LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

martes, 8 de enero de 2013


MADRID  IRRESPIRABLE
Medio millón de víctimas


La Unión Europea calcula en 500.000 el número de sus ciudadanos que morirán a lo largo de este año de 2013, de forma prematura, a causa de la contaminación atmosférica. Son muchos y no están repartidos de forma equilibrada, ya que en algunas ciudades europeas la esperanza de vida se reduce hasta en dos años, mientras que en otras se cifra en unos días. Barcelona y Madrid se encuentran entre las más desfavorecidas.

Estamos ante unos hechos tan extraños que producen inquietud y escalofríos. Desde que la American Hearth Association (Asociación Americana del Corazón)  estableciera sin género de dudas la relación causa - efecto entre las micropartículas que emiten los motores Diesel y la morbilidad y las enfermedades cardiovasculares, demasiados políticos parecen estar paralizados por la indiferencia o por el pánico. El primer número del año 2013 del Boletín Semanal Epidemiológico (BEH Nº 1 y 2 - Organización Mundial de la Salud), dedica su editorial y un amplio artículo a la epidemia de muertes alimentada por la mala calidad del aire.

Para el BEH, sin una política mucho más radical, más enérgica y global, la población seguirá expuesta a graves daños para su salud y a una muerte adelantada de forma absurda. Incluso los niveles “permitidos” en las normas europeas son excesivos y mortales a medio y largo plazo. Las horquillas de tolerancia son, al parecer, inaceptables. Y si las normas cumplidas a rajatabla nos enferman, permitir que sean transgredidas sin que se produzca una reacción resulta insoportable. Estamos ante una dejación que afecta a la salud y a la vida.


Contaminación en el Paseo de la Castellana (Madrid), en enero de 2013

El año 2013 ha empezado sucio para Madrid. Con el anticiclón estancado sobre la península ibérica, los índices de contaminación atmosférica en la capital de España se están disparando. Desde el 3 de enero, al menos cuatro estaciones de medición han registrado cifras por encima de los 200 microgramos por metro cúbico de Dióxido de Nitrógeno. En una de las estaciones (Plaza Elíptica) se acaban de registrar 306 microgramos/metro cúbico. En la instalada en el populoso barrio de El Pilar, el límite se ha sobrepasado en cinco ocasiones en estos últimos cinco días.

¿Alarma entre las autoridades municipales y sanitarias? ¿Restricciones al tráfico en las áreas sensibles? El silencio es atronador. La señora alcaldesa de la capital se encuentra en Lausanne, presentando la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2020. Una ciudad cuyos habitantes, (según la encuesta publicada por la Comisión Europea en 2010,) opinaban en un 85% que la contaminación del aire urbano era asunto muy grave (39%) o bastante grave (46%). Lo peor, sin embargo, no son los óxidos de nitrógeno o de azufre. Lo más grave es el abrumador porcentaje de automóviles que quema gasoil y que emite las cancerígenas partículas PM 10, PM 5 y PM 2,5.


Gráfica del infome  Aphekom  (2011) de 25 ciudades participantes en el
estudio. A la izquierda, la media por ciudad de las Partículas PM 2,5. Todas las ciudades,
salvo Estocolmo, superan el nivel máximo propuesto por la OMS (10 microgramos por metro cúbico). A la derecha, meses de vida que ganarían los habitantes de las ciudades estudiadas, en caso de cumplir con los límites propuestos. Los barceloneses ganarían más de un año de esperanza de vida (13,7 meses)

En verano llega el ozono, elemento contaminante más frecuente y notorio en las proximidades del aeropuerto de Madrid - Barajas, justamente donde se levantan el estadio y la Villa Olímpicos. El ozono troposférico de Madrid causa problemas pulmonares, además de afectar a ojos, riñones y cerebro. Como anécdota complementaria, el ozono produce necrosis en los vegetales, frenando la función clorofílica y desembocando en bajos rendimientos para los cultivos. 

Alguien se preguntará qué planes tiene Madrid para reducir la contaminación de su atmósfera. La respuesta es NINGUNO. El anterior Plan caducó el 31 de diciembre de 2012 y no existe otro para reemplazarlo. Sin embargo, la Comisión Europea acaba de conceder otro año más de moratoria a Madrid para que solucione su grave problema, antes de llevarla a los tribunales. Quiere decir que a lo largo de 2013 Madrid podrá rebasar tranquilamente los límites de contaminantes.  



Estación de medición de la contaminación atmosférica del barrio de El Pilar
en Madrid. El logo en la parte superior izquierda del cajón recuerda que el artefacto
fue financiado por el Fondo de Cohesión de la Unión Europea (85% del coste). Para la función
que realiza, lo mejor sería desenchufarlo. Así no consumiría energía eléctrica y dejaría de alarmarnos. 

