LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

viernes, 31 de enero de 2014

EL PUNTAL DE LAREDO CLAMA
Vuelven los monstruos


Frente a lo que se aproxima, nada más oportuno que sacar brillo a la plata de los incensarios, forrar con plástico impermeable los palios y calzarse botas de agua hasta la rodilla para acudir a la manifestación - procesión convocada en Laredo (Cantabria) el día 2 de febrero de 2014. La razón es que el sábado 1 y el domingo 2, la costa europea entre Lisboa e Irlanda entra en alerta naranja por riesgos costeros. Alerta que, seguramente, terminará en rojo.

Por tanto, las voces clamando contra la inacción  y/o  deficiencias administrativas en la protección del Puntal de Laredo, arrasado por el mar, deberían ir acompañadas de oraciones y plegarias porque esto solamente lo detiene un milagro del Altísimo. Según anuncian todas las agencias meteorológicas y oceanográficas europeas, desde el Atlántico Norte nos viene un monstruo cargado con olas de hasta diez metros de altura

Alertas rojas y naranjas en el Reino Unido para el día 1 de febrero de 2014
Fenómenos costeros (olas de 10 metros) e inundaciones 

En el Reino Unido, después de tres años de inundaciones las voces ya no claman contra las impotentes administraciones. La postura actual es “Hay que retroceder”, desde el momento en que “la única política posible ante las lluvias torrenciales y el avance del mar es volver atrás”, porque “Es insostenible pretender mantener las posiciones y las líneas” (UK Environment Agency 2008). A lo largo y ancho de la Unión Europea hemos pasado siglos desecando humedales, deforestando cauces, canalizando ríos y hormigonando las costas. Ahora empezamos a comprender que no se puede contener el mar y que debemos desmontar los diques y las escolleras que nos defendían para reconstruirlos tierra adentro y volver a atrincherarse.

Alertas en Francia para el sábado 1 de febrero de 2014
Fenómenos costeros (olas de 10 metros) e inundaciones

El ataque del océano es frontal y generalizado. No se pueden dispersar nuestras fuerzas (economías) consolidando orillas sentenciadas con muros cada vez más altos y más fuertes. Se impone concentrar el esfuerzo en las áreas litorales urbanas, donde más ciudadanos se concentran, imitando a Nueva York y sus proyectadas barreras. Hasta que el océano nos obligue a retroceder de nuevo.

En tierra firme, deberemos reforestar las colinas y los márgenes de los cursos fluviales para que las raíces de árboles y arbustos esponjen y canalicen el agua excesiva hacia el subsuelo. Hay que destruir las duras canalizaciones fluviales y dejar de dragar los cauces para aumentar su capacidad de transporte. Solo sirve para acumular más agua en un solo punto y para que llegue más deprisa y con más brutalidad, aguas abajo, a los pueblos y los hogares. Debemos permitir que algunos  campos se transformen en lagunas, charcas y humedales, capaces de acumular el exceso de lluvias.


Alertas naranjas y rojas para el 1 de febrero de 2014 en las costas
atlánticas europeas

Todo nuestro esfuerzo social y económico no puede basarse en defendernos mediante inútiles y costosas estructuras que frenen las aguas, sino en ayudar a que familias, hogares y negocios, amenazados por el avance del mar y por las inundaciones, puedan reconstruir sus vidas y actividades en otro lugar. Hay que dejar espacio libre para el agua que nos viene. Facilitar que se filtre bajo tierra, recuperando las superficies artificialmente impermeabilizadas y selladas por nuestra fiebre constructora. Creíamos que los problemas del cambio climático llegarían con toda su intensidad hacia el año 2030. Pero ya están aquí.


Inundación en Muchelney (Somerset Levels - Reino Unido), el 31 de enero de 2014

Cuando el anticiclón de las Azores se repliega hacia el sur, como está sucediendo en España desde hace dos semanas, deja la puerta abierta a las borrascas atlánticas que nos llegan desde Terranova. Cuando el anticiclón de las Azores sube al norte, son las borrascas tropicales las que se cuelan desde el sur para inundar Canarias y Andalucía. Nos atacan por los dos frentes.


Este fin de semana, Francia tiene en alerta naranja ocho departamentos y otros dos en alerta roja. Se esperan olas de diez metros, niveles muy elevados de marea y lluvias intensas en Aquitania, con el río Adour (Bayona – País Vasco francés) en riesgo de desbordamiento. San Sebastián no está lejos y el Puntal de Laredo se dibuja a unos pocos kilómetros. Allí, grupos políticos y ciudadanos clamarán el domingo contra cosas difíciles de remediar: la estulticia humana y la brutalidad de la  naturaleza. El lunes, 3 de febrero de 2014, comentamos. Si es posible, lo haremos con dignidad y con el humor que permita las circunstancias

miércoles, 29 de enero de 2014

EL PUNTAL DE LAREDO SACUDIDO
Patadas en el propio culo


Desde la desembocadura del Tajo en Lisboa, hasta la barra del Gironde en la Aquitania, la costa europea no deja de encajar temporales marítimos. Ayer, 28 de enero, la altura media de las olas en este largo tramo de litoral osciló entre los 3 y los 6 metros, con picos superiores a los 10 metros. La erosión y los daños provocados por anteriores temporales se recrudecen en lugares sensibles y expuestos, como son los cordones dunares atlánticos.

El arenal que cubre la zona oriental de Oyambre retrocede a buena velocidad mientras se detecta un fuerte movimiento de arenas que deja aflorar extensos campos de piedras, pocas veces detectados antes en esta playa. El Puntal de Laredo sigue deformándose a buen ritmo, para pesadumbre de sus amantes, afectando a la esplanada para coches asfaltada, a un par de restaurantes y a otras variadas instalaciones humanas, todas ellas levantadas sobre la “valiosa duna” y el “delicado ecosistema”.


¿El Puntal de Laredo? Pues no. Es la playa de Vertbois, en la isla
francesa de Oléron, hace un par de días y perdiendo el asfalto de su aparcamiento.

La manifestación convocada por las autoridades políticas de Cantabria, con todos los colores y de todos los pelos mezclados, cobra fuerza ante el apoyo incondicional de próceres que desean movilizar al ciudadano (la última prócer llámase Díaz Tezanos y milita en al PSOE). La abigarrada concentración de protesta ha sido convocada para el próximo domingo, 2 de febrero, coincidiendo con una estupenda pleamar de coeficiente 110 y con el aviso de un nuevo temporal. Si la manifestación se acerca a la costa sería prudente que los convocantes repartieran chalecos salvavidas entre los asistentes. Si son chalecos modernos, suelen llevar silbato y pueden servir para dar una solemne pitada al océano.

