LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

lunes, 1 de diciembre de 2014

BAILANDO CON IDIOTAS
Sobreviviendo entre saqueadores


Como si en Madrid no hubiera suficientes descerebrados (en ambientes futbolísticos les llaman Ultras – Hooligans), el sábado 29 de noviembre de 2014 la  ciudad de La Coruña tuvo la amabilidad de enviar dos autocares completos en dirección a la capital del Reino. El grupo viajó toda la noche y fue directamente depositado en un punto de encuentro previamente concertado, próximo a un estadio de fútbol que se levanta a orillas del arroyo Manzanares. Como estaba previsto, cuando los recién llegados descendieron de sus autocares fueron recibidos por los cretinos locales. El resultado fue una persona asesinada mediante linchamiento y una docena de heridos.

Esta mañana, lunes 1 de diciembre de 2014, se encuentran reunidos los responsables de la seguridad en Madrid para determinar qué han hecho mal. No es una labor titánica y agotadora, ya que cada uno de los estadios de fútbol dispersos por la geografía nacional se enfrenta a problemas de seguridad tan sólo unas pocas horas cada quince días. Pero las deficiencias del sistema se entienden inmediatamente al comprobar que son los gobernantes y los empresarios futboleros (generalmente procedentes del inteligente sector de la construcción y de la promoción inmobiliaria) los encargados de gestionar la mencionada seguridad.

Controlar a los violentos estúpidos no es complicado. Como el Reino de España acostumbra ir a remolque de países más espabilados no hace falta pensar: basta con copiar. Otra nación europea, muy bien dotada en borrachos y salvajes futboleros como es el Reino Unido, ha solucionado el asunto con mano firme desde hace años. Aquí resulta más complicado, a causa de la incompetencia de los responsables.  

Incompetencia y dejadez, porque los violentos de este fin de semana simpatizan con los dos equipos de fútbol que más deuda acumulan, desde hace años, con la hacienda pública (es decir, con los ciudadanos españoles). Efectivamente, el Atlético de Madrid debe 120 millones de euros y el Deportivo de La Coruña, 90 millones. La tibieza fiscal de los poderes públicos con estas empresas privadas contrasta con la firmeza que reciben los ciudadanos asalariados a la hora de pagar sus míseros impuestos. Bastaría con apretar las clavijas a directivos reticentes para que gran parte de la violencia desapareciera del fútbol.

Grupos violentos, protegidos y mimados las empresas futboleras; deuda descarada con la Hacienda pública y con la Seguridad Social; tratos urbanísticos de favor; salarios vergonzosos para analfabetos multimillonarios que corretean en calzoncillos detrás de una pelota; interesante número de directivos encarcelados por corrupción; jugadores defraudadores del fisco; ... En ese poco aseadoescenario se desarrollan las relaciones gobernantes-empresarios del balompié español  

Sin embargo, sería injusto generalizar la sospecha de incapacidad a toda actuación emprendida conjuntamente por gobernantes y empresarios. En numerosas ocasiones la compenetración es perfecta y alcanza logros notables. Aunque, es obligado señalarlo, ese milagro suele acontecer cuando hay millones de euros en juego. Les pongo ejemplos de gran eficacia.




Petróleo Público Privado  (PPP-1)

Esta mañana se observa en el Reino una prudente bajada del precio del litro de gasóleo de automoción (Gasóleo A), hasta situarse hoy lunes en una media nacional de 1,22 euros. Un ridículo descenso, si se compara con el precio del mismo producto en Francia hoy mismo, situado entre 1,15 y 1,17 euros. Al tiempo, tras la decisión de la OPEP de mantener su actual producción de crudo, los precios del barril de referencia  WTI (West Texas Intermediate), para entrega en enero de 2015, se sitúan en 66,15 $. La tendencia es que, con altibajos, siga bajando los próximos meses.

Estamos ante precios mundiales del petróleo similares a los registrados en el otoño de 2009 (67,43 $ por barril) y cuando el precio medio anual en el Reino de España del litro de Gasóleo “A” estaba en 0,45 euros ¿No se lo creen? Pues tiren de hemeroteca. Teniendo en cuenta que el precio del barril de petróleo conforma el 44% del precio del litro de Gasóleo “A”, la actual situación debería reflejarse en un precio por litro en el entorno de los 0,90 euros (sería de locos pensar que a igual precio de barril, igual precio del carburante porque ya se han encargado nuestros gobernantes, refinadores y distribuidores de cargar con más impuestos y costes los carburantes). Estamos, en consecuencia, ante uno de esos arcanos de “los mercados”, tan inextricables e inaprensibles.

Sobre todo, estamos ante beneficios extraordinarios de hasta 30 céntimos de euro por cada litro vendido a partir de la brutal caída de los precios del petróleo. Como en el Reino de España se venden mensualmente entre 2 y 2,5 millones de toneladas de gasolinas y gasóleos de automoción, los 30 céntimos de diferencia por litro representan entre 600 y 750 millones de euros de ingresos mensuales suplementarios para el tinglado Estado – Petroleros. Pueden rehacer los cálculos los lectores más apasionados.

En pleno proceso de recesión y deflación de la zona euro, mantener los precios de venta al público de los derivados del petróleo en los actuales niveles solamente obedece a una razón: la maquinaria del Estado y el lobby petrolero necesitan más dinero, mucho más dinero. Dinero del ciudadano para ser entregado a las corporaciones financieras y saldar supuestas deudas contraídas con entidades bancarias privadas dirigidas por mafiosos. Dinero para alimentar el improductivo negocio financiero (el Casino) del fundamentalismo neoliberal. Dinero del consumidor para mantener el monopolio energético en las manos de siempre.

Las petroleras necesitan mucho dinero, ingentes cantidades, para mantener sus grandes aventuras extremas en aguas ultraprofundas de Brasil, Angola o Australia, en la jungla prístina de Amazonia, en el lodazal alquitranado del Orinoco o en las aguas cristalinas de Canarias. El petróleo convencional se acaba y los petroleros tienen que seguir explorando nuevos yacimientos para afrontar el futuro cercano y no perder su gran negocio. Pero sabemos que nunca lograrán encontrar otra Arabia Saudita. Estamos en un futuro sin salida porque el petróleo finalmente se acabará.

La oscuridad y la maraña que imperan en el mercado de los carburantes en España solo es comparable a la turbidez del mercado eléctrico y sus tarifas.  En ambos casos, la alianza de "los mercados" y las corporaciones energéticas con los poderes públicos tradicionales es completa y sin fisuras. En esa alianza está la raíz del Cambio Climático que nos lleva al desastre. 