La inoperancia, la desidia, la debilidad y la complicidad de la Unión Europea en materia de indefensión de los ciudadanos es ya un paradigma. No es de extrañar que aumente el euroescepticismo entre muchos ciudadanos comunitarios, y no solamente en el Reino Unido. Las conclusiones del informe Aphekom, elaborado entre junio de 2008 y marzo de 2011, con los datos de la calidad del aire en 25 ciudades europeas, siguen siendo descorazonadoras. Merece la pena hojearlo para así calcular cuántos años de vida están escamoteando a nuestros hijos algunas autoridades indolentes. Si el lector piensa que las posibles soluciones son imposibles de aplicar (las restricciones al tráfico privado, el fomento del transporte colectivo, peajes urbanos, carriles bici), tiene los ejemplos de California, de Canadá y del norte de Europa, donde políticos y autoridades respetuosos con la vida humana están paulatinamente reduciendo la mortalidad de los ciudadanos por contaminación del aire.

lunes, 7 de enero de 2013


PESCA SOSTENIBLE
Latas certificadas


Hace un siglo, en las despensas de los hogares occidentales se guardaban comestibles de larga duración como legumbres, embutidos, quesos, aceites o vino. El único producto marino que soportaba el paso de los meses en las oscuras despensas era el reseco bacalao en salazón. Hoy día, no hay cocina que no almacene las pequeñas latas de atún.

Las conservas herméticas, en escabeche, en aceite o al natural de túnido se han convertido en uno de esos alimentos de base. Es un producto que vale para todo: desde aportar proteína a una ensalada verde, hasta rellenar canelones, empanadillas o una simple tortilla. Los sándwiches de mayonesa mezclada con atún son la dieta casi diaria para millones de trabajadores y las flotas pesqueras persiguen a los bancos de túnidos por todos los océanos templados y tropicales del planeta.


Los supermercados Sainsbury´s son de los primeros en
ofrecer conserva de atunes capturados de forma sostenible

La cadena de supermercados británica Sainsbury´s, la tercera en importancia del Reino Unido y con más de mil centros, acaba de reforzar su política ambiental con nuevas latas de atún certificadas. Hace tiempo que la cadena comercializa latas de Albacora (Thunnus alalunga – Atún blanco o Bonito del Norte) con el sello MSC (Marine Stewardship Council). Se trata de una veterana etiqueta que garantiza que el producto ofrecido al consumidor, ya sea un pez o una almeja, ha sido obtenido en una pesquería sostenible. El MSC certifica actualmente a 144 pesquerías de todo el mundo, afectando a medio centenar de especies marinas.


Antes de lanzar sus latas de Listado certificadas por el MSC, la cadena disponía de atunes en conserva capturados "One by one - Uno por uno, utilizando anzuelos"

Esta vez, y a partir del 1 de enero de 2013, Sainsbury´s ofrecerá a sus clientes latas de Listado (en inglés Skipjack – Katsuwonus pelamis) luciendo el certificado MSC. Si algún lector se pregunta qué es eso del “Listado”, debe saber que es la especie de túnido más utilizada para rellenar las latas de atún claro que invaden los estantes en los grandes supermercados. El Listado con certificado MSC no procede del mercado globalizado, sino de una pesquería sostenible practicada en las Islas Maldivas que los captura, de uno en uno, mediante anzuelo. Ya saben que las Maldivas son esas islas del Índico, esparcidas entre India y Yemen, que se tragará el mar en cuanto suba de nivel un par de metros. Esas islas pobladas por personas a las que hay que echar una mano.


"Fish and chips" de Sainsbury, s  certificada MSC

Pues si hay que traer los Listados desde las Islas Maldivas, con un considerable coste energético en transporte, alguien dirá: ¡menudo negocio y menuda sostenibilidad!  ¿Y de dónde se piensan que llegan todos los túnidos tropicales? ¿Acaso del golfo de Cádiz? Llegan, mayoritariamente, del Índico y del Pacífico. Al menos, en los Sainsbury´s podemos ser un poco más responsables a la hora de pescar atunes.

España, gran nación pesquera, lleva todo el retraso del cosmos en esto de los certificados de sostenibilidad pesquera. De momento, el MSC únicamente certifica en España la pesquería del bacalao del Mar de Barents, comercializado por una empresa gallega. Están en estudio algunas pesquerías de navajas en la Ría de Pontevedra (Bueu) y las de almejas y berberechos de la Cooperativa de Arousa. Les diría que si, de verdad, le gustaría añadir a su ensalada peces explotados de forma sostenible y en aguas españolas, pusieran en su carrito de la compra unas cuantas latas de Caballa del Sur, en lugar de las clásicas latas de atún claro tropical.