El lema, motivo o pancarta principal de la manifestación debe estar aún en proceso de debate, pero debería ser sencillo (como debe ser todo lema). ¡Salvemos el Puntal!  es una buena opción porque no dice nada y lo dice todo. Apuesto que será la escogida por su indefinición, simpleza y mansedumbre. Habiendo sido convocada por los políticos es lo más agresivo que se puede esperar de ellos. Pero creo que se pueden proponer algunos otros lemas o frases reivindicativas.


¿El Puntal de Laredo? Pues tampoco. Es la playa de Soulac (Francia),
sus casetas y sus trastos, sacudida por el huracán Dirk de hace unas semanas

¡Abajo el Cantábrico y Viva el Mediterráneo!, ¡Fuera las olas de Laredo!, ¡Más piedras al Puntal!, ¡Puerto de Laredo…demolición!, ¡Salvemos el parking!, ¡Restaurantes sí, mareas no!... El tema da para mucho, sobre todo a la hora de encontrar posibles culpables del deterioro que sufren las estructuras artificiales del Puntal. Porque, al parecer, este asunto de los temporales y de la erosión que afecta a las costas atlánticas europeas tendría su origen en fechorías cometidas en el propio Laredo y su entorno. 

A nivel internacional esto es serio y el Sr. Ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España debería analizar el tema con la inestimable ayuda de su gabinete de crisis. A causa de la manifestación, solo nos faltaría que franceses, gallegos, vascos y asturianos se equivoquen y culpen a las gentes políticas de Laredo y de su entorno de tanto destrozo en sus costas.


¿Edificios en Laredo? No. Es Soulac-sur-mer (Francia) y sus casas levantadas sobre arena al borde del mar en la desembocadura de la Gironde. El edificio de primera línea tiene los días contados. 
Cosas así demuestran que hay idiotas en todas partes

Algunos malintencionados señalan con el dedo determinadas actuaciones de las administraciones españolas (nuevo puerto, dragados, apertura de marismas), llevadas a cabo por los políticos regionales y centrales hasta hace dos días. Esto es muy peligroso, ya que los políticos convocantes de la manifestación figurarían en lugar destacado y visible, posiblemente en cabecera de la marcha. O peor todavía, mezclados entre los airados ciudadanos. Pueden caer bofetadas. Lo mejor sería dar un mitin en alguna plaza y hablar al pueblo desde la distancia, con los políticos preferentemente trepados a un balcón elevado, aunque atentos al posible lanzamiento de objetos


Parece el Puntal de Laredo pero es una duna de Irlanda recubierta de
chismes y que sufre la erosión por los últimos temporales.
De poco servirán las escolleras instaladas y atacadas por el mar desde la retaguardia

Otros (como yo), ajenos a esta realidad laredana y cántabra, piensan que los temporales atlánticos golpean indiscriminadamente y que tan pronto se llevan por delante las barandillas del puente del Kursal en San Sebastián, como arrebatan la vida a un hombre en Ondárroa, secuestran a una joven que paseaba cerca del faro de Biarritz (Francia), matan a un vagabundo que dormía en la playa de Bidart (Francia) o se llevan a una familia asomada a un acantilado gallego. 

La violencia que vivimos tiene su origen en los cambios que está sufriendo el clima a causa del calentamiento global, motivado a su vez por el efecto invernadero, provocado por los gases emitidos por la sociedad cuya economía está basada en el consumo masivo de combustibles fósiles. Es una frase larga y he puesto algunas comas para poder respirar. Algunos de esos cambios, anunciados hasta el aburrimiento por Naciones Unidas, son la subida del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos (olas de calor, lluvias torrenciales, vortex árticos, huracanes y tifones, mares desatados, largas sequías e inundaciones bíblicas,…).


Esta apocalíptica imagen del santuario de A Barca (Costa da Morte) sirve para ilustrar el mundo que
 depara el cambio climático a nuestros hijos.

En realidad, la anterior y larga frase resume lo que piensan del asunto Naciones Unidas, la Unión Europea, la Casa Blanca, el Kremlin y sus colegas, los chinos, MERCOSUR, la OCDE, la logia masónica de Zurich o de Buenos Aires, varias naciones africanas y el 97% de la comunidad científica internacional. Sin embargo, en la Cantabria Infinita se piensa de otra manera y con otras opiniones. Una es la defendida por sus próceres políticos. Es decir, que la culpa la tiene el "jodío" mar. En consecuencia, las administraciones tienen que ponerse las pilas para proteger el parking del Puntal y sus restaurantes privados mediante escolleras, diques o muros de hormigón que pagaremos todos. La otra opción, defendida por algunos ciudadanos locales, es que la culpa la tienen los políticos, al autorizar obras perniciosas que han modificado la bahía y sus circunstancias.


El Ayuntamiento de Biarritz ha levantado diques de arena de tres metros delante del Casino para amortiguar
el impacto de las olas de estos días. Poco "glamour", pero eficacia. 

Para todos los “semejantes seres” que pasan la vida estudiándose el ombligo con gran interés, les recuerdo que en Biarritz (Francia), villa enclavada a dos pasos de la frontera española, el Cantábrico montó el pifostio hace unas semanas. Las olas de la Grande Plage golpearon la planta baja del Casino Municipal, estallaron escaparates hiriendo a varios niños, atravesaron puertas, penetrando en las salas del Casino donde parpadean con mil colores las máquinas tragaperras, se colaron en tiendas de Surf, en el Club de Salvamento Costero, en un par de restaurantes y en la muy "chic" confitería Dodin, así como en los bonitos jardines extendidos hacia el todavía más "chic" Hotel du Palais, arruinando los macizos de flores. Más al norte, desde los arenales de las Landas hasta las islas de la Charente, el mar no perdonó la estructura costera arenosa.