Peor aún, la guerra sin cuartel que Arabia Saudita ha emprendido contra el petróleo de esquistos norteamericano y canadiense traerá muchas miserias y muy poco progreso. Las víctimas serán innumerables: ciudadanos europeos que no escaparán de la penuria energética; ciudadanos rusos que se empobrecerán más porque los ingresos del petróleo ruso caen en picado y, no lo olvidemos, son los que financian la mitad del presupuesto de la Federación Rusa. Ciudadanos de Venezuela, Irán, Ecuador, México, Indonesia, Argelia o Nigeria con sus programas sociales desmoronándose porque sus presupuestos dependen en un 90% de los ingresos petroleros,... Los "mercados" nos regalan otra tempestad económica ante la pasividad de los gobernantes (No digo "políticos", porque ya no existe la Política)




Plan Privado Público Juncker. (PPP-2)

En Europa, el flamante representante luxemburgués del empresariado, Monsieur Jean Claude Juncker, nos anuncia un estrafalario programa de  “inversiones” para el crecimiento. Ofrece 315 mil millones de euros para proyectos que relanzarán la economía. Pero es solo un espejismo. En realidad, la Unión Europea únicamente pondrá sobre la mesa 5 mil millones sacados de la caja fuerte del BEI (Banco Europeo de Inversiones).

Con esos 5 mil millones, la Comisión creará un ente llamado Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas (FEIE) que recibirá, además, otros 16 mil millones extraídos (desviados, "reciclados")  de los ya aprobados presupuestos europeos 2014 – 2020 (Fondos pignorados a los ciudadanos de los Estados miembros y quizá a sus programas sociales). En total 21 mil millones destinados a financiar proyectos de infraestructuras “pesadas”, como son las redes de energía trasnacionales o las redes de transporte.

Pero falta dinero para llegar a los 315 mil millones falsamente anunciados. El novísimo FEIE actuará como un Banco, que siempre es más resultón y se puede colocar en él a los colegas. Siendo un Banco, el FEIE podrá prestar hasta tres veces lo que tiene en caja. Quiere decir que podría disponer de 63 mil millones, aunque solamente un tercio de esa cantidad sea real. ¿Quién pondrá los 42 mil millones para prestar? Seguramente la apreciada banca privada que tiene que sacar tajada del tinglado. Lo que se pretende es que, gracias a esta presencia de dinero supuestamente público, los inversores privados acudan al señuelo. Es el llamado “apalancamiento” y la “seducción” de los mercados, incapaces por sí solos de hacer crecer la economía real y productiva porque su mundo es la especulación.

Los proyectos a financiar deberán tener tres virtudes: crear empleo, ejecutarse deprisa y que supongan una cooperación entre Estados miembros. ¿Vuelven las carreteras y autopistas? Posiblemente, aunque al ser de capital mayoritariamente privado serán de peaje. ¿Se tenderán cables eléctricos entre España y Francia? Seguramente, porque los Presidentes Monsieur Holanda y Señor Rajoy se reúnen en Paris para hablar de ello. Muy emocionante.

Pero todavía no hemos terminado porque solamente hemos reunido 63 mil millones. Los inversores seleccionados por el FEIE y sus grandes proyectos tendrán que aportar cinco veces más del importe del presupuesto de sus proyectos. Por tanto, si se cumplen los pronósticos de los muchachos de Monsieur Jean Claude Juncker se llegará a los proclamados 315 mil millones (63 x 5 = 315). Esta majadería se llama “Ingeniería financiera”. Chapuzas en las que destacan el luxemburgués y sus asesores, protagonistas de las escondidas maniobras fiscales de 300 corporaciones multinacionales (LuxLeaks).

Más de lo de siempre. Como sucedió con la anterior estupidez financiera de los neoliberales llamada Partenariado Público Privado (PPP). Un sistema, similar al que pretende el FEIE, que encareció los servicios públicos, con ruina posterior y como paso previo a la privatización. Fueron un foco de corrupción y una bomba de relojería que explotó años después y hubo de ser “salvada” con más dinero público (hospitales valencianos privatizados y en quiebra, autopistas de peaje privatizadas y en quiebra, gestores privados de agua potable que piden dinero para renovar las redes que ellos no quisieron renovar,…).

Mientras que un puñado de descerebrados se dan citan en Madrid para romperse mutuamente las piernas y clavarse cuchillos, los fundamentalistas del mercado se inventan sistemas que no sacarán de la pobreza a la mayoría. España va bien, como diría nuestro inolvidable Josemari. El objetivo es saquear lo más rápidamente posible, aunque estén empujando a la humanidad hacia un callejón sin salida y se confabulen para destruir el planeta.

En efecto, la Comisión Europea, dominada por los lobbies y los mercados, se plantea seriamente reformar las dos grandes Directivas que protegen nuestro medio ambiente: la Directiva de Aves y la Directiva de Hábitats. Con la reforma se buscaría retorcer las regulaciones que protegen los territorios y con suavizar las normas con las que se intenta evitar que las mierdas excretadas por las empresas y por el actual sistema energético nos envenenen.

No obstante, la verdadera angustia sigue estando en la pasividad ante la aceleración del cambio climático y sus consecuencias. Lo más que alcanzan los gobernantes es anunciar “medidas correctoras” y proclamar que hay que “Adaptarse” al cambio del clima. Que se lo expliquen a los muertos por inundaciones en el sur de Francia y a los damnificados por el huracán que azotó Canarias el pasado fin de semana. Es estremecedor comprobar que la batalla del clima se da por perdida y que no intenten detener las emisiones para no molestar a los poderosos.

La gran excusa para evitar actuaciones contundentes contra las emisiones es que el sistema energético no se puede cambiar de un día para otro, ya que traería la posible ruina a cientos de millones de personas. Sin embargo, ese “estable” sistema energético que tanto les preocupa está brutalmente desestabilizado a causa de sus guerras petroleras comerciales, trayendo la cierta y segura ruina a cientos de millones de personas. Son unos impresentables. Cada día que pasa se hace más urgente cambiar de gobernantes.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

CRISIS INTERMINABLE
Koalas en el G-20




Un puñado de líderes mundiales se ha juntado en Brisbane (Australia). Algunos se han dejado colgar del hombro un paciente koala y han sonreído a la prensa. Frente a los micrófonos, los veinte grandes líderes económicos han expresado su satisfacción. China va bien: su crecimiento ya no es rápido, pero sí es robusto. Europa va bien: está emergiendo de la crisis y vuelve a crecer. Crece muy poco, pero crece que es lo que cuenta. El Reino de España va bien: ha hecho los deberes y paga deudas apretándoles el cinturón a la mayoría de los españoles. Escuchando esas cosas los ciudadanos se quedan más tranquilos al saberse en manos de esta gente tan lista y que sonríe con sus koalas. Pero los animalitos que cargan en sus brazos son los únicos que pueden despertarnos ternura.

Una figura lúcida y privilegiada llamada George Monbiot nos hace otra descripción del G-20 reunido en Brisbane. Compara a la tropa allí convocada con un grupo de soldados, aislados y encerrados en una granja en pleno campo de batalla. Saben que fuera hace un frío glacial y ellos se dedican febrilmente a quemar los libros, muebles, cuadros, puertas y escaleras en la chimenea de la casa, para poder aguantar una noche más al calor. 

Los de Brisbane no queman madera. Queman los servicios públicos de transporte, queman la sanidad pública y la educación para todos, echan al fuego las redes públicas de ayudas sociales, abrasan los espacios naturales y achicharran los recursos naturales al tiempo que destrozan el clima en el que la humanidad creció y se desarrolló en los últimos 10.000 años.