Pescadores de Maldivas atrapando Listados del Índico con el mismo sistema que usan los vascos y cántabros para capturar el Bonito del Norte en el Cantábrico  (anzuelo y cebo vivo)

Pero no se lo recomiendo con fervor. Ni siquiera con desgana. La mayoría de las latas de Caballa del Sur proceden de pesquerías brutales, tipo saqueo,  practicadas por superarrastreros pelágicos de enorme potencia en aguas del Atlántico y del Pacífico. Hace unos meses, en el Parlamento Europeo se intentó obligar a que las latas de conservas identificaran la especie de pez enlatada y su exacta procedencia. Lamentablemente, la mayoría de nuestros europarlamentarios (muchos españoles) se opusieron a esa identificación, alegando "engorros" y "complicaciones" para la industria conservera y pesquera, además de mencionar, con cinismo, la ausencia de interés por parte del consumidor. 

Esa es la política de Información al Consumidor de nuestra querida Europa Mercantil. Siguen convencidos de somos idiotas.

miércoles, 26 de diciembre de 2012


PESCA INSOSTENIBLE
Mejorando lo presente


Los Consejos europeos de ministros de pesca de diciembre deciden las cuotas pesqueras del siguiente año y suelen concluir a horas intempestivas. La de 2012 parece haber finalizado como las anteriores; satisfacción contenida de ministros, alivio de la Comisión Europea al quitarse de encima el “muerto” y mosqueo de los conservacionistas. La Comisaria de Asuntos Marítimos y Pesca, Maria Damanaki, aseguraba tras la reunión que, gracias al acuerdo para 2013, “podemos tener stocks (de peces) saludables, más trabajo y más ingresos para las comunidades costeras”.

Uno de los más destacados biólogos marinos europeos, especializado en pesquerías mediterráneas, Jordi Lleonart (Instituto de Ciencias Marinas – CSIC - España), me explicaba hace un año que los científicos (CIEM) recomiendan al Consejo las cantidades a pescar de cada especie y caladero. Pero apuntaba que la “señal” biológica y científica enviada a Bruselas se mete en el saco de las decisiones revuelta con otras muchas señales, como el empleo, las subvenciones, los beneficios empresariales, el progreso, la ambición nacional o las presiones del lobby industrial. Al final, son muchos los factores que modelan las reglas de juego sobre las aguas comunitarias.


Abertura del copo a bordo de un arrastrero europeo

Para el año 2013 la Comisión planteaban cuotas restrictivas y recortes duros, ante la percepción de que el 78% de los stocks conocidos (el triste 35% del total) estaba sometido a capturas excesivas. En la reunión, también planearía el desconocimiento de lo que está sucediendo con el otro 65% de las especies comerciales marinas europeas. El resultado es que, de nuevo, la mitad de las cuotas aprobadas sobrepasan las recomendaciones científicas. Pero, con todo, hay ciertos avances hacia la sostenibilidad y la vaga sensación de que el sector de la pesca europea empieza a fracturarse.

Hace más de treinta años que los pescadores artesanales y pobres de India, Ecuador, Indonesia o Senegal cerraban filas para defender su único modo de vida, amenazado por la pesca industrial y las flotas arrastreras internacionales. La batalla sigue tronando y se extiende a Europa. Es suficiente hablar con un pescador artesanal que se dedique a la pesca de merluza con anzuelo en el golfo de Vizcaya. Dirá que los arrastreros industriales, después de 15 horas de “corrida” por los fondos marinos,  colmatan los fondos de los copos  con hasta 40 kilos de merluzas aplastadas y deshechas. De ellas solo se pueden aprovechar las cocochas y las huevas.

La cólera de los pescadores artesanales senegaleses
es crónica desde hace medio siglo. En las playas de Dakar, Kayar
o Saint Louis los hombres de las "pirogues" claman contra las licencias concedidas por
su gobierno a naciones extranjeras y flotas arrastreras industriales

La timidez y la mediocridad de la Unión Europea se han puesto de manifiesto otra vez. Es muy posible que los caladeros atlánticos comunitarios sobrevivan, pero lo harán en niveles de subsistencia. Al igual de lo sucedido en el Mediterráneo, en el Atlántico Norte no se alcanzará un Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), sino un Rendimiento Mínimo Sostenible. Se llegará a la “insostenibilidad sostenible”, tal y como suele calificar J. Lleonart a algunas pesquerías mediterráneas.

Entre tanto, el Parlamento Europeo, en su sesión del 18 de diciembre de 2012, ha aprobado dos proyectos de resolución: la generalización del RMS y la prohibición de los descartes. La resistencia a la implantación de estos dos principios de la reformada política pesquera es muy fuerte. Para algunos pescadores industriales, los RMS les condenarían a la precariedad. Para muchos pescadores artesanales, la obligación de traer a tierra TODO lo que sale en redes y aparejos haría "demasiado"  visible e incómodo el daño que causa el arrastre en los ecosistemas marinos. Para los industriales, en tierra no hay infraestructuras que aprovechen los descartes desembarcados (harina de pescado para la acuicultura).


El super arrastrero "Maartje Theadora". La mayoría de los grandes
depredadores abanderados en la Unión Europea recibe sustanciosas ayudas financieras.