No tengo noticia de que concejales y políticos del ayuntamiento de Biarritz, de Lacanau, del Médoc, de Soulac o de la Charente hayan convocado manifestaciones asamblearias contra el Atlántico, exigiendo a París protección urgente contra las olas. Son los treinta años de inmadurez que nos separan de Europa. El Puntal de Laredo no se ve sacudido exclusivamente por las olas. También por la imbecilidad.

martes, 14 de enero de 2014

EL PUNTAL DE LAREDO TIEMBLA
Grandes inquietudes


Una gran ansiedad desborda a los representantes de los vecinos de Laredo (Cantabria – Reino de España). Se sienten impotentes ante la progresiva destrucción del Puntual de Laredo, ese prístino “cordón dunar”, “ecosistema” de incalculable valor y  joya de la naturaleza. Tras reconocer que el Puntal ha perdido 10.000 metros cuadrados de superficie en los últimos cuatro años, ha llegado el momento de reaccionar.

Hace siglos, los destructivos embates de la naturaleza eran conjurados mediante procesiones, novenas, misas y plegarias del pueblo afligido. Ahora, entrados en tiempos más racionales, esos vidriosos temas se combaten con manifestaciones populares,  recogida de firmas y actos de afirmación ciudadana. De esta manera, el Consistorio de Laredo, unánimemente ha convocado a sus votantes a una manifestación que tendría lugar, Dios mediante, el próximo mes de febrero de 2014.


En torno a una fotografía aérea del Puntal, autoridades municipales
posan durante un descanso del debate, centrado en cómo frenar las consecuencias del cambio climático en la villa
Confiando en que a la proyectada exhibición de voluntad popular acuda gente de toda condición, las autoridades locales canalizarán la exigencia de “medidas urgentes de protección para preservar el Puntal”, frente  a la “inquietud, preocupación y hartazgo de los vecinos de Laredo y amantes de este entorno ante la ausencia de medidas efectivas que garanticen la pervivencia del Puntal, con su valioso cordón dunar, en la configuración que hemos conocido durante décadas”.

El pueblo, alzado contra los caprichos destructores de la naturaleza, reclamará a las administraciones y organismos pertinentes, “la adopción de medidas que garanticen la no destrucción del ecosistema playero y dunar, así como (de) las explanadas y las instalaciones allí ubicadas”. Esas explanadas e instalaciones, que el valioso ecosistema dunar acoge en su seno, son varios cientos de metros cuadrados de alquitranes y gravas con forma de aparcamiento, restaurantes y bares plantados en la arena, casetas varias, tendederos, embarcaderos, carreteras asfaltadas, escolleras de roca y otros objetos varios allí ubicados  "durante décadas".


Una de las primeras medidas tomadas ha sido enviar a las fuerzas de
orden público para tomar datos de la injuria y redactar el atestado pertinente
Al fondo de la imagen, una de las valiosas instalaciones a proteger, llamada Barlovento.
Según parece, debajo de estas estructuras se encontraría el amenazado Puntal de Laredo 

El Mar Cantábrico, tras la proyectada manifestación convocada, debería meditar su criminal deriva, no dilatarse por culpa del calor más allá de lo razonable y no embestir con sus temporales costosas infraestructuras humanas. De no ser atendida la petición, el Mar Cantábrico ha de saber que existen medidas que serán aplicadas sin temblar el pulso, como la colocación, entorno y encima del cordón dunar, de muros de roca, parapetos de hormigón, gruesas escolleras y masivo aporte de arenas traídas desde donde haga falta y al precio que sea.

Lo importante es que laredanos y visitantes sigan aparcando sus vehículos sobre la gruesa capa de asfalto tendida en la lengua de arena, que continúen degustando los platos servidos en los chiringuitos levantados sobre el ecosistema y que disfruten de todas las comodidades que ofrece el Puntal en su uso lúdico y recreativo.


Vecinos llenos de hartazgo se acercan cada día hasta el Puntal
para expresar su irritación. En vista de la situación, a los edificios que se aprecian
 al fondo de la fotografía ( y a sus moradores)  les tiemblan los cimientos.
Uno, en su inocente candidez, plantea algunas preguntas…

- ¿No sería más razonable dejar tranquilos a los ciudadanos y proceder a retirar tanta basura acumulada a lo largo de los años encima del “valioso ecosistema dunar”  para que el Puntal retorne a su estado natural?
- ¿No sería más barato y racional permitir actuar a la naturaleza y a los valiosos ecosistemas del Puntal, en lugar de rellenarlo de rocas y bloques de escollera hasta  transformarlo en una cantera?
- ¿No sería más inteligente preocuparse menos del Puntal y empezar a pensar en el resto de la lengua de arena, aplastada por rascacielos y docenas de edificios que pueden verse seriamente amenazados con la subida acelerada del nivel del mar? 
- ¿No sería más interesante convocar a los ciudadanos para, en lugar de intentar frenar al Atlántico, intentar echar del ayuntamiento de Laredo al puñado de mendrugos que pretenden frenar los efectos del cambio climático convocando concentraciones y reclamando miles de euros para tirarlos a la basura? (Perdón: para dárselo a los constructores y sus excavadoras)

Con la que está cayendo en el Reino de España ¿no es tiempo de exigir a gritos, en Gamonal o en Laredo, un mínimo de cordura a las autoridades españolas?

martes, 7 de enero de 2014

OYAMBRE RETROCEDE
Las secuelas de Dirk


En el Reino Unido están asustados con tanta agua. Desde el violento azote del huracán Dirk en los días previos a la Navidad, la lluvia y el viento no han dado respiro a una población que vive en alarma por inundaciones desde hace dos años. Hoy, día 7 de enero de 2014, se anuncian 219 alertas por inundación, desde Escocia hasta Gales, con vientos de hasta 110 km/h y olas de ocho metros de altura.

El considerable tamaño de las olas que se abaten sobre las costas británicas e irlandesas se repite en la fachada atlántica europea, en Galicia (España) y en Bretaña (Francia). En Francia entran hoy en alerta (naranja y roja) ocho Departamentos, desde la fragilizada costa de Las Landas hasta la isla de Ouessant, pasando por las ciudad de La Rochelle y Lorient.

En el Reino Unido, los meteorólogos plantean la necesidad de trabajar a fondo en las previsiones del cambio (catástrofe) climático, con vistas a minorizar el efecto de las inundaciones sobre la seguridad pública. Ciudadanos, autoridades locales y asociaciones reclaman urgentes actuaciones del gobierno M. David Cameron para preparar a la población frente a los reiterados fenómenos meteorológicos extremos, mediante defensas costeras, protección de cauces, dotación económica para seguros y reaseguros, así como evacuación definitiva de las zonas más amenazadas.