Con su fogata esperan generar ese reconfortante calor que ellos llaman “crecimiento”. Llevan décadas alimentando ese fuego sagrado y, sin embargo, no logran llegar a su destino. Hace unos días, uno de los más conspicuos representantes de ese G–20, el llamado David Cameron, Primer Ministro del Reino Unido, anunciaba solemnemente que estábamos al borde de otra crisis económica. Seis o siete años después de iniciada la gran depresión, el Premier británico veía parpadear las luces rojas de una nueva y brutal recesión.

En realidad, la crisis nunca se fue. No sólo no ha concluido, sino que se recrudece con sus secuelas de desempleo crónico, salarios basura, decrecimiento, deflacción y pobreza. Sigue entre nosotros porque no se puede estabilizar una economía que es genéticamente inestable, que está construida sobre la marisma fangosa de la deuda imparable, que es alimentada por la especulación y que está dirigida por saqueadores que agotan los recursos y masacran el equilibrio del planeta.

Un dato para la reflexión: en el año 2008, en plena explosión de la actual crisis, la deuda pública y privada de la economía mundial representaba el 174% del Producto Interior Bruto global. Nos dijeron entonces que la pavorosa deuda estaba en el origen de nuestra inmensa miseria. En el mes de septiembre de 2014 esa deuda había subido al 212%.

El Premier británico propone que salgamos de este mortífero sistema aplicando mayores dosis del veneno que nos mantiene postrados: más desregulación, menos Estado, más empresas privadas y corporaciones, menos servicios públicos. Por eso, apoya sin fisuras el llamado Tratado Comercial Trasatlántico entre Estados Unidos y la Unión Europea. Sobre todo, insiste en esa inusitada cláusula del Tratado que permitiría a las empresas privadas disponer de un marco legal especial. Una estructura legal basada en bufetes privados de abogados que solventarían posibles conflictos con los Gobiernos, lejos de los jueces. Un marco legal exclusivo al que no tendría acceso el resto de la humanidad, donde una empresa podría demandar a un Estado soberano si éste crea leyes que atenten contra sus beneficios.

Empresas tabaqueras demandando a Estados soberanos por dictar leyes antitabaco. Empresas mineras demandando a Estados soberanos por dictar leyes ambientales que evitan que se contamine el agua potable de los ciudadanos. Empresas pesqueras demandando a Estados soberanos por dictar leyes que regulan las cuotas de capturas para proteger el futuro. Empresas médicas demandando a Estados soberanos por crear redes sanitarias públicas para ciudadanos sin recursos porque les arrebatan enfermos. Empresas educativas demandando a Estados soberanos por mantener escuelas públicas que les quitan clientes y universidades públicas con becas que les restan alumnos.

Es la muerte de la democracia, la desaparición de los bienes y los servicios públicos y la segura destrucción del medio ambiente. ¿Todo por mantener el fuego sagrado del “crecimiento”? Si ese crecimiento nos hubiera hecho más felices, si nos ofreciera más seguridad en nuestro empleo para hacer un proyecto de vida a largo plazo, para confiar en disfrutar de una tranquila vejez y en el mejor futuro de nuestros hijos, entonces haríamos un esfuerzo por entender.

Pero no es así. Nuestros empleos son más precarios, la angustia nos hace infelices, la contaminación nos enferma y nos mata, nuestra supuesta prosperidad se resume en un teléfono móvil 4G y a nuestro alrededor vemos extenderse la trama de ladrones impunes. Ya no somos dueños de nuestro destino porque las empresas, aliados con sus empleados en la política, decidirán por nosotros. El “crecimiento” que nos ofrecen el G-20 y las corporaciones a él adheridas nos conduce a una sociedad cada vez más desigual, más injusta y más criminal.

martes, 18 de noviembre de 2014

PETROLEO EN CANARIAS
Descorazonador

El "Rowan Renaissance"

Estaba anunciado. Hoy, 18 de noviembre de 2014, el precio del barril de Brent cae hasta los 78,27 $ y el West Texas (WTI) desciende a 74,89 $. Pero esa bajada continua no está beneficiando al consumidor. Dicen que el Reino de España se está ahorrando miles de millones de dólares con los precios, pero conviene preguntarse quién o quienes se benefician de la situación. Mantienen el turbio mensaje de que el precio de los productos en las estaciones de servicio depende de muchas otras cosas: impuestos, tasas, beneficios, distribución, transporte, refino, I+D+i, …quizá hasta las copas.

En Estados Unidos, la bajada del precio del crudo, gracias al petróleo de esquistos (piedra), hará economizar unos 500 dólares a cada familia. Una inyección que ayudará al consumo y a la economía. En el Reino de España no sirve para nada. Los precios del gasóleo no se mueven desde hace semanas y, en caso de hacerlo, descienden un par de céntimos de euro.

Los bajos precios se van profundizar. Eso es lo que opinan Golman Sachs, profetizando el barril de crudo saudita a 60 euros. Con precios tan bajos no es rentable buscar crudo bajo las llanuras abisales de los océanos. Las empresas petroleras privadas llevan meses retirándose de yacimientos “extremos” porque no les salen las cuentas. Pero una empresa llamada Repsol parece inmune al cataclismo de los mercados y sigue adelante con sus exploraciones extremas y fuera de rentabilidad. En estos momentos merodea por Canarias y su actividad despierta respuestas como esta:

Traducción de la respuesta radio ofrecida por del Capitán del “Arctic Sunrise” ante la orden militar de alejarse de los buques de Rowan Corporation contratados por la empresa privada Repsol:

“Buque de guerra español. Mensaje recibido y entendido. Nos mantendremos en la posición. Estamos obligados a seguir aquí, ya que nuestra tarea es proteger el medio ambiente. No permitiremos la perforación en estas aguas profundas ya que nosotros, y millones de nuestros asociados, consideramos esta actividad como extremadamente arriesgada. Hacemos un llamamiento al Gobierno de España para que proteja el medio ambiente y a la población de las Islas Canarias, en lugar de proteger los beneficios corporativos de Repsol”.

También merece la pena hacerse algunas preguntas.

Primera pregunta
¿Es el Reino de España de Mariano Rajoy más brutal que la Federación Rusa de Vladimiro Vladimirovich Putin?

Aparentemente Sí.
En agosto del año 2013, las fuerzas del orden rusas actuaron en aguas del Ártico para detener a civiles no violentos y desarmados. Hubo disparos rusos con Kalashnikov y chorros de agua contra activistas encadenados al buque de perforación ruso. Se detuvo a una veintena de ecologistas, pero nadie resultó herido. Los ecologistas, pertenecientes a veinte nacionalidades, fueron acusados de “piratería” y luego puestos en libertad.

En Canarias, las fuerzas del orden españolas (Ejército) embistieron violenta y deliberadamente con sus embarcaciones de guerra a lanchas de civiles no violentos y desarmados. Como consecuencia de una de las embestidas, cayó al agua una tripulante de 23 años, con el resultado de heridas que obligaron a su urgente hospitalización.