De momento, el modelo de pesca permanece y se limita a implantar ligeras limitaciones en pesquerías asfixiadas. En 2013, la pesca seguirá siendo un sector económico plagado de anomalías al estar fuertemente subvencionado por capital público en una Europa mayoritariamente neoliberal que, sin embargo, adora la iniciativa privada y desconfía del Estado. Con los crónicos y bajos niveles de capturas, es imposible que la pesca europea sobreviva y compita en un mercado libre, abierto y globalizado. La contradicción está servida.

martes, 18 de diciembre de 2012


PESCA INSOSTENIBLE
Los Aspiradores del océano


Hace unos treinta años, en los muelles adosados al dique de Gamazo, en Santander (España), una pareja de arrastreros (trawlers) de tamaño medio criaban herrumbre. Inmóviles un año tras otro, habrían pasado desapercibidos de no ser por los nombres con los que habían sido bautizados por su armador: “Depredador” y “Carroñero”. Llegué a pensar que estaban allí castigados por cometer alguna fechoría pesquera.

 Hoy día, tan acertados y merecidos nombres para cualquier gran arrastrero son cuidadosamente evitados. Los armadores prefieren recurrir a palabras más armoniosas y que oculten la cruda realidad. Por ejemplo, con la dulce y femenina que porta el gigantesco arrastrero alemán “Maartje Theadora”.


El "Maartje Theadora" con aspecto inocente y en un canal de Holanda

Este mes de diciembre, el “Maartje”, super arrastrero pelágico de 141 metros de eslora, ha sido bastante malo. Los franceses le han trincado hace unos pocos días en aguas soberanas de la Republique Française, a no más de 30 km de las costas de Normandía, faenando con redes ilegales y con capturas ilegales a bordo. Conducido al puerto francés de Cherburgo, los oficiales de Affaires Maritimes han encontrado en sus bodegas 3.980 toneladas de pescado fresco, 2.000 de ellas fuera de norma.

Las pruebas para “empurar” al armador (Hochseefisherei GmbH – Pesquera marítima Hoch) están, precisamente, en la composición de su carga. Si el buque hubiera empleado las autorizadas redes de malla ancha, las capturas habrían estado formadas por un 90% de caballa y un 10% por otros peces. Pero allí había 17% de caballa y 87% de arenque, jurel y bacalao pequeño, señal de que había estado usando mallas estrechitas, muy prohibidas, y justo delante de las barbas de sus socios europeos.


A pesar de cambiar su antiguo nombre ("Margiris") por el del explorador "Abel Tasman", personaje admirado en Australia por ser el descubridor de la isla de Tasmania, el arrastrero ha sido expulsado de sus aguas por los australianos 

No es la primera vez que el “Maartje Theadora” es mal chico. Hace un tiempo le pillaron saqueando a destajo por aguas de Mauritania. La empresa gestora de sus andanzas, la Doggerbank Seefisherei (1), también gestiona el enorme arrastrero “Abel Tasman(ex - "Margiris"), expulsado de las aguas de soberanía de Australia hace unos meses (septiembre de 2012) por el ministro de Medio Ambiente (M. Tony Burke), al comprender la locura que suponía dejar al super arrastrero saquear a gusto todo lo que le salía al paso. Lo que sale al paso de esos monstruos de los mares es la humilde y sufrida caballa. El llamado “mackerel” por las multinacionales. 


Ejemplares de Caballa del Pacífico (Scomber japonicus),
también llamada caballa chilena

España, supuesta gran pecadora en cosas de la pesca, no tiene bichos tan apabullantes como el “Maartje”. Tampoco usa artefactos tan aberrantes como el mencionado "Abel Tasman" y sus 143 metros, 10.500 HP de potencia, 250 tn de capacidad diaria de procesado y que remolca sus redes abriendo una boca de 80 metros de ancho y 35 de alto que se lo traga todo. España tampoco abandera trastos como el ruso “La Fayette”, buque factoría que acaba de pasar dos añitos seguidos en la mar, merodeando durante meses y meses por el Pacífico Sur frente a la costa chilena, por las aguas de Mauritania y por las del norte de Escocia.


Aunque tiene pinta de metanero fatigado (Tanque LNG), el ruso "La Fayette"  es la viva imagen de la explotación intensa de los océanos

El trabajo del ruso “La Fayette” es recoger las caballas que le entregan los gigantescos arrastreros pelágicos europeos, congelarlas en bloques de 20 kilos y contribuir al brutal agotamiento de la Caballa chilena (Pacific Jack Mackerel). Los últimos datos biológicos y de capturas señalan que en los últimos 20 años se ha perdido el 90% de las poblaciones de caballa chilena. 

A España se la puede acusar de cualquier cosa en materia de pesca, a veces con razón y a veces sin ella. Pero a los alemanes, holandeses, franceses y británicos también les puede oler mucho el sobaco pesquero. Si no, que se lo pregunten a las cuatro caballas que quedan.