Temporal sobre Reino Unido en enero de 2014

Galicia recuerda al Reino Unido, sumergida en un largo temporal de lluvias, vientos y oleajes venidos del sur que se extienden por la cornisa cantábrica hasta el País Vasco. Se detectan olas de 12 metros frente a la costa y la situación suscita curiosidad, espectáculo y hasta risas. Es suficiente con ver y escuchar a ciudadanos interrogados ante las cámaras de televisión al borde de ríos a punto de desbordarse o asomados a la costa para fotografiar grandes olas. El cambio climático parece ser, para esos ciudadanos y para los reporteros que los entrevistan, un ameno incidente que ofrece variedad al desolado telediario de cada día, empapado en las corrupciones y miserias nacionales.

Hay ciudadanos españoles que mueren arrebatados por el mar al acercarse imprudentemente a la costa. Pero el daño que la catástrofe climática empieza a infligir también tiene una vertiente socioeconómica que hace mella en las arcas públicas y en bienes privados. Una calamidad que no es atendida con inteligencia y diligencia por determinadas administraciones locales, regionales y centrales.


Geología de Oyambre. Arcillas blandas que la ola disuelve.
La arena desaparece y aflora un suelo de arcillas y turbas.

Pongamos el diminuto ejemplo de la playa de Oyambre. En el verano de 2009, la Demarcación de Costas de Cantabria levantó una airosa y sólida escalera de madera para acceder a la playa en la zona del monumento al Pájaro Amarillo. Fue colocada tras el destrozo (erosión, paso de tractores, lluvias) de la rampa de tierra previamente existente y con vistas a facilitar el homenaje al avión francés (“Oiseau Canari”) forzado a aterrizar en la playa en 1929 después de cruzar el Atlántico. La escalera, sin embargo, se asentaba sobre un talud, arcilloso e inestable, en una zona de la playa sometida a intensa erosión.

Los temporales de finales del otoño 2013 descalzaron el tramo final de la escalera  y la administración respondió consolidando ese tramo con pilotes y tirantes de hierro. El huracán Dirk de diciembre disolvió el acantilado próximo a la escalera, destruyendo el estrecho camino que bordeaba el talud y forzando el definitivo cierre de la escalera por el riesgo evidente de derrumbe.


Los pies y estructuras de madera de la escalera han sido sustituidos
por vigas de hierro

La costa de Oyambre bascula y retrocede rápidamente. No lo hace a velocidad constante y previsible, sino en progresión acelerada. La erosión no se debe exclusivamente a la apertura de los diques que cerraban las rías de La Rabia y el Capitán, sino también al cambio climático y la subida de nivel del mar Cantábrico. El fenómeno de las incesantes lluvias en Reino Unido y las bolsas de aire ártico que se descuelgan sobre Europa ha sido abundantemente analizado: el calentamiento del Ártico debilita el "jet stream" y el casquete helado del polo norte carece de barrera. El temporal de hoy nos viene del sur (¡¡tropical!!), alborotando el océano pero subiendo los termómetros en Málaga por encima de los 20º C. 


El soporte del almacenado monumento al Pájaro Amarillo, transformado
en una península unida a tierra por una delgada pared de tierra que durará tres afeitados

Cuando la Unión Europea desarrolló la Gestión Integrada de las Zonas Costeras (GIZC - 1996), planteo varios principios: trabajar en sintonía con los procesos naturales; basar la toma de decisiones en datos e información real; y adoptar una perspectiva global en el enfoque de los problemas comunes. En virtud de estos principios, la actitud ante el progresivo deterioro en la zona occidental de Oyambre debería ser puramente pasiva, de abandono y retroceso porque nada ni nadie detendrá el retroceso de la costa (un metro al año). Por otra parte, en la zona oriental de la playa, el campo de golf instalado sobre la gran duna (LIC) terminará tan recortado por sus márgenes que se verá forzado a suspender actividades.


El frente marítimo de la duna de Oyambre se deshace.
El pino tiene ya la mitad de sus raíces al descubierto

La conclusión es que reconstruir la escalera de Oyambre sería una intervención inapropiada, con fecha de caducidad y con dilapidación del dinero público. Para seguir ofreciendo acceso a esta zona de la playa se impondría una actuación estacional y ligera, con escaleras o rampas móviles y desmontables. En cualquier caso, la zona occidental de Oyambre está modificando su aspecto y peligra su utilidad como área veraniega de baños, llegando a desaparecer completamente durante la marea alta. La paulatina desaparición de las playas, especialmente las confinadas urbanas y las situadas contra acantilados, es una de las anunciadas consecuencias del cambio climático en el norte de España.


La escalera clausurada por seguridad

El cambio climático y sus efectos no son un vistoso material de los telediarios. Los fenómenos meteorológicos extremos están matando personas en Europa y las autoridades deben hacer provisión de fondos en sus presupuestos para limitar la agresión. En el Reino Unido, los recortes presupuestarios han disminuido las plantillas y los medios del Departamento de Medio Ambiente. El resultado es que, a 7 de enero de 2014, 294 lugares que deberían disponer hoy mismo de barreras contra inundación no las han obtenido y varios cientos de ciudadanos verán sus casas y negocios llenos de agua.   

domingo, 22 de diciembre de 2013

SUBASTA ELÉCTRICA
La burbuja eléctrica y el desastre energético

El Reino de España no da tregua a sus abnegados súbditos. Cada mañana, los medios anuncian una nueva miseria nacional y la situación empieza a desbordar. Hacía décadas que el país no disfrutaba de clases dirigentes tan obtusas, lo que conduce a situaciones esperpénticas. Hace un par de días escuchaba en la radio una ridícula entrevista al representante de la patronal eléctrica española  UNESA (Asociación Española de la Industria Eléctrica).

El motivo de la entrevista era la “subasta” eléctrica celebrada el día anterior, con el conocido resultado de una subida del 11% en el precio de la electricidad en enero de 2014. La Comisión Nacional de Mercados y Competencia se habían apresurado a denunciar que la subasta había estado inmersa en “Circunstancias atípicas” (figura vaporosa e incomprensible que Tolkien habría incorporado gustosamente en el Señor de los Anillos). Se abría la puerta a la posible anulación del resultado por parte del Gobierno de S.M. Juan Carlos I. El individuo entrevistado, representando al mencionado Cártel también participante en la “subasta”, se defendía con torpeza. Argumentaba que hasta 22 ( ¡¡Veintidós!! ) entidades comercializadoras (incluidas las 5 productoras) habían pujado en la “subasta”, lo que hacía de la misma un acto limpio y transparente. Hay algunos datos.