Las autoridades militares del Reino de España se justifican de dos maneras ante hechos que han dado la vuelta al mundo porque fueron filmados con todo detalle: las embarcaciones embestidoras eran del mismo tamaño que las embestidas (proporcionalidad), aunque los tripulantes de las primeras llevaran alta velocidad y actuaran con la impunidad que ofrece el uniforme y obedecer órdenes. La  segunda justificación es que los directamente causantes del accidente recogieron a la joven y se la llevaron en un helicóptero militar hasta el hospital. Eso está muy bien: primero te comportas como un gorila y provocas un accidente. Luego te comportas como un ser humano (o te asustas por las consecuencias de tu "gorilada") y socorres a la víctima.


A rumbo de embestida. Al fondo, el "Rowan Renaissance"
 y sus dos supplies


Segunda pregunta   
¿Protege el Gobierno del Reino de España, usando violencia militar, los intereses de una empresa privada, mientras desatiende los intereses públicos de la ciudadanía de Lanzarote y Fuerteventura?

Aparentemente Sí.
En contra de la opinión del Gobierno Regional de las Islas Canarias, como representante directo de la voluntad popular canaria, y a pesar del descontento directamente expresado por una significativa parte de la población, la multinacional Repsol es protegida militarmente en sus actuaciones, mientras que se impide, por todos los medios legales, que la prospección del crudo sea objeto de una consulta popular.

Peor aún. Un responsable del Gobierno del Reino de España acusa al Gobierno de Canarias de usar dinero público para financiar una campaña contra las prospecciones (¿edición de folletos?, ¿confección de carteles o pancartas?). Sin embargo, el mismo responsable gasta dinero público movilizando buques y personal militar (bienes públicos) en otras campañas emprendidas por empresas privadas.

Tercera pregunta
¿Resulta rentable y energéticamente útil y estratégica la exploración y eventual explotación de bolsas de petróleo situadas en aguas profundas de Canarias?

Seguramente No.
La rentabilidad de esta actuación queda supeditada al mercado de futuros y la previsión de un retorno del precio del barril por encima de los 100 dólares. Los únicos beneficiados por esta operación serían los accionistas y directivos de Repsol, junto con sus asociados de Texas (Rowan Corporation). De momento, los que están ganando una pasta son los tejanos de Rowan.

La rentabilidad se basaría, de manera puramente especulativa, en el supuesto volumen de las supuestas reservas localizadas y en el consecuente valor de su extracción y venta. No se mencionan, por falta de transparencia, las posibles subvenciones o ayudas financieras que Repsol esté recibiendo por parte del Gobierno del Reino de España para llevar adelante estas prospecciones.

Mucho peor sería que el posible y costoso petróleo de Canarias fuera "impuesto" en nuestro mix petrolero, forzando al ciudadano a pagar precios más elevados que los que se obtendrían acudiendo al mercado exterior, como se hace ahora y que están en bajada permanente. Siempre cabe la posibilidad de que usar ese costoso petróleo fuera considerado como un acto de patriotismo. 


Concesiones. No hay escapatoria ante el derrame


Cuarta pregunta
El posible petróleo encontrado ¿redundaría en una independencia del Reino de España respecto de energías importadas desde el exterior?

Rotundamente No
Las especulaciones mencionan la existencia de entre 100.000 y 150.000 barriles diarios en los yacimientos frente a Lanzarote y Fuerteventura durante 15 años. Hasta hace unos días, esas especulaciones estaban en 200.000 barriles al día durante 25 años. Dentro de una semana veremos en qué queda el tesoro.

Aunque el Reino de España está disminuyendo su consumo de petróleo desde 2007, en el ejercicio 2011 importó 1,3 millones de barriles diarios (99% del petróleo que consume la nación). Los crudos de Canarias cubrirían apenas el 10% de las supuestas necesidades de la nación. Además, la calidad del crudo de Canarias es desconocida y los técnicos especulan con un 10 -15% de posibilidades de que se trate de crudo de buena calidad. El 85 – 90% de las posibilidades es que estemos ante un crudo vulgar (barato) o, en el peor de los casos, un betún infumable.

Si resulta ser de mala calidad, cargado de azufre, metales pesados o peligrosos radionucléidos, el petróleo de Canarias no serviría ni para asfaltar una carretera comarcal. Pasaría como con el asfalto pesado que yace enterrado bajo el delta del Orinoco, necesitado de tan costosos procesos de refino y descontaminación que harían inviable su explotación.

Además, la supuestamente imperiosa necesidad de que el Reino de España obtenga petróleo propio tropieza con la realidad de que nuestras empresas petroleras exportan el 17% de sus productos refinados al exterior (gasolinas y gasóleos). Tal parece que nos sobra energía. La muy deseable independencia y seguridad energéticas del Reino de España reside en abandonar el uso del petróleo como combustible fundamental y volcar todos sus esfuerzos e inversiones en recursos energéticos renovables limpios, propios y abundantes, básicamente solar y eólico.

Quinta y última pregunta
¿Tienen razón los canarios  alarmados?

Depende
La Rowan Corporation, empresa fundada por dos hermanos de Houston (Texas), Arch y Charlie Rowan, tiene sobrado prestigio y experiencia. Dispone de una flota de 34 buques perforadores de petróleo offshore  y no le conviene cometer errores. Utiliza un buque construido por astilleros coreanos (Hyundai) este mismo año 2014. El “Rowan Renaissance” es escandalosamente nuevo y lleva a bordo 210 tripulantes y técnicos muy bien formados. Le acompañan dos buques de apoyo o supplies que se encargarán de llevar a tierra los productos altamente contaminantes del sondeo (lodos de perforación), impidiendo que se viertan al océano.


El consumo de petróleo baja desde 2007 

Pero el “Rowan Renaissance” llega a Canarias después de haber tenido un incidente serio en aguas de Namibia el pasado mes de mayo, con el colapso de una perforación en fase de cimentación, lo que le obligó a abandonar el yacimiento Welwitschia -1 mientras trabajaba para Repsol. El “Rowan Renaissance” puede ser muy moderno, pero eso no es una garantía. También era muy moderna la plataforma de perforación “Deepwater Horizon” de BP que explotó en el Golfo de México en 2010 provocando una descomunal marea negra.

Nadie puede garantizar la total inocuidad de esta aventura. El problema es que, como sucede con cualquier central nuclear, el menor fallo tiene consecuencias dramáticas. Un fallo puede provocar una marea negra y perjudicar gravemente el turismo, el más importante medio de vida de las Islas Canarias (74% de la actividad económica), donde viven 2,2 millones de españoles. Esos españoles sobreviven gracias a los 10,6 millones de turistas (datos de 2013) que visitan el archipiélago cada año aportando el 70% del Producto Interior Bruto de las islas.

Unas conclusiones
Poner en peligro, aunque sea muy eventualmente, el medio de vida de los canarios es estúpido. Si la estupidez se hace por dinero, estamos ante desalmados y descerebrados. 

Un apéndice final
Dice el empresario que manda en Repsol, que el conflicto de Canarias con el Petróleo de Repsol (el Petróleo de Canarias no existe) es "político". Mal asunto, porque en España los problemas políticos se resuelven a tortas por la total incompetencia de los políticos. El conflicto recuerda al problema político de Cataluña. Lleva el mismo camino de solución: prohibición de consulta popular, seguido de querellas y multas.   

jueves, 6 de noviembre de 2014

CONSTERNADOS
La mediocridad y el delito encumbrados


Hace un par de años me hice miembro de una agrupación europea denominada “Les économistes atterrés”. Creada por economistas y profesores de universidad franceses, el término elegido para definirse, “atterrés”, puede traducirse como asombrados, consternados, afligidos, destrozados, estupefactos,… aterrorizados. Por toda Francia celebran encuentros y organizan conferencias para explicar y debatir el caos económico que las políticas neoliberales fundamentalistas está produciendo en los ciudadanos, proponiendo alternativas.