Última hora
El "Maartje Theadora" ha dejado hoy, 18 de diciembre, los muelles de Cherburgo donde permanecía retenido desde hace seis días, después de abonar una sanción de 595.000 euros y perder el pescado ilegalmente atrapado y valorado en 1,2 millones de euros. El armador del buque ha considerado la multa "desproporcionada". Según declaraciones de dicho armador, la forzosa parada del buque le ha supuesto, además, un millón de euros de pérdidas (lucro cesante), lo que ilustra su capacidad de pesca y de predación.

(1)Doggerbank es una gran extensión de aguas someras del Reino Unido, ricas en biodiversidad marina. Hace apenas un par de semanas el Banco de Dogger ha sido declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC) y ya forma parte de la Red Natura 2000. Resulta sarcástico que una empresa depredadora lleve el nombre de un Espacio Natural. A esas cosas se les llama "GREENWASHING".

lunes, 17 de diciembre de 2012


OYAMBRE Y COCHAMBRE
“Santa Marina” echa el cierre


Emblema del Golf
Dentro de cien años, la historia del campo de golf “Santa Marina” podría servir para describir la extravagante sociedad de la España de finales del siglo XX y principios del XXI. Los personajes de la historia son de calidad: grandes empresarios y profesionales de prestigio, gente de posición, artistas y políticos de alto nivel. Todos ellos unidos por el amor al golf.

Hacia 1998, en el término municipal de San Vicente de la Barquera alguien tuvo la feliz idea de construir un complejo residencial y deportivo. El modelo del momento era “urbanizaciónlujo.golf.chaletsocial.costa”. Un sistema, tipo “Luxury & Privative Ressort”, que todo promotor inmobiliario de postín deseaba incorporar a su currículo. En el caso de “Santa Marina”, el campo de golf (exigente y diseñado por uno de los grandes profesionales de España), se unía a una urbanización envolvente y parcialmente ubicada sobre terrenos del Parque Natural de Oyambre y de las Rías Occidentales. La belleza y armonía del entorno era absoluta. El éxito quedaba garantizado.

En el año 1999, el Gobierno Regional de Cantabria, y su Comisión Regional de Urbanismo (CRU), dieron luz verde al Plan Especial de Oyambre y a las Normas Subsidiaras de urbanismo para el municipio de San Vicente de la Barquera. De la resolución derivó el Plan Parcial de Santa Marina, aprobado en 2001 por dicho ayuntamiento. Con el Plan se completaba el campo de 18 hoyos y podría empezar la construcción de 350 viviendas de ensueño y un gran hotel. Había dinero, España iba bien y la cultura del “pelotazo” funcionaba como un reloj. En el año 2001 los viales urbanos estaban proyectados, las farolas de diseño empezaban a erguirse y se completaban las infraestructuras de las parcelas.


Hoyos en la zona alta del campo de golf

Sin embargo, un sordo rumor de fondo llevaba meses empañando la ilusión de los compradores. Al parecer, una diminuta asociación local de defensores de la naturaleza (ARCA – 500 socios mal contados) había presentado demanda ante los tribunales contra la peregrina y, supuestamente, ilegal idea de levantar una urbanización en pleno Parque. La inquietud asaltó a socios y clientes de Santa Marina. Pero los promotores calmaron los ánimos recurriendo a sus abundantes contactos políticos y profesionales, argumentando el correcto proceder del Plan y su exacto ajuste a Derecho.

Fue como un mazazo. El año 2001 terminó con el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) anulando el Plan Parcial que había dado luz verde a Santa Marina. Siguieron años frenéticos de alegaciones y recursos, noticias en los medios y duros ataques a la pequeña asociación que había desencadenado la tormenta. En el 2003, las fuerzas vivas de Cantabria intentaron reconducir el asunto de Santa Marina por las bravas: si el obstáculo era haber proyectado una urbanización sobre un espacio protegido, se podía modificar la Ley del Parque Natural de Oyambre y mover algunos límites para que la urbanización quedara fuera de ellos. ¡Cómo no se les podía haber ocurrido antes! Si la ley no permite algo, cambiemos la ley.

Al pie de la fotografía se aprecia la superficie desmontada para
construir la parte conflictiva de la urbanización de Santa Marina.
A la derecha del desmonte aparecen algunos hoyos del campo de golf y su estanque 

No funcionó. El espacio protegido era más que un Parque Natural Regional ya que formaba parte de la Red Natura 2000 de la Unión Europea y de un LIC (Lugar de Interés Comunitario). En 2006, el Tribunal Supremo de España confirmaba la anterior sentencia del TSJC. Se estaba al final del camino. Entre tanto, el campo de golf y sus servicios de restauración funcionaban de manera autónoma, esperando que la situación se resolviera de alguna forma.

Vinieron los años del “plomo”, con las parcelas urbanizadas llenándose de zarzas y los promotores enfrentados, culpándose los unos a los otros ante la desesperación de los sufridos compradores de las parcelas. En 2010 se encendió una débil luz al adoptarse un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de San Vicente de la Barquera, y al finalizarse el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de Oyambre. Quizá era posible permutar las parcelas afectadas por otras situadas fuera de espacio natural protegido, aunque siempre cerca del campo de golf.