Precio de la electricidad doméstica en la Unión Europea.
La evolución entre 2000 y 2011 muestra que ser la más económica en 2000, el precio en España no ha dejado de crecer desde 2002, hasta superar la media comunitaria 

Tras la subasta “atípica”, el precio del kilowatio/hora (kW/h) en el Reino se sitúa (enero de 2014) en los 0,175 € por cada kW/h. Esto nos concede la medalla de Bronce en altos precios eléctricos, por detrás del Oro, para Chipre, y de la Plata, para Letonia (dic. 2013). La brutal subida del precio no responde a la estimulante demanda de un poderoso mercado en expansión, como si España fuera China. En realidad, el consumo eléctrico nacional ha bajado el 5,3 % en los tres últimos años.  Pero el Reino de España también es un caso “atípico” dentro de la economía neoliberal de mercado.

Planteando odiosas comparaciones, si en el Reino acuden 22  gestores a las "subastas" eléctricas, en Suiza acuden 550 gestores. Si se entera el individuo de UNESA de este dato le da un mareo, sobre todo al descubrir que Suiza bajará el 1% el precio de la luz en 2014, dejando el kW/h en los 0,157 €.  Si llega a saber que en Alemania el precio del kW/h es aún más bajo que en Suiza tendría vómitos y necesitaría colocarse una pastilla de Cafinetrina debajo de la lengua.


Estructura de la factura eléctrica en Europa
El precio de la energía en España, antes de impuestos (barra verde), es el tercero, después de Chipre y Malta


Tal parece que la energía renovable eólica está cubriendo el 21% de las necesidades del Reino. La energía de origen nuclear se colocaría a su mismo nivel (21%), seguida por la hidroeléctrica (14,4%), el gas natural (9,6%) y el carbón (14,6%). Las llamadas “circunstancias atípicas” se deberían (al parecer) a la parada técnica de dos centrales nucleares (muy oportunas), a la resistencia de generar energía hidráulica con los repletos embalses del Reino (no sea que luego deje de llover y nos falte el agua por culpa de ese “inexistente” cambio climático), a los tremendos precios del gas natural y, sobre todo, a la especulación.


Los precios del gas en Europa entre 2011 y 2012. Resulta extraordinario que  naciones pobres y del sur paguen más por el gas natural importado que otras naciones ricas, como Alemania, Francia o Luxemburgo.

Habida cuenta de que la subasta es un "casino" especulativo, los 5 productores del Cártel  también pujan y  tienen el mayor interés en que suban los precios de su producto. Es suficiente organizar la parada de un par de centrales y difundir que el Reino anda escaso de gas para obtener el escenario idóneo. Lo de menos es atender a la Ley de los Mercados, a la Ley de la Oferta y la Demanda, a la Libre Competencia y otros “dogmas” neoliberales. Esas memeces quedan para embrutecer al súbdito, susurrando a su oído que el neoliberalismo y la libre competencia harán bajar los precios y que nadie gestiona mejor las cosas, ya sea hospitales, colegios o electricidad, que los empresarios privados.


Precio del kW/h en Europa en 2013


Eso es lo que anunciaba con gran pompa un tal Rodrigo Rato, cuando no usaba barba y era ministro de un gobierno presidido por José María Aznar. Incluso llegó a determinar, en 2002 y en un acceso de fiebre, que la electricidad no subiría más del 2% anual. Sus decisiones fueron la excusa para UNESA de crear el llamado "Déficit Tarifario". Desde entonces, el precio de la energía eléctrica en el Reino de España ha subido el 81,4%.

Todas estas cosas no amedrentan al individuo de UNESA. En cuanto se siente amenazado, tiene licencia para esgrimir amenazadoramente ese “Déficit Tarifario”, también conocido como “Deuda histórica”, lleno de trampas, de abusos y de mentiras. Porque hay aspectos que contradicen al “Déficit Tarifario” y, muy al contrario, apuntan a los escandalosos beneficios que está recaudando UNESA.

Cuando la Unión Europea exigió la implantación de la Libre Competencia en los mercado energéticos se abrió la caja de las trampas para quienes estaban acostumbrados a mangonear a sus anchas. El gobierno del Reino, para compensar al Cártel eléctrico estableció los llamados “Costes de Transición a la Competencia”, dotados con 12.000 millones de euros. Ese dinero salió del bolsillo de los súbditos del Reino, a través de impuestos.

Por si semejante ayuda no fuera suficiente para calmar a UNESA, se establecieron subvenciones públicas al carbón “energético”, al gas natural, al fueloil y a las grandes industrias consumidoras, cifradas en unos 15.000 millones de euros. Finalmente, se crearon las “sobre-retribuciones” (diferencial entre costes de producción de energía eléctrica y precios de mercado – windfalls, en jerga financiera) que representaron otros 14.000 millones de euros de ingresos al margen de las tarifas comerciales. 


A la hora de comparar precios entre naciones europeas, conviene disponer de la referencia del nivel adquisitivo de cada país (2013)


No obstante percibir esos más de 40.000 millones de euros “atípicos”, se establecieron otras ayudas (pagadas por el consumidor), como los conceptos de "interrumpibilidad" y "extrapeninsuralidad". El primero representa 750 millones de euros anuales. El segundo supone 1.850 millones de euros al año. El primero, pensado para compensar la imposibilidad de suministrar energía ante un exceso de demanda, debería haber sido anulado hace años. En España hay un 30% de exceso de capacidad de producción, con centrales de ciclo combinado que solo trabajan 4 horas al día y campos eólicos que se desconectan porque sobra electricidad. 

En cualquier caso, ese exceso de producción podría exportarse a Europa, pero UNESA sabotea los intentos europeos de construir líneas de muy alta tensión que nos conecten con Francia. El segundo concepto, el de la "extrapeninsularidad" quedaría anulado si las islas utilizasen fuentes de energía local y renovable, como el viento y el sol, tan abundantes en Canarias y Baleares. En la Isla de Hierro, por ejemplo, el proyecto de autonomía energética (eólico - hidráulica) está paralizado desde hace diez años por intereses privados.