Son alternativas a un modelo económico que ha sumido en la pobreza a millones de europeos y que mantiene el mito del crecimiento desmedido y el absurdo del consumo sin límite de los recursos, al tiempo que favorece la corrupción. Este mes de noviembre, la Carta de “Les économistes atterrés”, anunciando un nuevo ciclo de conferencias, no tiene desperdicio:

Con el acelerador a fondo y el puño apoyado en el claxon, François Hollande y Manuel Valls van lanzados contra el muro… y nosotros viajamos con ellos. El dinero arrebatado a los contribuyentes y a los servicios públicos se entrega a los accionistas y al pago de acreedores, sin tener el menor efecto sobre el empleo. La transición ecológica no recibe financiación. La democracia se ve amenazada en sus cimientos.

El breve párrafo podría aplicarse al Reino de España con total tranquilidad, con solamente sustituir los nombres de Hollande y Valls por los de Rajoy, Guindos y Montoro. La diferencia está en que Francia es, económica y tecnológicamente, mucho más poderosa que nuestro Reino y, además, no sufre tanto la infecciosa podredumbre de mafias saqueando el dinero y los bienes públicos.

Las mafias están identificadas y listadas. Solo necesitamos abrir la prensa hoy, 6 de noviembre de 2014, e identificar las más de 300 multinacionales que han escogido el paraíso fiscal de Luxemburgo donde pagar menos de un mísero 2% de impuestos, dejando sin ingresos fiscales a las Haciendas de otras naciones europeas, empobreciendo a los europeos y sus servicios sociales. Entre ellas están "casas" tan guais y chulas como IKEA, la que nos vendía su igualitarismo y buen rollo. La desgravación se montaba “a la medida”, presuntamente a través de auditoras vestidas de Armani, como PwC, Deloitte, Ernst&Young o KPMG. 

Aunque lo de menos son los manejos de las corporaciones. Lo grave es que  representa un insulto a la ciudadanía comunitaria, y que esos enjuagues eran perfectamente conocidos por el ahora Presidente de la Comisión Europea, Jean – Claude Junckers, antes ministro de finanzas de la mafia oficial (legal) luxemburguesa. ¿Ahora resulta que los europeos estamos siendo gobernados por uno de ellos? Hace muchos años, décadas, que Europa está en manos de los lobbies.. 

La ruina de la Europa social y avanzada está servida. También llega la ruina ambiental, porque medio ambiente y economía están indisolublemente unidos. Tanto, que no pueden sobrevivir separados sin sufrir graves gangrenas. Cuando los “atterrés” mencionan la Transición Ecológica, los economistas “consternados” se refieren a la imprescindible lucha contra al calentamiento global, la urgente sustitución de nuestras fuentes de energía y su democratización, el poner freno a esta sociedad de consumo convulsivo, basada en la estúpida idea de que los recursos nunca se acabarán, y cuyos desechos nos envenenan, enferman y desbordan.

Si la foto instantánea de la situación puede parecer grave, es probable que empeore. Para el economista Paul Krugman, la deflacción y la posibilidad de una “japonización” de la economía europea es muy real. Con Junckers, Merkel, Draghi y otras perlas, la probabilidad es casi certeza. Los precios bajan en Portugal, España, Italia y Grecia arrastrados por la debilidad del consumo entre una población empobrecida y desempleada. El crecimiento y la actividad se estancan en Alemania y en toda la Zona Euro. Los daños de la deflacción y sus efectos pueden mantenerse por décadas, como sucedió en Japón.

Mientras el Banco Central Europeo sigue en manos de los “muchachos” de Goldman Sachs, mientras las grandes corporaciones escapan al fisco, corre el rumor de que el desempleo en el Reino de España puede hacerse crónico y estructural, estabilizándose en los 3,6 millones de desempleados (el 18%) durante décadas (BBVA). Pero los mediocres que gobiernan el Reino, aliados con los saqueadores, viven inmersos en su paranoia neoliberal y buscan cómo activar los “chacras” del optimismo desquiciado. Aunque cada vez conmueven a menos españoles y a fieles seguidores que se desenganchan por millones (Encuesta CIS – 5 Noviembre 2014).

Con la población laboral mermada y empobrecida, los precios seguirán cayendo y los ahorros de las familias se gastarán en sobrevivir, hasta agotarse. El paro estructural es una lacra que destruye la armonía de las sociedades. El robo fiscal por parte de las grandes empresas es ya masivo. En un escenario de reparto descarado del botín, la desigualdad crecerá hasta niveles tan insoportables que, desde su tumba, Santo Tomás de Aquino escuchará gritar su frase: “In extrema necessitate, omnia sunt communia” (En extrema necesidad, todo es común). De hecho, la idea se extiende ya por toda Europa y en España cristaliza en opciones políticas como “Podemos”.

Desde el punto de vista ambiental, la pobreza que nos acecha destrozará nuestro medio ambiente. Como ejemplo visible en estos días, es suficiente que el ayuntamiento de la capital del Reino de España, Madrid, rebaje ligeramente los gastos públicos (contratos) de la recogida de la basura urbana (privatizada) para que las calles se llenen de desperdicios malolientes.

Lo peor es que la transición energética se paralice y que la sociedad humana se aventure en un intrincado laberinto petrolero de incalculables consecuencias. Estamos metidos ya en ese peligroso bosque y la próxima entrada de este blog tratará de describir y medir sus pavorosas consecuencias.

martes, 4 de noviembre de 2014

GDF SUEZ
Los parásitos


 En la última semana de octubre de 2014, la Guardia Civil ha detenido a medio centenar de individuos en varias regiones del Reino de España. Según noticias difundidas por los medios de comunicación, se les acusa de formar parte de una banda que organizaba contratos entre empresas privadas y entidades públicas, mediando comisiones del 3%. 

Como suele ser habitual, los detenidos son políticos y empresarios. Cuando la policía acudió en busca de uno de los capos de esta mafia, un destacado político (profesional) y dirigente del Partido Popular en la Región de Madrid, muchos de sus vecinos sonrieron: “Han tardado demasiado en venir a por él”, decían. Al desvelarse que la empresa presuntamente corruptora era la francesa GDF Suez (Cofely), algunos tampoco se han sentido sorprendidos, porque la multinacional habita y medra en el oscuro mundo de la energía eléctrica.

La generación, distribución y venta de energía eléctrica en España se organiza en torno a grandes anomalías. Ampliamente privatizado, este sector forma parte substancial del entramado neoliberal que saquea al ciudadano y mantiene engrasada la conocida “puerta giratoria”. Forma parte de esa trama empresarial que reserva puestos en sus Consejos de Administración para acoger a políticos, en pago a los servicios prestados a dicha trama mientras gobernaron.