Una de las calles del golf Santa Marina

Sin embargo, la noticia del pasado 15 de diciembre, anunciando que el campo de golf se cierra el 31 de diciembre próximo, supuestamente por quiebra y ahogado en deudas, es un golpe definitivo. Sin las casas de la urbanización y el hotel, el campo de golf es insostenible y se arruina. Sin campo, el tamdem "urbanización – golf" se desmorona. No parece tener sentido levantar un hotel de cinco estrellas y una urbanización en ese perdido valle si ambos no están rodeados de greens y alegrados por los banderines de los hoyos. Así culminan once años de agonía y mucho dinero perdido.

Los lectores se preguntarán dónde está el culpable de la idiotez. Pero son tantos los actores del drama que resulta complicado centrar el tiro. El verdadero núcleo del problema estuvo en el Plan Especial de Oyambre, aprobado por el Gobierno de Cantabria en 1999. Para aprobarlo, los políticos y expertos (¿asesores?) del Gobierno Regional se basaron en la Ley de Conservación de la Naturaleza de Cantabria. Una Ley que, desgraciadamente y en el caso de Oyambre aún no había establecido el correspondiente Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) y del que ni siquiera existía un proyecto. Una Ley que, a su vez, también debería estar sometida a la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad del Estado. No era así.

No hay que buscar a los responsables entre los compradores, confiadas víctimas del sistema. Tampoco entre los promotores, que solo querían ganarse un buen dinero. Hay que buscarlos en la torpeza o la ignorancia de algunos políticos regionales del momento, incapaces de redactar normas y leyes ajustadas a Derecho, que ofrecieran seguridad jurídica y protegieran a los ciudadanos de sufrir casos tan lamentables. Pero, sobre todo, la causa última es el desprecio y la dejadez con los que en España se abordan las políticas ambientales. Un desprecio que no termina de resolverse.

Desde luego, la menos culpable y responsable de esta grandísima idiotez es la diminuta asociación que denunció la chapuza, muy tempranamente, ante los tribunales. Por aquel entonces nadie se dignó escucharles, pero sí criticarles. Sin embargo, ese puñado de gente intenta evitar que vivamos en la barbarie, en la arbitrariedad, la inseguridad legal y la prepotencia, defendiendo el Estado de Derecho para todos. La bonita Santa Marina no ha sido cerrada por ARCA (Asociación para la defensa de los recursos naturales de Cantabria), sino por las leyes, los jueces y los altos magistrados de la nación.        

miércoles, 12 de diciembre de 2012


PESCA SOSTENIBLE
Cada vez más profunda y destructiva


Granadero de roca
La Comisaria europea de Asuntos Marítimos y Pesca, la griega Maria Damanaki, creía poder resistirse a los lobbies y poderes fácticos que acosan la pesca europea. Pretendía, nada menos, que prohibir el arrastre y las redes de enmalle de profundidad a partir de 2014 en aguas comunitarias (1). La respuesta a sus “insensatos” desvelos ha sido la reciente autorización del Consejo Europeo de Pesca de aumentar los cupos de captura de ciertos peces de profundidad.

Tres especies de los oscuros y fríos fondos marinos, el Sable negro (Aphanopus carbo), el Granadero de roca (Coryphaenoides rupestris) y la Maruca azul (Molva dypterygia) verán incrementadas sus cuotas de 2013 y 2014 entre un 40% y un 69%. En opinión del organismo científico que asesora a la Unión Europea en materia de pesca, el CIEM (Consejo Internacional para la Exploración del Mar), las poblaciones de estos peces, que viven entre los 400 y los 1.500 metros de profundidad, están estupendamente y se les puede machacar un poco más.


La Maruca azul

Lo molesto del asunto es que, según informa la ONG Bloom Association, uno de los científicos convencido de lo bien que están esas tres especies, está empleado en la industria pesquera Scapêche, filial de la cadena francesa de supermercados InterMarché, especializada en pesca de profundidad (2). La defensa del arrastre de profundidad protege a una pequeña flota europea, cuyo mayor exponente son los 10 barcos de Scapêche. Una flota (y unos empresarios) que, a su vez, recibe cuantiosas subvenciones europeas, calculadas en 10 millones de euros, entre 1996 y 2008, usados para modernizar y construir nuevos y más potentes buques.


Cuatro Sables negros

El arrastre de profundidad, además de arrasar los corales abisales y desplazar millones de toneladas de sedimentos con los artes, es la respuesta insostenible de una parte del sector industrial de la pesca: “Si tengo problemas para pescar arriba, empiezo a pescar abajo”. Pero las especies objetivo son, a juicio de la práctica totalidad de los científicos y biólogos marinos, extremadamente frágiles, con lentos metabolismos que les permiten superar los 100 años de edad, crecimiento muy lento y reproducción problemática.