El lector se preguntará cómo es posible que los sucesivos gobernantes y próceres del Reino no respondan a esta situación. La respuesta es la incompetencia y la “puerta giratoria” funcionando a la perfección, de forma que los políticos pasan a ocupar cargos en Consejos de Administración del Cártel y el “lobby” los utiliza para torpedear el desarrollo y la implantación de las energías renovables y el “autoconsumo”, dictando normativas a la medida. de UNESA.

Continuando con la comparativa entre precios de la energía eléctrica e ingresos de los ciudadanos, el gráfico de 2010 señala los salarios "medios" en los 27 estados miembros.

Los desequilibrios entre salarios medios de dirigentes patronales y trabajadores en naciones desarrolladas, colocan a España en el grupo de cabeza de las sociedades más desequilibradas e injustas. En este contexto resultan más vergonzosos los altos y ficticios precios de la energía eléctrica.

El caos energético español es el producto de una clase política incapaz (el forjador del "Déficit Tarifario" no duró ni un año al frente del Fondo Monetario Internacional y llevó a la ruina un conglomerado de cajas y bancos), asociada a una clase empresarial cuyo máximo representante entre los años  2007 y 2010 está encarcelado por ladrón.

Como muestra de la personalidad de  UNESA, el extinto general Franco, en un acto “atípicamente” monárquico, distinguió al fundador de una de las 5 empresas de UNESA con el título nobiliario de Conde. El general concedió al empresario gallego apellidado Barrié el título de  Conde de Fenosa (FENOSA: Fuerzas Eléctricas del NorOeste Sociedad Anónima). Los condados, tradicionalmente están ligados a una extensión de territorio (county) que, en tiempos feudales, significaba propiedad de la tierra y poder divino sobre los siervos enclavados en ellas. Una figura que define a UNESA respecto de España y los españoles. ¿Se imaginan en el Reino Unido, con una monarquía aparentemente tan seria, disfrutar de un Lord North West Electric Forces P. Co. Ltd.

Las burbujas especulativas no surgen por arte de magia. Son el resultado de la fusión entre incompetentes y sinvergüenzas. Una firme apuesta por las energías locales y renovables nos daría independencia energética y bajos precios a medio y largo plazo. La estatalización de la energía eléctrica (Francia, Suecia) o su municipalización (Alemania, Canada) nos defendería de la especulación y evitaría el desabastecimiento de los hogares pobres. El precio a pagar es desmantelar el negocio de UNESA y de los políticos. De momento, la capacidad de ridículo y falta de ética de la Marca España y de sus dirigentes no conoce límites y eso es siempre excelente.

jueves, 5 de diciembre de 2013

BOMBILLAS VENENOSAS
La estafa global


Bombilla de Livermore
112 años encendida
ininterrumpidamente
Han pasado doce años desde que instalé en mi casa las primeras bombillas de bajo consumo y ya empiezan a morir. Los responsables de esta inundación de bombillas fluorescentes en el mercado deberían haber previsto la llegada de este día y preparado una infraestructura para reciclar unos objetos peligrosos. A la muerte masiva de las primeras generaciones de este tipo de bombillas se suma, con la prueba del tiempo, la pobre nota alcanzada en su utilización y las torpes mentiras que han rodeado su implantación.

En realidad, el universo de la bombilla ha sido un lodazal de trampas desde que el señor Edison patentó su maravilloso filamento incandescente y se lo vendió a cuatro corporaciones multinacionales. Una de esas pioneras bombillas, con su burbuja de espeso vidrio al vacío, herméticamente cerrada y con su grueso filamento, sigue encendida desde el año 1901. En estos tiempos de productos basura resulta asombroso verla aún encendida, en tiempo real, mediante una webcam (Livermore – Pensilvania (USA) – Parque de Bomberos). Dentro de pocas semanas habrá cumplido 112 años (un millón de horas).

La promesa de un producto de tanta calidad fue saboteada en 1924 por el cártel Phoebus. Hasta ocho fabricantes mundiales de bombillas (General Electric, Philips, Osram,…) se unieron para repartirse el mercado,... con el compromiso de no fabricar bombillas que durasen más de 1.000 horas. El cártel se mantuvo hasta 1955, pero su doctrina ha pervivido hasta la definitiva muerte comercial de la bombilla incandescente en 2012 (Unión Europea). Oficialmente, la bombilla incandescente era derrochadora de energía, emitía radiaciones electromagnéticas y duraban ¡¡ muy poco!!. Para colmo te quemabas los dedos si las tocabas encendidas y eran demasiado baratas.


Las fluocompactas engañosas nos invaden

Fueron sustituidas por un diabólico invento llamado “bombilla Fluocompacta” o de bajo consumo. Prometía gigantescas reducciones de consumo eléctrico, duración eterna con la misma capacidad lumínica y gran respeto ambiental. Todo era un cuento chino: la industria de la bombilla fluocompacta necesita emplear ingentes cantidades del detestado mercurio, es más cara y apenas ahorra el 3% de la energía eléctrica con una esperanza de vida, sin duda alargada, aunque más limitada de lo previsto. Si una fluocompacta se rompe, el vapor de mercurio encerrado en su retorcido tubo escapa a la atmósfera y hay que ventilar rápidamente para no aspirarlo.

Las primeras bombillas de bajo consumo costaban una fortuna y contenían más de 10 mgr de mercurio (las fabricadas en China llevan mucho más). Mientras la Unión Europea invitaba y legislaba a favor de las nuevas bombillas y su mercurio (menos de 5 mgr en cada una), lanzaba sus maldiciones contra los termómetros clínicos de mercurio y los transformaba en objetos casi terroristas. Al mismo tiempo, su cruzada antimercurio forzaba el cierre de las minas de Almadén (Ciudad Real, Reino de España) pero miraba hacia otro lado ante fábricas como Solvay (Torrelavega, Reino de España), que sigue empleando mercurio en sus procesos catalíticos y vierte el veneno, día a día, en el Mar Cantábrico


Comparación de espectros entre diferentes clases de bombillas
De arriba a abajo y de derecha a izquierda: luz solar, bombilla incandescente, tubo de gas Néon fluorescente,
lampara de LEDs, fluocompacta de baja gama (china) y fluocompacta de gama alta (cara). Las dos
fluocompactas tienen su espectro repleto de armónicos y dañinos saltos.