El sistema de libre competencia, alma, corazón y justificación de la economía de mercado y de la Unión Europea, vive la mayor de las anomalías cuando se aplica al sector eléctrico español. Convertido en un monopolio “de facto”, torpedea el progreso de las energías renovables con la activa complicidad de las autoridades políticas y maniobra sin cesar para aumentar sus ingresos a costa de unos ciudadanos que se ven incapaces de encontrar un mínimo de diferencia en las tarifas aplicadas por cada empresa. La competencia no existe. Y no digamos la "libre" competencia.

Después de obligar a los españoles a aceptar contadores digitales, instaló miles de ellos trucados para hacer saltar los “diferenciales” y así forzar al usuario a aumentar la potencia contratada y sus costes fijos. La estafa fue descubierta por los consumidores y denunciada, pero miles de usuarios habían sido ya forzados a incrementar los “costes fijos” en sus facturas. Más tarde, preocupados por las posibles consecuencias de la autogeneración eléctrica (fotovoltaica) y el autoconsumo, el entramado empresarial forzó a los políticos a dictar normas disuasorias (peajes) que hacen ruinoso montar un simple panel solar fotovoltaico en el tejado de cualquier casa española.

Sin embargo, el auge de las renovables, especialmente las de generación eólica, está haciendo bajar los costes de generación de electricidad y, en consecuencia, debería hacer bajar el precio del kilovatio en las facturas. La respuesta  de la mafia empresario-política ha sido doble: por un lado, volver a aumentar los gastos fijos (+100% en dos años); y por otro lado, perpetrando un sistema de fijación del precio del kW que toma como referencia el coste del sistema de generación más caro. Todo ello, mediando la complicidad del sistema neoliberal.

Últimamente, la mafia organiza campañas para vender supuestas primas de un “seguro de mantenimiento y asistencia” a través de empresas filiales. El cebo es una tentadora reducción del 15% en los abultados costes fijos de la factura (impuestos aparte). En realidad, el ciudadano no ahorra nada con esas ofertas, ya que la reducción en el coste fijo es superada por el precio del innecesario e inútil contrato de “seguro de mantenimiento”.Últimamente, incluso ofrecen seguros de enfermedad.

Otra campaña en marcha, orquestada por varias empresas eléctricas, es vender una supuesta “Tarifa Plana” que permite abonar la misma cantidad a lo largo de las facturas del año, independientemente del consumo y revisable al final del año. Una trampa extremadamente peligrosa que hace confiarse al consumidor y que no podría calcular sus consumos, echando por tierra todas las políticas de ahorro energético y la prudencia. ¡Atención! gente ingenua y confiada... La "compensación" al final de los doce meses puede ser una pesadilla. 

En el fondo, esas ideas brillantes de los chicos del marketing eléctrico no son el objetivo final. Lo que las corporaciones eléctricas persiguen con estas nuevas maniobras comerciales es fidelizar (atrapar y amordazar) al inocente consumidor durante un año y sin la menor garantía de permanencia de las ofertas. Una trampa en la que están cayendo muchos, ya que se emplean estrafalarios contratos “verbales” telefónicos en su venta, vulnerando la Ley de Protección de Datos y negando el envío previo del contrato, completo y en papel, con toda su letra pequeña y cláusulas para ser debidamente analizado y sopesado. Los españoles deben aprender a decir NO.

Regresando a la trama mafiosa recientemente desmantelada, el protagonismo eléctrico es llamativo. Esta vez, se trata de manipular el ahorro y la eficiencia energética en las instalaciones públicas. El universo de la “gestión ambiental” y la “eficiencia energética” es un campo minado donde se mueven ágilmente eléctricos de toda especie y de todo pelo. Empresas eléctricas, que exhiben tristes calificaciones de eficiencia energética “E” y “F” en su actividad (el inteligente lector puede verlo en su factura de la luz), ofrecen sus servicios a instituciones públicas para que mejoren su eficiencia bajando, supuestamente, los consumos, mientras ellos suben artificialmente los costes fijos. 

Por su parte, las empresas adheridas al negocio eléctrico venden humo carísimo y mediante contratos atornillados. Osakidetxa (Sistema Sanitario Vasco), mantiene con una filial de Cofely un servicio de gestión para las plantas de generación eléctrica situadas en ciertos grandes hospitales del País Vasco. Al bajar el precio del kW, el Gobierno Vasco quería que esas bajadas se trasladasen a las facturas de Cofely, pero no pueden por el blindaje protector de los contratistas.  También llegan noticias de un hospital en Burgos, esta vez privatizado, donde Cofely ha practicado sus "sostenibilidades" energéticas en la climatización del edificio, con sobrecostes de cuatro millones de euros.

La filial de GDF Suez, a través de jugosos contratos (unos 160 millones de euros extraídos a media docena de ayuntamientos de tamaño medio y pequeño), vendía sostenibilidad y ahorro. Los servicios ofrecidos, al parecer, consistían en auditar energéticamente a las instituciones, sus edificios y sus servicios, renovar alumbrados públicos o forzar cambios en el combustible empleado para bajar los costes energéticos variables (consumos). El coste disparatado de los supuestos y estúpidos servicios era aceptado porque los clientes (políticos) eran tan idiotas como para dejarse seducir por los charlatanes y, evidentemente, porque, siempre supuestamente, recibían el 3% del importe de la contrata.

Varios directivos de GDF Suez han sido detenidos. Conociendo el “glamour” de la empresa francesa, esos  empresarios/directivos tendrán un bellísimo currículo de titulaciones y másters en finanzas y administración de empresas, además de poseer un inglés inmejorable. Fue precisamente en alguno de esos elitistas másters donde el yerno de un rey aprendió a enriquecerse a costa del dinero público.

En estos primeros días de noviembre todavía se esperaba una nota de disculpa pública de GDF Suez. De momento, recogemos las bellas palabras de su página web, que dicen así:


Una empresa sostenible es una empresa ética
flecha   La ETICA es una dimensión esencial del éxito del proyecto industrial y humano de GDF SUEZ y un acto de responsabilidad individual de cada uno de sus integrantes.
Esto se refleja en los principios fundamentales que guían los comportamientos de toda la organización: el cumplimiento de las leyes y normativas, la integridad, la lealtad, la honradez y el respeto a los demás. Esta política se recoge en dos textos fundamentales: el Código de Ética y la Guía Práctica.
flecha   Estos compromisos empiezan por la aplicación de los valores del Grupo, escogidos por los propios colaboradores y que les unen, alrededor del mundo, a través de unos fundamentos comunes


Precioso y rotundo. Pero, al parecer, falla la aplicación práctica y explicar que los Valores del Grupo son la cuenta de resultados. De hecho, la empresa GDF Suez ha sido galardonada con el gran Premio Pinocho (junto con Shell), como empresa mentirosa y que emplea su marketing de defensora del medio ambiente como pantalla para destrozarlo.