Un arrastrero de profundidad de la flota Scapêche

Las pesquerías de profundidad son una aberración. Son la antítesis de la sostenibilidad pesquera, sobre todo cuando resulta probado y notorio el abuso de unas flotas que llegan a multiplicar por 28 las cuotas permitidas (3). Además de los destrozos de los artes al barrer los fondos y sus delicados ecosistemas, se cuentan más de 100 especies marinas atrapadas de forma accidental y accesoria, los que genera un inadmisible descarte, formado por ejemplares y especies de elevada calidad ecológica.


La cadena InterMarché (Los Mosqueteros), tiene intereses en productos procedentes
de pesquerías de profundidad en el Atlántico Noreste


Otra de las absurdas facetas de la pesca de profundidad es el extraordinario e inasumible coste en combustible de buques forzosamente potentes, ya que tienen que arrastrar pesados artes a un kilómetro o más de profundidad. La anormalidad económica solo se entiende gracias a las subvenciones al gasóleo que disfruta la pesca. Subvenciones que pagan los Estados y la Unión Europea, desbaratando las verdaderas cuentas del coste de la energía primaria de los países. 


En 2012, el gobierno de Francia obligó a InterMarché a
retirar el Logo que usaba en sus pescados (a la izquierda).
No garantizaba ninguna "Pesca Responsable" e imitaba, sospechosamente,
el prestigioso etiquetado del MSC (Marine Stewardship Council) de Pesquerías Sostenibles (a la derecha)
Como se puede observar, los golfos están por todas partes.

Las capturas de profundidad en el Atlántico Noreste se centran en una docena de especies. A las tres antes mencionadas se pueden añadir el Alfonsino o Pez Rey, el Reloj atlántico (Hoplostethus atlanticus – que vive entre los 100 y los 1.500 metros), el fletán negro o el brosmio (Brosme brosme). Las Universidades de Hawai y de Washington clasifican al Sable negro y a la Maruca azul como especies en peligro de extinción. Si Francia y Portugal disponen de una pequeña flota de profundidad, la de España es importante. Los centros de operaciones de estas pesquerías españolas están en el Atlántico Noreste y Noroeste, capturando Reloj, Fletán, Maruca, Rez Rey, Granadero y tiburones de fondo.
El Reloj atlántico puede llegar a alcanzar los 150 años de vida

No es fácil que los consumidores lleguen a ver nunca estos peces enteros, ya que su extraño aspecto no invita al consumo. Pero se les encuentra en forma de filete congelado, empaquetados por empresas de distribución bajo nombres llenos de imaginación. Tampoco  descubriremos el nombre científico de un pez en su embalaje (cosas del "marketing" tramposo), por lo que será complicado acertar en la compra. El pescado de profundidad, como sucede con la repugnante "panga", se utiliza profusamente en comedores colectivos (escuelas y menús de hoteles). 

El consumo responsable aconseja no comprar estos peces y conformarse con una deliciosa caballa, repleta de Omega 3, ridículamente barata, pescada cerca de nuestra costa por trabajadores artesanales y abundante casi todo el año.
  
(1)Modificación del Reglamento EC nº 2347/2002
(2)Inter Marché dispone de 1.800 punto de venta en Francia y se extiende por casi toda Europa, incluida España y su alianza estratégica con Eroski.
(3)Universidad de Santiago de Compostela (España)    

lunes, 3 de diciembre de 2012


RED NATURA 2000
Cochambre en Oyambre


Hace unos días, la Unión Europea anunciaba una importante ampliación de su Red Natura 2000. Para quien no esté familiarizado con el significado de la Red, diremos que es una colección de espacios naturales protegidos, en tierra firme y en el mar, conteniendo  hábitats de especies que es preciso preservar y cuyo objetivo básico es la conservación de la biodiversidad (1). Se trata, en suma, de la mayor aportación de la Unión Europea al Convenio Internacional sobre Biodiversidad de Naciones Unidas (Río de Janeiro 1992).

Los espacios incluidos en esta Red reciben el nombre de Lugares de Interés Comunitario (LIC) y se integran en las llamadas Zonas de Especial Conservación. En estos momentos, el 17,9% de la superficie terrestre comunitaria forma parte de la Red Natura 2000, así como el 4% de la superficie marina de sus aguas. La reciente ampliación de la Red crea 235 sitios nuevos (LIC,) que representan 25.000 kilómetros cuadrados adicionales a los 768.000 anteriores. Los mayores protagonistas de esta ampliación son Rumanía y el Reino Unido.

La Red Natura 2000 lleva funcionando desde hace veinte años. Un período de tiempo lo suficientemente amplio para juzgar si está cumpliendo los objetivos para los que fue creada. La respuesta es no. La Red no ha cubierto sus expectativas.  Tan sólo el 17% de las especies de fauna y flora que pretendía proteger se encuentran, hoy día, en aceptable estado de conservación. La mayoría de los hábitats (LIC) y espacios de protección de aves (ZEPA – Zona de Especial Protección para Aves) se degradan cada día, sufren presiones y son olvidados por gobiernos y autoridades. La Red Natura 2000 es, en buena medida, una red de papel.


