rastro de “domótica”, construidas de espaldas al clima y al entorno, ignorantes del diseño urbano histórico, repletas de “puentes térmicos” y fugas de calor, pensadas para gente que despilfarre electricidad, metano y gasóleo, casas que se desmoronan y agrietan mientras afean los barrios urbanos y los pueblos.

Atraso y codicia
Entre 1980 y 2008, hablar de viviendas “bioclimáticas” y eficientes en España era propio de iluminados. Todavía lo sigue siendo. Hace treinta años que el sector de la construcción europea tomó la senda de la eficiencia energética y no esperó a que los políticos les impusieran Normas Técnicas. Había un nicho de mercado interesante, de compradores que buscaban viviendas diferentes, y crearon arriesgados productos para ellos. Acertaron.

En poco tiempo, aparecieron certificados que garantizaban determinadas prestaciones energéticas en las casas: Minergie en Suiza, CasaClima en Italia, Low Energy Class1 en Dinamarca, BBC Effinergie y HQE Cogedim en Francia, Minienergie en Suecia, Passivhaus en Alemania,… Greenbuilding en el conjunto de la Unión Europea. La generalidad del sector español ignoró este movimiento. Estaban en plena explosión. No había tiempo ni ganas de hacer edificios y viviendas avanzados. Era época de ganar mucho dinero y dar buenos pelotazos. En realidad, los ciudadanos no exigían calidad, aunque luego se quejaban por escuchar en la cama las ventosidades del vecino, por la peste a cloaca que salía por los desagües y por el coste imparable de la calefacción.


Consumos (kWh) por metro cuadrado y año de viviendas
convencionales (barra de la izquierda - casas antiguas anteriores a 1972), con cerca de
400 kWh, comparada con vivienda actual (200 kWh) y las propuestas de Minergie, BBC (Suiza) de
menos de 50 kWh y la casa pasiva de Minergie Plus que vende energía.

Algunos arquitectos y promotores, como seres excepcionales, nos sorprendían a veces con viviendas dignas y edificios avanzados que salían en revistas especializadas. Pero la avalancha de urbanizaciones y barriadas de nombres rimbombantes más parecían ratoneras y montones de ladrillos puestos de cualquier manera.

En 2012, con el sector del ladrillo postrado (“a terra”, como decía un amigo italiano), la rehabilitación energética de millones de casas españolas debería ser una obsesión malsana y enfermiza para los profesionales y para los diversos gobiernos (central, regional, local). Tanto perorar sobre el “imprescindible” motor económico del sector de la construcción y ahí los tienen a todos ellos mirando embobados cómo al otro lado del Pirineo se ponen las pilas y nos hacen una pedorreta.

(1)  IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético – Ministerio de Industria, Energía y Turismo)
(2)   Dir 2002/91/CE; Dir 2006/32/CE; Dir 2010/31/UE.
(4)   Italia acompaña a España en el incumplimiento
(5)   Datos de Greenbuilding