Los medios de comunicación han prestado una enfermiza atención a los políticos presuntamente corruptos, pero han dejado de lado a esos otros presuntos corruptores eléctricos disfrazados con la sagrada túnica de la “sostenibilidad”. Por su parte, la empresa ha “subido” una fría, corta y amorfa  nota sobre la “investigación” que soporta Cofely. Sus explicaciones tienen un extraordinario parecido con las ofrecidas por el Partido Popular. Empresas y políticos. No se entiende a los unos sin los otros. Son inseparables y forman el núcleo duro del sistema.

Resulta patético escuchar estos días a los políticos pidiendo perdón (forzada y tímidamente) a los ciudadanos, ofreciendo nuevas medidas contra la negra corrupción enraizada en sus respectivos partidos políticos. Se trata de un insulto permanente a la ciudadanía, pues incluso los corruptos ya sentenciados entre sus filas reciben cariñosos “indultos. Es el caso de Jaime Matas (Ex – ministro de Medio Ambiente del Partido Popular), inicialmente condenado a seis años de prisión, que, tras 95 días de encierro, ha recibido el Tercer Grado de manos de su colega, el Ministro de Interior. El corrupto convicto está en la calle desde el 4 de noviembre.

La realidad de la corrupción es tan simple y deslumbradora que ciega a la mayoría. Con una luminosa Ley de Transparencia y con listas abiertas en las elecciones se cerrarían el paso a los ladrones y se desmoronaría la opacidad de tantos contratos plagados de trampas y cláusulas de confidencialidad. Con los ayuntamientos y parlamentos ocupados por ciudadanos libres, convertidos en concejales y diputados que revuelven cajones y archivos, publicando contratos y decisiones a los cuatro vientos, es como se combate eficazmente la corrupción.

Dicen algunos que la corrupción puede acabar con la democracia. La realidad es que la democracia termina con la corrupción. La solución nunca llegará con normas dictadas por los propios corruptos y desde el interior de un sistema que estimula la podredumbre. Un sistema donde los intereses de las corporaciones privadas contaminan los bienes públicos y las personas. Donde la ética consiste en proteger y perdonar al amiguete, aunque sea un ladrón convicto. La respuesta a las mafias es más libertad, más democracia participativa y absoluta transparencia.

El caso de GDF Suez es otra actuación empresarial ensuciando lo público. Lo grave es que las verdaderas políticas de ahorro, eficiencia, independencia y seguridad energéticas de la sociedad española, las políticas de reducción de emisiones contaminantes y lucha contra el cambio climático, molestan y perturban los intereses de las grandes empresas y corporaciones. Son ellas las que están realmente al mando y las que, como en el caso de GDF Suez, en un intento de lavarse la cara (Greenwashing) intentan vender una fraudulenta eficiencia energética. 

La democratización de la energía es una imperiosa necesidad. La hoja de ruta señala, entre otras cosas, la extensión y fomento de la energía fotovoltaica y eólica, doméstica y local; la implantación del autoconsumo (particular, comunitario, municipal, empresarial,…), la masiva rehabilitación energética de los edificios y la inmediata instalación de redes eléctricas inteligentes. Lo exige el sentido común. Lo pide Naciones Unidas. Lo sugiere Europa.

martes, 10 de junio de 2014

ABISMO PETROLERO
Nos empujan hasta el borde


Segunda ola de calor en el Reino de España y en Europa. El viernes 14 de junio, en Extremadura, en el valle del Guadalquivir y en el valle del Ebro se alcanzarán y superarán los 35ºC. En Francia se ha declarado la alerta naranja en 17 Departamentos, con la región de Alsacia puesta a cocer a 37ºC. Los suizos van con la lengua fuera y Zurich registraba hoy 31ºC. 

En Berlín y en Milán la temperatura es ya de 35ºC y 34ºC, respectivamente. En Verona, Romeo y Julieta empapan la camiseta bajo los 38ºC anunciados para hoy. En realidad, estas olas de calor son de lo más habituales. Porque lo habitual, según dicen algunos memos, es que a mediados del mes de junio haga más calor que en julio y en agosto.

Sudaremos y nos deshidrataremos a conciencia, pero seguiremos contando con el bendito petróleo y con el sagrado gas de fracking para mantener el tenderete en pie y a los lobbies bien engrasados. Hace un par de años, la industria petrolera y sus asociados (gas de fracking, petróleo de pizarras bituminosas), unidos a sus políticos asalariados, nos habían dibujado un mundo de ensueño. A partir del año 2020, los Estados Unidos reemplazarían a Arabia Saudita en el papel de suministrar al universo un torrente de petróleo y una catarata incontenible de gas de fracking a precios de risa. El mundo estaba a salvo... ¡Uff!


Fuerteventura (Canarias) Playa de Mal Nombre

La alegría por el estupendo calor que hoy nos proporciona el abundante petróleo y sus derivados se desinfla al leer las últimas previsiones emitidas por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) hace dos días. Al parecer, las cosas son muy diferentes. En el año 2020, Estados Unidos no estará en condiciones de exportar combustibles fósiles a nadie porque sus más ricos yacimientos de gas de fracking (Shale gas), el Bakken (Dakota del Norte) y el Eagle Ford (Texas) entrarán en declive acelerado. El 60% del resto del gas existente en la nación es inviable a causa de su dispersión, su pobreza y los costes inasumibles para extraerlo.

Según la AIE, las cuentas "guarras" del petróleo están levantando insoportables dolores de cabeza. Desde el año 2006, los yacimientos convencionales están bajando la producción por su paulatino agotamiento. En los últimos 14 años, desde el 2000, la industria petrolera ha aumentado sus inversiones un 180%, para poder aumentar la producción un triste 14%. Si las gasolineras quieren disponer de combustible en los próximos años será necesario invertir cifras de vértigo.

Los técnicos de la AIE estiman que se precisan unos 48 billones de dólares (35.000.000.000.000 de euros) para únicamente “mantener” la producción de petróleo a los niveles actuales, arañando la tierra en busca de crudo bajo los abismos marinos o bajo la Antártida. Eso representa el gasto de 850.000 millones de dólares al año, lo que hará crecer el precio del barril de crudo por encima de los 120 dólares provocando un cataclismo económico. Unos dineros que sobrarían para generar el 100% de la energía eléctrica que necesitamos mediante fuentes renovables.


Formentera (Baleares) Playa de Espalmador

Para oscurecer un poco más el negro horizonte, los países englobados en la OPEP necesitan restringir sus exportaciones de crudo para atender a la creciente demanda interna, antes de que les explote una insurrección sangrienta entre las piernas. Además, la llamada “primavera árabe” ha asustado a los regimenes feudales de Oriente Medio, que están destinando unos 800.000 millones de dólares anuales de sus presupuestos para subvencionar el precio del petróleo. A partir de ahora, deberán desviar parte de ese dinero para aliviar las necesidades sociales de una población con ganas de liarse a bofetadas. Los precios subirán.

En el Reino de España, eso de la AIE y sus cosas, tan lejanas e incomprensibles, son cantos de sirena. Con las energías limpias y renovables sancionadas y declaradas apestadas, lo más audaz que inventan nuestras clases dirigentes es organizar campañas de sondeos en aguas de Baleares y de Canarias en busca de petróleo. Lo importante es que las astronómicas inversiones en energía sucia se aceleren para llenar los bolsillos de los de siempre. Al fin y al cabo, invertir en esa aberración del sol y del viento es muy, pero que muy mal negocio porque es una energía que sale gratis y es eterna. Lo dicho: un mal negocio.