Vista aérea de la duna de Oyambre en 2009. La estrecha y antigua carretera,
corta  la duna y el campo de golf. La nueva "variante" aparece en la parte inferior
de la fotografía. En el momento de la suspensión cautelar de las obras (2010), el trazado de la variante había
ya enlazado con la playa, completando el aplastamiento del humedal. 

La Comisión Europea señalaba, el 10 de noviembre de 2012, la presencia de cuatro amenazas para la Red: la fragmentación que padecen sus lugares, las infraestructuras que se levantan en su seno, la ausencia de regulación para su gestión y la ausencia de claros objetivos de conservación. Es irremediable añadir una quinta amenaza, y de las peores: la idiotez de algunas autoridades supuestamente encargadas de proteger y gestionar la Red en cada Estado miembro y en cada región europea. Contra esta destructiva amenaza hay poca defensa porque llega desde el poder. Expongamos un caso sangrante:

El día 9 de noviembre de 2012, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) dictó sentencia sobre la carretera “variante” del LIC de Oyambre, anulando definitivamente el proyecto. Se ratificaba así la sentencia del juez que, en 2010, paralizó de forma cautelar las obras. La variante pretendía sustituir un viejo tramo de carretera que cruza la duna atlántica de Oyambre. Tramo que, además, secciona el campo de golf privado plantado encima de la duna. Esta es la pequeña historia de una idiotez política y administrativa.


Marcha de activistas sobre las obras de la variante en 2010

En el año 2008, autoridades del Gobierno de Cantabria (España - Consejería de Obras Públicas y Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural) presentaron el proyecto de la “variante” (By pass), que se construiría encima de uno de los humedales del LIC. El beneficio esperado de la infraestructura era liberar a la duna de la vieja carretera que la atravesaba, aunque para conseguirlo se disponía a rellenar con piedras un humedal. La Dirección General de Montes y Conservación de la Biodiversidad, dependiente de la anteriormente mencionada Consejería de Ganadería, no consideró necesario realizar una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) que dictaminase la afectación de espacios protegidos y pertenecientes a la Red Natura 2000.


Las obras interrumpidas, en la actualidad.

Los trabajos comenzaron al final del verano de 2009, sin contar con la preceptiva EIA. La ONG "Ecologistas en Acción", presentó denuncia ante los tribunales y ante la Comisión Europea. En poco tiempo, y ante la gravedad de los hechos denunciados, el magistrado correspondiente ordenó la paralización cautelar de las obras. El Gobierno de Cantabria se apresuró a recurrir ante un tribunal superior, que es quien acaba de confirmar la sentencia previa. 

Ahora, el TSJC declara ilegal y nulo  el proyecto, ordenando a la Dirección General de Montes y Conservación de la Biodiversidad que restaure el humedal degradado y lo retorne a su anterior situación. Entre sus motivaciones, el TSJC rechaza las alegaciones de las autoridades en el sentido de tratarse de una beneficiosa variante, destinada a “liberar” la duna protegida. En realidad, afirma la sentencia, la machacada duna de Oyambre se liberaría de forma más efectiva si se erradicara, de una vez por todas, el campo de golf que la recubre, como paso previo de los obligados trabajos de regeneración del completo sistema dunar. 

La protección de Oyambre, su duna y los
humedales que la rodean, data de los años ochenta del pasado siglo, época
a la que corresponde esta fotografía. Cuarenta años de batalla legal por conservar un espacio cada día amenazado por especuladores y autoridades incompetentes.

La peor amenaza para un espacio de la Red Natura 2000 no es el cambio climático, la desidia o el descuido de los ciudadanos. La mayor amenaza es la memez, la obcecación o la prepotencia de quienes tienen la obligación de ordenarlo, restaurarlo y protegerlo.  El LIC de las Rías Occidentales y de las dunas de Oyambre (Nº de Código ES 1300003) es uno de esos espacios europeos de la Red Natura 2000 cuya pésima gestión no compensa las anunciadas ampliaciones. Es una muestra de cómo la mediocridad nos cuesta una fortuna y nos llena de vergüenza.

¿Quién pagará la restauración ordenada por el TSJC? Sencillo: la pagaremos todos los españoles con nuestros impuestos, regresando a esa situación, tan española, del Delito sin Delincuente. También, los de siempre afirmarán que la culpa de todo este desaguisado no la tienen ni las autoridades, ni los políticos, ni los jueces. La tienen los "Ecologistas de mierda". 

(1)La Red Natura 2000 se crea mediante la Directiva 92/43/CE (Directiva Hábitats) y en ella se integran también los espacios protegidos para las aves de la Directiva 79/409/CE (Directiva Aves)