Espectro de una bombilla halógena. Como el sol y muy baja en radiación Azul y Violeta. Un tipo de radiación de color que resulta perniciosa para la salud humana (rayos UV)

Cuando las bombillas fluocompactas mueren no pueden ser depositadas en la basura. Son residuos muy peligrosos que deben ser llevados a un Punto Limpio y recicladas (descontaminadas) con un importante coste ambiental. Para colmo, ahora nos aconsejan que jamás usemos estas bombillas a menos de 30 cm de nuestras cabezas (mesitas de noche, mesas de trabajo), porque emiten un considerable campo electromagnético. Tampoco debemos fiarnos de su luz, pobre en el espectro de frecuencias y deformadora del color. Además, su intensidad luminosa, medida en “candelas”, es miserable. Una antigua bombilla incandescente de 650 candelas (60W), tendría su equivalente comercial en una fluocompacta de 8W que proporciona 340 candelas.

Si nos centramos en la gran excusa para promocionar la bombilla fluocompacta, el ahorro energético, nos encontramos ante una situación absolutamente idiota. La iluminación de los hogares representa entre el 2% y el 5% del consumo eléctrico total doméstico. Teniendo en cuenta que en las facturas de la energía eléctrica, en el Reino de España, los costes fijos acaparan el 70% de la cifra total (sin el 21% de IVA), la economía conseguida es ínfima y ridícula.

Bombilla de LEDs

Despreciable ahorro energético, mala calidad de la luz emitida, precio de compra elevado, efectos perniciosos por radiaciones electromagnéticas, costoso reciclaje al final de vida útil, más emisiones de CO y más mercurio esparcido en el entorno (en la actualidad, solo el 20% de las bombillas fluocompactas son correctamente recicladas en la Unión Europea). ¿Cuál es la alternativa? Nos hablan del LED y nos horrorizamos ante su precio. Pero tenemos delante la alternativa: son las bombillas halógenas.


Bombilla halógena: la perfecta alternativa

La bombilla halógena no contiene venenos, cuesta 2 euros, es solo vidrio y metal inerte, su luz es de altísima calidad y su espectro de color es el más parecido al del sol, consumiendo un 30% menos de energía que las viejas incandescentes. Si desenchufamos nuestros cargadores de móvil y apagamos los Stanby de nuestros juguetes electrónicos cuando no los usamos compensamos su sobrecoste energético frente a la fluocompacta. Con tantas ventajas, algún político idiota terminará por maldecirlas y prohibirlas.  

  

sábado, 26 de octubre de 2013

PESCA SOSTENIBLE
La pesca incómoda


Desde hacía cuatro meses las espadas que defienden los variados intereses de la pesca europea seguían en alto. La reunión del Comité de Pesca del Parlamento Europeo, celebrada en julio de este año, terminó con cierta bronca. Se debatía qué uso dar a los 6.500 millones de euros en ayudas del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP 2014 - 2020). La subvención para la construcción y/o modernización de nuevos buques de pesca centraba la batalla.

La votación en el Comité de Pesca autorizó que una parte de las ayudas previstas en el FEMP se destinara a construir nuevas embarcaciones. Pero los europarlamentarios opuestos a semejante medida estaban tranquilos: sabían que tal propuesta no superaría la votación en el Plenario. El pasado día 23 de octubre los hechos han dado la razón a quienes pensaban que modernizar y renovar la flota de pesca europea era una nueva amenaza para los depauperados caladeros comunitarios. El dinero público no estaba disponible para eso ¿Por qué esa férrea oposición? ¿Por qué la pesca sigue siendo un problema? ¿Por qué ese problema se arrastra desde hace décadas?

La respuesta parece ser simple y luminosa: los ciudadanos europeos, y sus representantes en el Parlamento, están hasta las narices del sector pesquero, de sus autoridades y de sus gestores. A sus ojos, la pesca europea es un pozo sin fondo de subvenciones públicas destinadas a mantener a un puñado de empresas y trabajadores que está saqueando y empobreciendo los caladeros de Europa...  y de medio mundo.


El Plenario del Parlamento Europeo ha negado las
ayudas del FEMP 2014 - 2020 para la construcción de nuevas embarcaciones.
La pelota está ahora en la Comisión Europea y su DG Pesca y Asuntos Marítimos

Piensan, sólo teóricamente, que el dinero de sus impuestos debería destinarse a pagar medidas que recuperen la fertilidad de las aguas comunitarias y protejan a las poblaciones de seres marinos. Que las ayudas deberían concentrarse en hacer más sostenible la actividad pesquera, con medidas que vigilen y controlen estrechamente el trabajo de los pescadores y que nos ayuden a conocer mejor los ecosistemas marinos para aprender a conservarlos. He aquí un dato de nuestra ignorancia: de los 400 stocks de peces explotados en aguas europeas, sólo 97 están controlados científicamente. El resto se explota "a tientas y a ciegas", que es lo mismo que decir "a tontas y a locas".

No es de extrañar que las capturas domésticas desciendan sin cesar. No es raro que las capturas en el Mediterráneo no se recuperen, a pesar de la disminución del esfuerzo. Es natural que la Europa de los 28 Estados tenga que importar el 80% de los productos marinos que consume. A nivel regional, el ejemplo de Cataluña puede ser representativo: según datos de su Gobierno Autónomo, hasta el año 1995 las capturas de la flota pesquera de Cataluña se mantenían en una media anual de 60.000 toneladas. A partir de esa fecha, se han estabilizado en las 30.000 toneladas. Sin embargo, Cataluña consumió en el año 2012 más de 180.000 toneladas de productos marinos o acuícolas. De esa cantidad, 110.000 eran peces, crustáceos y moluscos frescos (el 72% había llegado del exterior).


La Comisaria de Asuntos Marítimos y Pesca, Maria Damanaki
se ha convertido en un obstáculo para los lobbies europeos de pesca

Los ciudadanos europeos se quejan en el Parlamento por boca de sus representantes. No desean que, con sus impuestos, se financien acuerdos de pesca con terceros países (Mauritania, Marruecos) que solamente benefician a un par de Estados miembros próximos a esos caladeros (Francia, España). Para algunos, explotar los recursos naturales de otras naciones es considerado como una forma simulada de colonialismo. Quienes se benefician de los acuerdos internacionales de pesca argumentan que el dinero europeo ayuda al desarrollo de aquellas sociedades y es una importante forma de cooperación. Pero los contrarios esgrimen que las ayudas no llegan correctamente hasta los ciudadanos porque caen en manos de políticos corruptos.