Además, como aseguran los estúpidos, si instalamos demasiados aerogeneradores la fuerza de sus aspas actuarán como las hélices de los aeroplanos y propulsarán a la Tierra hasta sacarla fuera de su órbita. Y si colocamos demasiados paneles fotovoltáicos coceremos la Tierra y nos saldrán forúnculos en el culo a todos (con perdón). 

domingo, 1 de junio de 2014

CRECIMIENTO
Hasta el infinito y más allá




Nos informan que las autoridades ambientales del Reino de España han dado su visto bueno a la petrolera REPSOL para que busque crudo en aguas de las Islas Canarias. Solo faltan un par de pequeños trámites para que las plataformas envíen hasta el fondo del mar sus brocas perforantes es busca del petróleo. Trepanarán hasta donde sea necesario (tienen la tecnología para ello) en busca de una nueva excusa para que este sistema económico crezca sin pausa.

De nada sirven manifestaciones de ciudadanos preocupados por una eventual contaminación de las costas canarias y la amenaza de que sufra la primera industria de las islas, el turismo. Poca importancia tiene que el 80% del área de prospección estuviera designada como LIC (Lugar de Interés Comunitario) por los científicos españoles. Las autoridades regionales de las Islas Canarias abominan en público de este proyecto, pero ofrecen a los buscadores de petróleo sus puertos y la imprescindible logística, no sea que el negocio del avituallamiento se lo lleve el vecino Reino de Marruecos.

Para su propósito, los petroleros muestran a los políticos supuestos informes técnicos pergeñados por empresas privadas y avalados por “consultoras” de gran calidad. Las mismas “consultoras” y “auditoras” que fueron incapaces de prevenir y conjurar la brutal crisis del sistema financiero que hoy nos aplasta. Los técnicos calculan, estiman, valoran, imaginan y hasta elucubran con 2.000 millones de barriles de petróleo al año en Canarias. Podían haber anunciado 6.000 millones o 15.000 millones, como en Monterey (California) que luego quedaron en 600 millones. Puede que al final se queden en 36.000 sencillos barriles al año., como en los yacimientos de Ayoluengo (Burgos). Pero no deja de ser algo maravilloso para el crecimiento del PIB del Reino

El pasado 20 de mayo, el gobierno de la República del Ecuador aceptó finalmente que la empresa Petroamazonas perfore en el corazón del Parque Nacional de Yatsuni, en plena Amazonia. La empresa petrolera, con un abultado historial de vertidos salvajes contaminantes, se instala en un lugar donde una sola hectárea de bosque atesora más diversidad de especies vivas que todo América del Norte. En el Parque Nacional de Virunga, en el Congo, una petrolera británica se prepara para expulsar a los últimos gorilas de espalda plateada y buscar crudo.

En Burgos (Reino de España), una empresa británica de sondeos de gas de fracking envía, a través de un bufete de abogados aborigen, cartas amenazadoras a propietarios de tierras. Les conmina a vender sus terrenos a los gaseros antes de proceder a expropiaciones forzosas. Cuando se empieza por este camino el siguiente paso es romper las piernas de un vecino recalcitrante, a modo de advertencia y escarmiento, como suelen hacer las mafias.  

Desde que empezó a girar la primera máquina de vapor alimentada con carbón, la humanidad ha desarrollado el concepto “crecer”. Crecer, incrementar el PIB sin límites, si es posible por encima del 3% anual. Y todo  gracias a los combustibles fósiles. Porque han sido el carbón y sus hermanos, el petróleo y el gas metano, quienes han forjado el “progreso” de la humanidad. El comunismo, el fascismo y el capitalismo apenas han intervenido en este proceso, salvo para medrar a su sombra, enriquecer a sus dirigentes y aportar al sistema sus personales patologías y crímenes.

Canarias, Yatsuni, Virunga, Burgos…. las aguas profundas frente al Brasil, de Australia y del Ártico. Raspamos, escarbamos y taladramos en busca de la última molécula de carbono. Si es necesario, exprimimos las piedras para que suelten una mísera gota de aceite sucio y pesado. Allá donde se descubre un recurso, la humanidad vuela para extirparlo, quemarlo o dispersarlo integrado en millones de inútiles artefactos.

Buscaremos en la grieta más oculta de la Tierra hasta el último resto de petróleo. Si es necesario, envenenaremos el agua y el subsuelo para romper la roca madre y aspirar las diminutas burbujas del gas de fracking. Destrozaremos los territorios y los paisajes hasta que los terribles efectos se hagan visibles desde el espacio.

Pero todo será inútil. Los buscadores no pretenden satisfacer la sed insaciable de carbono de este estúpido mundo, sino mantener la carestía en una estudiada tensión y fomentar la necesidad de energías sucias que les hará aún más ricos. Miles de millones de euros, dólares y rublos se enterrarán en aventuras petroleras sin salida, arrinconando a las mujeres y hombres del siglo XXI al borde del precipicio. Buscar más combustibles fósiles y, al mismo tiempo, hacer lo imposible por entorpecer las energías limpias, gratuitas y sin fin: es el propósito y la misión.

Hace 10.000 años, según se dice, el ser humano se hizo sedentario y empezó a cultivar la tierra. Toda la historia de la civilización humana, acaecida desde la última glaciación, ha vivido en “este” planeta. Las montañas, ríos, playas y ensenadas que hoy identificamos y nombramos estaban en el mismo lugar que hoy en tiempos del faraón Amenotep, del persa Darío y de Jesucristo. Pero nosotros, con nuestra sociedad del crecimiento sin límites del PIB y del carbono sucio, estamos empezando a borrar la memoria de la Humanidad desdibujando, emborronando los mapas.

Dentro de un siglo, las formas y contornos de los continentes habrán cambiado, invadidos por el océano y arrasados por la brutal minería sin prejucios. Las siembras y cosechas que practicaban los etruscos hace tres mil años no tendrán sentido porque el clima será otro. Regiones ahora inhóspitas serán fértiles y miles de millones abandonarán la tierra de sus antepasados para siempre. Miles de especies de animales y plantas no estarán ya con nosotros en este viaje común , salvo disecados o en frascos de formol.

Hace apenas unas horas, ha llegado al puerto de Bilbao (Reino de España) un buque tanque cargado con bidones del crudo sucio de Canadá. Es el primer envío. Su destino es la refinería Petronor (Repsol). Procede de los yacimientos de pizarras bituminosas de Alberta y es un petróleo tan pesado y cargado de mierda que pocas refinerías lo aceptan en sus procesos. Sin embargo, Repsol está preparada para tratar este veneno porque es una corporación que se adelanta al futuro más negro. De hecho, forma parte de él y ayuda a crearlo. Seguramente, los políticos y patriotas del Reino de España sonríen ilusionados ante la idea de que sea nuestro país el que se encargue de refinar la basura canadiense para alimentar a toda Europa.  

En la historia que estamos escribiendo habrá mucho dolor. No tengo nietos. Pero si algún día puedo disfrutar de ese privilegio no me cansaré de pedirles perdón cada día por haber destruido su mundo.