La severa decisión en materia de nuevas construcciones de buques ha sorprendido a algunos. Desde Francia y España, grandes receptores de fondos, se pedía mantener la subvención para nuevas embarcaciones artesanales de menos de 12 metros de eslora, aunque con la condición de reducir su capacidad de pesca en un 40%. Sin embargo, los oponentes no han aceptado esta razonable propuesta. Incluso dudan que mantener las ayudas para renovar motores (más eficientes y seguros), como medida mantenida en el reglamento del FEMP, sirva para ahorrar combustible y pescar menos. Dicen que un nuevo motor, aunque austero y barato de uso, invitará a mantenerse más horas en el caladero y ampliaría el radio de acción de los artesanales, incrementando el esfuerzo de la pesca.


Distribución de las ayudas públicas europeas a la pesca por su cuantía total.
 El mapa interactivo, con las diferentes medidas subvencionadas, puede consultarse en 
http://fishsubsidy.org/

El importante argumento de que nuevas embarcaciones y nuevas maquinarias harían más seguro y digno un oficio tan extremadamente peligroso como es la pesca marítima, no ha servido como paliativo esta vez. Lo que revela dos cosas: la magnitud del enfado de buena parte de la sociedad con el sector y la estricta doctrina ideológica que se codea y tontea con el ecologismo europeo. (Se lo comento un  poco más abajo)

Los descartes, el despilfarro de productos marinos tirados por la borda, es otra práctica del sector detestada por los ciudadanos europeos. La Reforma de la Política Pesquera Común permanece estancada por culpa de este conflictivo asunto desde hace meses. El “descarte”, sin duda, tiene razones comerciales, tecnológicas, naturales y culturales, pero empieza a ser combatido en todo el mundo. Una potente nación pesquera, como es Chile, acaba de aprobar su propia Ley de Descartes 2012, instalando cámaras de televisión en los buques para controlar que no se tiren peces por la borda. La propuesta europea sobre la prohibición (escalonada) de los descartes en su propia flota incluiría el cierre de la importación de productos marinos desde países que practiquen el descarte. Chile, gran exportador de peces y crustáceos hacia Europa, se pone las pilas.

Una aventurada lectura política de la decisión

¿Hay materia para más?... Desde luego. En el fondo de este apasionante debate se encuentran la pura esencia de la Unión Europea y “los mercados”. Para empezar, el Parlamento Europeo (el órgano Legislativo) que acaba de decidir sobre el tema carece de capacidad legislativa, mientras que la Comisión Europea (el órgano Ejecutivo) carece de soberanía. La soberanía sigue residiendo en los Estados miembros, que ceden cierta parte de su soberanía pero conservando competencias sobre las competencias cedidas (a través del órgano llamado Consejo Europeo de Jefes de Estado o de gobierno) 

Esas competencias "cedidas" se centran básicamente en permitir (garantizar) que la economía global de la Unión Europea evolucione dentro de un "sistema de mercado", único y liberal, donde exista la libre competencia mercantil, sin trabas y sin trampas internas por parte de los Estados miembros. De ahí que la Libre Competencia merezca disponer de un Comisario propio (Mr. Almunia) y que perturbarla sea considerado gravísimo pecado porque atenta contra el corazón del sistema. Con esta urdimbre, estamos ante una política "negativa", donde los políticos europeos dejan hacer al mercado y observan sin intervenir, ya que los economistas no viajan en el asiento de atrás, aconsejando u orientando, sino que llevan el volante. De ahí la "parálisis" que parece atenazar a muchos gobiernos europeos, meros observadores de cómo los mercados van campando a sus anchas y ocupando posiciones en el entramado de los Estados para, al final, formar parte de los propios Estados.

Resumiendo, la función final de la Unión Europea y de cada Estado miembro sería sostener la economía de mercado y la libre competencia, sin obstáculos. No es de extrañar el déficit democrático que muestran las variadas  instituciones europeas.



El cierre de las  ayudas a la flota artesanal para renovar barcos pequeños,
 ferozmente defendidas por Francia, condenará a la mayoría de los pescadores
artesanales europeos, incapaces de competir con la pesca industrial y las importaciones.
En 2020, la pesca artesanal será un sector de población jubilado y subsidiado. Como los mineros británicos

Como el Parlamento Europeo es defectuosamente representativo, ya que cada Estado elige a sus europarlamentarios con sistemas electorales muy diferentes, opera de forma contradictoria y algo esquizoide, como en el espinoso asunto de la pesca. Por un lado, frena ayudas públicas (una medida liberal clásica) y defiende la libre competencia (no permite que se subvencione a unos pescadores, artesanales, y a otros no, industriales). Pero al mismo tiempo utiliza el FEMP (dinero público) en defensa de un "bien común" (los ecosistemas marinos) y cosas como la "Seguridad Alimentaria", el asentamiento de la población o la "cultura pesquera". Conceptos que a los mercados les importan un grandísimo pepino. Es como si, de repente, la Unión Europea hubiera alcanzado la segunda de sus justificaciones para existir : además de instaurar y defender la economía de mercado (primera razón), empezase a defender los bienes comunes de la colectividad, cosa propia de una estructura Federal que asume soberanía y hace subsidiarios a los Estados nacionales (segunda y todavía incumplida razón de la Unión Europea).  

Porque, los peces del mar son otro “bien común” de la sociedad, como la educación y la sanidad públicas, el aire limpio, las costas marinas, el agua potable o la energía del sol y del viento. El neoliberalismo ha señalado a todos esos bienes comunes como presa a devorar, de ahí que, quizá, se nos esté camuflando la sorpresa final. Es decir, acabar con la pesca como "Bien común" y proceder a privatizar inmediatamente los caladeros y los peces. Así se entiende mejor la consigna de dejar actuar a los mercados y empezar a repartir las ayudas públicas de otra forma. 

Una lectura demasiado cínica y malvada de la Reforma Pesquera Común y del futuro destino de las ayudas del FEMP sugiere los peces privatizados y en manos de grandes corporaciones e industrias. Empresas que comprarían los derechos individuales de pesca a los humildes artesanales, que ya no podrían pescar sus cuatro peces porque la barca está muy vieja, no tienen medios para renovarla y a quienes el FEMP trataría de compensar con limosnas y subvenciones hasta 2020. Igualito que con los subvencionados mineros británicos.

Para más información sobre la reforma de la pesca europea y las ayudas: