LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

lunes, 16 de febrero de 2015

PESCA EN EUROPA
Peces y humanos al desnudo



La campaña de FishLove, una organización cívica que trata de proteger los recursos marinos frente al saqueo, ha desnudado a personajes más o menos célebres y les ha colocado sobre la piel un animal marino. Si algunas de las fotografías tienen una evidente faceta estética, la emoción se despierta al asociar la frágil desnudez de seres humanos y de peces.

Viene a tiempo para concienciar (a los que puedan, sepan y quieran) sobre las constantes amenazas que se ciernen sobre el océano a causa, entre otras muchas razones, de una explotación irracional. La campaña de FishLove coincide en el tiempo con otro Striptease, aunque menos estético. Es la desnudez pornográfica de la industria ballenera japonesa, dedicada a la matanza de cetáceos en aguas de Antártica justificada por sus fines “científicos”.

Tras décadas solicitando respetuosamente a los “científicos” nipones los resultados de su larga y concienzuda toma de datos durante la matanza, han tenido que exponer ante la opinión pública algunos de los objetivos I+D+i de sus campañas balleneras. El Excmo. Sr. Joji Moroshita, miembro del Cuerpo Diplomático del Japón ante la Comisión Ballenera Internacional, declaraba que las sangrientas campañas de caza de ballena habían generado más de 650 documentos técnicos y científicos.

Denunciado Japón ante la Corte Penal Internacional, y solicitados por los jueces esos centenares de documentos, solamente recibieron dos papeles. En ellos, después de matar 3.600 ballenas, al parecer se intentaba dar respuesta a tres interrogantes científicas de alto interés:

-          ¿Por cuánto dinero se puede vender en el mercado una ballena abierta en canal?
-          ¿Sabe mejor la ballena frita o a la plancha?
-          ¿Cuánto aceite produce una ballena y cuanto debe tirarse por la borda?

La ciencia aplicada a los mercados y al saqueo no conoce fronteras. Si los japoneses son unos genios en la materia, los estirados holandeses no se quedan atrás. Desde que el señor Piet Jan Verburg patentara su sistema de pesca eléctrico en 1992, la flota arrastrera industrial de su país ha batallado por instalar esta tecnología en sus buques que operan al sur del Mar del Norte. Por motivos meramente “científicos” y “experimentales”, el gobierno de los Países Bajos, con el visto bueno de la Comisión Europea, ha autorizado el método en 87 buques holandeses. Otros 12 británicos les han copiado.


Arrastrero del norte europea equipado para la pesca eléctrica

En el sur de Europa, la pesca brutal es mucho menos sofisticada. Es suficiente con asomarse a las costas para ver a sujetos vertiendo lejía en las charcas mareales para atrapar pulpos. Hasta hace poco, se usaba dinamita para pesca en ciertas costas del Reino de España (las malas lenguas comentan que todavía se emplea) y los arrastreros colgaban pesadas cadenas delante del copo para desenterrar a unas presas aterrorizadas ante lo que se les venía encima, dejando el fondo marino tras su paso como un páramo excavado y machacado.

Los pescadores del norte europeo no hacen esas salvajadas y recurren a la investigación científica y el I+D+i, que es mucho más elegante. Cada sistema de pesca eléctrica cuesta 400.000 euros, pero es cofinanciado generosamente por la Unión Europea. El sistema, caro, aseado y limpio, consistente en enviar impulsos eléctricos al lecho marino desde una malla de cables que se pasean por delante del copo.

 
Un pescador muestra alegremente su sistema de electrocución de peces y crustáceos a un público interesado

Gambas, cigalas, langostinos, lenguados, acedías, gallos y otra faunilla enterrada, reciben las descargas y saltan, electrocutados o  muertos, cayendo en los copos barredores que caminan detrás de la parrilla. En el caso de los peces, los chispazos les quiebran la columna y les paraliza los músculos, siendo fácilmente recogidos. Las hemorragias internas que provocan las descargas y las consiguientes infecciones que llega al consumidor, como en el caso del bacalao, carecen de importancia.

Los chinos, que llevan fama de saqueadores, usaron este sistema de pulsos eléctricos desde el año 2000. Equiparon con él a dos mil arrastreros para la pesca de gamba en el este del Mar de China y acabaron limpia y rápidamente con la pesquería. Las descargas mataban a las gambas, pero también a las huevas y las crías, esterilizaban la fauna del fondo marino y lo convertía en un desierto improductivo. El método fue prohibido apenas un año después, en el año 2001.

En el Reino Unido, los pescadores artesanales empiezan a quejarse de un sistema que deja el mar sin vida a su paso. La razón es que los artesanales no mantienen a poderosos lobbies en Bruselas que trabajan para “los mercados”, olvidando a los ciudadanos e ignorando los ecosistemas marinos… Perdón ¿los eco - qué? 

viernes, 16 de enero de 2015

EL AÑO 2015 PROMETE
Entrando en la nueva realidad


El desastre del cambio climático está indisolublemente unido a un determinado modelo energético. También puede asegurarse que los esfuerzos por proteger el medio ambiente disminuyen cuando hay que competir con otras prioridades, como son las ansias del capital en mantener sus ingresos o los buenos deseos de conservar y acrecentar los beneficios sociales.

Según los analistas del neoliberalismo, el mundo global se encamina hacia una suave, pero duradera, recesión. Un estancamiento similar al que azota Japón desde hace veinte años. Hasta ayer mismo, el responsable de la temida (¿) deflación era el petróleo. Ahora, al combustible fósil se le une el cobre, que baja de precio ante mercados estupefactos por una sociedad de consumo que ya no consume lo que debiera. Consecuencia lógica si te dedicas a bajar salarios y disminuir el poder adquisitivo del ciudadano. Son las entupidas incoherencias del fundamentalismo neoliberal.

Desde Goldman Sachs advierten que los precios del petróleo pueden descender hasta los 40 dólares por barril o menos, aunque los árabes no tendrían mayor inconveniente en forzar la bajada hasta los 20 dólares y soportar tranquilamente dos años de travesía del desierto en un mercado ahogado en crudo. La postura de Arabia Saudita es razonable en el presente modelo económico: si desea mantener su cuota de mercado, debe arruinar el petróleo de Rusia, el de los esquistos norteamericanos exprimidos o el extraído, con grandes costes, en las aguas profundas brasileñas o angoleñas.

El jueves 15 de enero de 2015 volvían a descender los precios hasta los 46 $ por barril, poniendo contra las cuerdas al petróleo del Mar del Norte, con Noruega y Escocia como víctimas. En los muelles de Aberdeen hoy se respira un ambiente pesado y gris, en la disyuntiva de cerrar la producción, enviando al paro a miles de personas, o bien mantenerla, con pérdidas hasta que pase la tormenta. En las Bolsas mundiales, las empresas ligadas a la industria del petróleo ven gotear el valor de sus acciones. Las de Haliburton han bajado el 50% desde el verano; las de la francesa Total un 25%; las de la española Repsol el 23% en seis meses.

No se piense que el camino hacia el abismo energético está cuidadosamente planificado. Es el resultado de cálculos a muy corto plazo, de apuestas inverosímiles y desacertadas, del rápido beneficio accionarial y de una economía meramente especulativa e inmediata. Los "sabios" de la economía liberal no anticipan más allá de una semana. No indagan en el devenir de las sociedades. No planifican ni analizan. Algo muy normal, ya que la economía de mercado no entiende de política ni de futuro. Tan solo necesita (exige) libertad para actuar sin trabas ni regulaciones, minuto a minuto. La burbuja petrolera está servida. Y si las cosas salen mal, siempre están los políticos para pagar los platos rotos con dinero del contribuyente: autopistas vacías, aeropuertos sin aviones, bancos quebrados por gerentes estafadores, hospitales privatizados y en ruina, almacenes de gas que generan terremotos,...

Hoy, 16 de enero de 2015, llega la noticia de que Repsol abandona sus polémicas prospecciones petroleras en aguas de las Islas Canarias. Según informan los medios, los tejanos de Rowan se marchan tras descubrir, supuestamente, la escasa o nula cantidad de petróleo localizado. La razón es poco creíble. Una empresa como Repsol no puede anunciar la existencia de 150.000 barriles diarios en un yacimiento y justificar con ello una millonaria (unos 100 millones de euros) y conflictiva inversión si no tiene las ideas muy claras. Otra cosa es que el petróleo encontrado sea de baja calidad. 

Malo para la Marca España. Malo para la imagen de Repsol. Malo para el gobierno de la nación que no dudó en confiar ciegamente en una corporación petrolera, involucrando a nuestros militares (Armada) y enfrentándose con buena parte de la población de Canarias, con su gobierno regional y con el movimiento ecologista internacional. La apuesta de los directivos de Repsol era una burbuja que ha estallado en la cara de demasiadas personas, a pesar de los avisos y llamadas a la prudencia.   

Hace dos meses, el 18 de noviembre de 2014, en este mismo blog se publicaba una entrada titulada PETROLEO EN CANARIAS – Descorazonador. En ella se daba cuenta del 85% de posibilidades de que el petróleo canario, en el hipotético caso de existir en cantidades significativas, fuera de mala calidad y no sirviera ni para asfaltar una carretera local. La razón para la espantada de Repsol-Rowan tiene, seguramente, otro motivo: la brutal caída de los precios del crudo que está haciendo retroceder las inversiones en crudos extremos o de baja calidad por todo el planeta. En ese caso, no sería un fracaso técnico, sino una "cagada" de sus directivos. Pero siempre es mejor culpar a los empleados técnicos y ocultar las nefastas decisiones de empresarios incapaces. Sin desear profundizar en las razones últimas del fiasco, hace dos días surgió un incidente en aguas de Canarias que puso de manifiesto el nerviosismo de Repsol-Rowan y la idiota gestión del circo petrolero.

Al parecer, un pequeño buque oceanográfico del Gobierno de Canarias, llevando a bordo investigadores de las universidades de La Laguna y de Las Palmas, realizaba trabajos científicos a dos millas del buque de prospección “Rowan Renaissance”. A pesar de mantenerse al doble de la distancia de seguridad exigida (una milla), los tejanos se acercaron al oceanográfico y le conminaron a abandonar la zona. Como carecían de autoridad para ello, los norteamericanos se dedicaron a sabotear los trabajos científicos acelerando los motores de sus buques supplies para perturbar las ecosondas de investigación. La Dirección General de la Marina Mercante (Ministerio de Fomento) emitió una queja oficial ante Repsol al conocer el injustificado “acoso” a un “buque del Estado”.    

Mientras unos lloran amargamente la caída de precios en ciertas materias primas, otros podrían estar de fiesta. Si el petróleo ha sido un caudaloso torrente de dinero fluyendo desde el bolsillo de los importadores hasta las arcas de los productores, ese caudal ha bajado de forma espectacular. Las sociedades de la “Zona euro” se encuentran, de repente, con ingentes cantidades de euros entre las manos, por mucho que descienda su valor frente al dólar y el franco suizo.

Si la clase política de la “Zona euro” tuviera la capacidad de gobernar en libertad y sin la brutal presión de los lobbies, emplearía este dinero en preparar a la sociedad para un futuro sediento de petróleo y en grave penuria energética. Porque los bajos precios tienen temibles consecuencias. La primera es que se están reduciendo las inversiones en nuevos yacimientos que retrasen la futura escasez. Aunque, para ser correctos, los nuevos yacimientos “extremos” solamente representan el 6% de las actuales reservas y mantener la actual producción de petróleo significa tener la capacidad de reemplazar la mitad de esa producción cada diez años.

Para evitar el desabastecimiento se necesitaría poner en marcha cuatro Arabias Sauditas. Como eso queda fuera del alcance del planeta, es inevitable el paulatino declive de la sociedad termo-industrial. Pero antes de que llegue la crisis, la fiesta está empezando: la bajada de precios en los hidrocarburos estimulará su consumo y se irán a hacer gárgaras las políticas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, ya se estaban reduciendo y retrasando esas políticas mediante la adecuada presión de la industria ejercida sobre los políticos.

En estos días, previos a la celebración en Paris de la cumbre del clima, se plantean muchas cuestiones sobre el futuro de la sociedad humana tal y como está hoy organizada en torno al petróleo. Nos anunciaban ayer que la subida del nivel medio del mar se ha acelerado en los últimos diez años, al pasar de los 1,3 milímetros anuales registrados entre 1901 y 1990, hasta los 3 milímetros por año. Nos dicen hoy que respirar las partículas (PM10) del aire en las ciudades contaminadas, aunque sea en mínimas cantidades, puede tener graves consecuencias en los siguientes cinco días: accidente cerebral vascular; infarto, aneurisma, angina de pecho y embolia pulmonar. Nos dicen que, si no deseamos superar los 2ºC de aumento de las temperaturas, será imprescindible dejar enterrados en suelo los dos tercios de los combustibles fósiles existentes en la corteza terrestre y empezar a desinvertir en las empresas y corporaciones ligadas a esos recursos.

Explica el Partido Popular, actualmente en el gobierno del Reino de España, que tendrá que dedicar los próximos meses a explicar a los españoles la “Nueva Realidad”. Es evidente que se trataría de “su” realidad. Posiblemente tendrá que decir que la sociedad española no regresará a la juerga de 2000 - 2007. Que en años venideros el desempleo será estructural y que, como anuncian los neoliberales en Holanda, hay que ir hacia una “sociedad participativa” en la que el Estado pierde su capacidad (su interés) en impulsar el bienestar y la felicidad del ciudadano. También dirá que las amenazas del terrorismo internacional a esta “realidad” justificará algunos sacrificios en nuestras libertades y derechos.

Sería deseable que en esa anunciada “Realidad” apareciera la realidad energética de la nación a medio y largo plazo, con su temible dependencia del petróleo; la realidad de respirar aire contaminado y morir antes de tiempo por su causa. La realidad de la erosión costera y el inventario de daños previstos en bienes y personas ante la subida del nivel del mar; la realidad de los cuatro o cinco grados suplementarios de temperatura esperados en el sudeste del país; la realidad de la inevitable desaparición del 90% de nuestras playas y el futuro caos de nuestro turismo “de sol y playa”.

También es de esperar que conozcamos la realidad del cataclismo que causamos en el ciclo del nitrógeno yd el fósforo, a causa de una agricultura y ganaderia nacionales ante los pesticidas, fosfatos, nitratos y purines que anegan las tierras; la realidad de las futuras inundaciones por lluvias torrenciales; la realidad de las nuevas enfermedades ambientales y de los venenos que las inducen o directamente las provocan: la realidad de la creciente hecatombe en la fertilidad de los hombres españoles a causa de los perturbadores hormonales que ingerimos a diario; la realidad de la paulatina destrucción acelerada de las tierras fértiles que tendrían que alimentar a nuestros nietos. Estaremos expectantes ante éstas y otras realidades del 2015.


miércoles, 31 de diciembre de 2014

COMILLAS  BAJO EL MONZÓN
Las desventuras del cambio climático


Comillas, agosto 1993

Al atardecer del sábado 27 de diciembre, lluvias torrenciales descargaron sobre el litoral de Cantabria occidental (Reino de España). El suelo fue incapaz de retener tanta agua y ésta se acumuló rápidamente en las zonas más bajas de pueblos como Comillas y Cabezón de la Sal, inundando viviendas, locales y vías públicas. Uno de los principios del cambio climático se cumplía: “las lluvias serán torrenciales o no serán”.

En el caso de Comillas, la inundación de su centro urbano no es una novedad. El 26 de agosto de 1993, el pueblo soportó una tromba de agua que el sistema de colectores y alcantarillado no pudo negociar y se vieron barcas en las calles. Diez años después, las autoridades locales estaban trabajando en un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), mientras el crecimiento urbanístico parecía desbocado y grandes extensiones de suelo habían ya sido impermeabilizadas y selladas por nuevas construcciones.

Por entonces, la agrupación vecinal “Procomillas” presentó alegaciones al PGOU, recordando a los redactores del Plan que el cambio climático no era un entretenimiento de científicos chiflados. Aquí se ofrece una fracción del contenido de aquellas alegaciones, debidamente entregadas a las autoridades responsables en septiembre de 2005  y que no obtuvieron la menor respuesta:


 Cambio climático
No obstante, la Asociación considera que la ausencia de mención alguna a las imparables consecuencias del cambio climático, y sus más que posibles efectos sobre el futuro socioeconómico y ambiental de Comillas, es una carencia de especial gravedad en el diseño del PGOU. Teniendo en cuenta que hacer frente a los efectos del cambio climático y adoptar la Directiva Marco de Aguas son dos grandes prioridades ambientales de la Unión Europea, los redactores del Plan  deberían mencionar y tomar en consideración:

-       El aumento en 4 grados centígrados de la temperatura media en Cantabria en el horizonte del año 2080. (Escenario ACACIA. Informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente – AEMA  Nº 2/2004)
-       La disminución de entre el 20% y el 30% de la pluviometría media de Cantabria en verano, época de máxima demanda del recurso, en el horizonte de 2080 (Escenario ACACIA – AEMA 2004)
-       La progresiva disminución de días muy lluviosos y húmedos, cifrada en más de tres días menos por cada década trascurrida. Cifra que puede reducirse significativamente en el futuro (IPCC – 2004).
-       El aumento de hasta 4,6 grados centígrados de media en la temperatura de las aguas del Cantábrico a lo largo del siglo XXI (Fuente IPCC – año 2001)
-       La progresiva disminución del caudal de los ríos y del volumen de sus descargas al mar en la cornisa cantábrica de hasta un 25% en el año 2070, sobre la base del año 2000 (CEDEX. Ministerio de Fomento. España 2003)
-       El progresivo aumento de los riesgos de lluvias torrenciales seguidas de inundaciones y de vientos huracanados (Informe Dirección General de Medio Ambiente CE. Prevención de Riesgos ambientales. Estrategia de protección de suelos).
-       El aumento medio del nivel del Cantábrico en hasta 0,48 centímetros, provocado básicamente por la dilatación térmica del océano, lo que supondría la desaparición de la playa de Comillas en el transcurso del presente siglo (Escenario SRES – IPCC – 2001).

A la vista de estas previsiones, avaladas desde el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) y la Agencia Europea del Medio Ambiente, el PGOU de Comillas debería ser cuidadoso a la hora de proyectar las necesidades en agua dulce de la futura población, así como disponer de suficiente suelo libre con capacidad para retener el agua y evitar el riesgo de inundaciones. Esta necesidad se hace aún mayor por la orografía donde se asienta el grueso del previsto desarrollo urbano de Comillas. A este respecto, se observa que dicha expansión se asienta fundamentalmente en el interior de una cuenca prácticamente cerrada, delimitada por elevaciones (La Coteruca, Rovacías, Carretera a Cabezón), y con una única salida para las aguas en el espacio que desemboca en la depresión del cruce del Bar Filipinas.


La inundación de 1993 volvió a repetirse pocos años después en el mismo espacio, a pesar de haberse aumentado la capacidad de los grandes colectores de aguas pluviales tras una larga y costosa obra. Después de la segunda inundación (octubre de 2005) y la tercera (julio de 2006) se hizo evidente la necesidad de contar con el “tanque de tormentas” en la zona baja del pueblo, capaz de hacer frente a los episodios de lluvias torrenciales. La infraestructura había sido recomendada en las alegaciones de la Asociación Procomillas que, en su resumen final, decían:


-     Recomendar en el PGOU efectuar estudios sobre la capacidad de retención y absorción de aguas de escorrentías extremas en la cuenca cerrada a urbanizar, propugnando la reserva de suelo libre para zonas de absorción. En su caso, ajustar las necesidades de evacuación de aguas de lluvia por sistemas de saneamiento. Prever la instalación de tanques de tormenta.
 
Una visión general del entramado urbano previsto en el horizonte de 2015, período estimado de vigencia del Plan, muestra la existencia de grandes espacios verdes al Oeste del casco histórico de Comillas (Seminario, Palacio de Sobrellano, jardines privados al sur de Sobrellano) y un lamentable vacío al Este, donde el suelo puede ser sellado y compactado en una enorme extensión. Resulta imprescindible buscar el equilibrio con la delimitación exacta de corredores o de espacios verdes capaces de absorber el agua de lluvia en el espacio delimitado entre la Coteruca, Robacías, el casco de la villa y la carretera de Cabezón. No es adecuado confiar en que Ayuntamiento, promotores y particulares desarrollen jardines y arbolados en las nuevas zonas urbanas del Sur y Este de Comillas.


Comillas, diciembre 2014

Han pasado ocho años desde la última inundación y el cambio climático sigue su imparable avance. El año 2015 llega y el PGOU no ha podido proteger al pueblo. El pequeño “tanque de tormentas” instalado en 2007 para retener lluvias torrenciales se ha mostrado claramente insuficiente. Simultáneamente, se han impermeabilizado más metros cuadrados en la cuenca de captación de lluvias, a causa de nuevas construcciones brotadas de la “burbuja inmobiliaria”.

La solución a las reiteradas inundaciones en Comillas no es fácil ni barata, ya que parte de un error de concepto: la carretera que sale de Comillas en dirección a Cabezón de la Sal fue construida en su día sobre un arroyo; la zona que se inunda fue en su día una pequeña marisma. Resulta imprescindible acometer el estudio hidrológico de la cuenca, pero hacerlo teniendo en cuenta las previsiones más pesimistas del cambio climático. Cuando los ambientalistas hablamos de la progresiva  "mediterranización" de Cantabria, usamos un término amable porque en realidad estamos ante la "tropicalización" de Cantabria. 

Las lluvias torrenciales (tropicales) no son tomadas a broma por otras autoridades europeas que, a toda prisa, construyen enormes tanques de tormenta en grandes ciudades. Algunas tan poco tropicales como Amsterdam. Desgraciadamente, en el Reino de España, demasiados políticos y demasiados ciudadanos siguen infravalorando los efectos del cambio en el clima mundial, causado por el efecto invernadero de nuestras emisiones.

En el caso de las inundaciones, tratar de ahorrar dinero en la mejora de los sistemas de retención y almacenamiento de escorrentías tropicales es un error muy grueso. El coste de los daños causados a bienes públicos y privados es siempre superior al gasto en medidas preventivas. Si el daño entrañase la pérdida de vidas humanas, ese ahorro entra en el terreno penal. Pero hacer comprender cosas tan simples a la mayoría de los políticos nacionales es tarea hercúlea y abocada al fracaso.

Coincidiendo en el tiempo con las (anunciadas) inundaciones de Comillas, un prócer político de Cantabria anunciaba su retirada de la vida pública. Se trata del Senador D. Gonzalo Piñero García - Lago, afecto al Partido Popular. Su prematura jubilación concluye 33 años de vida íntegramente dedicada a la política, costeada por la hacienda pública y los presupuestos municipales, regionales y estatales. Sus últimos ingresos conocidos, en el Senado del Reino, superaban los 6.000 euros mensuales. Don Gonzalo inició su vida política como diputado del Parlamento de Cantabria en 1987 y Consejero (ministro regional). Sucesivamente ocuparía los cargos de concejal del ayuntamiento de Santander (1991), alcalde de la ciudad (1995) y Senador (2004).

Las más satánicas leyendas urbanas que circulan por la bella ciudad de Santander, siempre  falsas y aborrecibles, cuentan que en el transcurso de uno de los mítines electorales que enriquecieron la vida política de Don Gonzalo, el prócer pidió con voz vibrante al entregado auditorio qué era lo que esperaba de su gestión. Una voz respondió desde el fondo de la sala… ¡¡Acaba el bachillerato!!  

lunes, 29 de diciembre de 2014

WONDERLAND SUIZA
Cinco años perdidos


Las políticas europeas para reducir las emisiones de CO2  en el transporte por carretera perdió fuelle hace tiempo. Dentro de un par de días, el 1 de enero de 2015, tenía que haber entrado en vigor la obligación de que el 100% de los nuevos coches fabricados en la Unión Europea emitieran una media de 95 gramos de CO2 por cada kilómetro recorrido. La norma se refiere a la completa producción de una firma, obteniendo la media de emisiones entre sus motores de alta gama y los instalados en sus pequeños utilitarios.

De esta forma, fabricantes como Mercedes-Benz o BMW tendrían que adoptar esta media de 95 gr/km, algo casi imposible para un habitual fabricante de berlinas de alta cilindrada. La solución fue empezar a fabricar también pequeños modelos, con menores emisiones que compensaran las de los grandes coches de la casa. Otra fórmula era que la firma especializada en producir coches grandes se asociara con fabricantes de utilitarios y empleara sus reducidas emisiones (o nulas emisiones si son coches totalmente eléctricos) para alcanzar la media.

Llega el año 2015, pero la completa aplicación de la norma se ha retrasado hasta el 2020. El motivo es la presión del lobby del automóvil europeo sobre las autoridades comunitarias. Estamos ante un bucle infernal, donde las petroleras presionan a los fabricantes y éstos a la Comisión, para retrasar todo lo posible la expansión del coche eléctrico. Por su parte, las corporaciones eléctricas sabotean en todo lo posible la energía solar fotovoltaica, ya que no existe peor pesadilla para el escalofriante sistema  energético que nos gobierna que un ciudadano recargando su coche 100% eléctrico gracias a los paneles solares que tiene en su tejado.

El presidente regional de Cataluña en su Audi

Las más altas autoridades de los Estados miembros de la Unión Europea tampoco  dan ejemplo. Es suficiente con ver los coches oficiales que utilizan en sus desplazamientos. Generalmente son vehículos de gran cilindrada y que emiten por encima de los 200 gr/km. Las excusas del despropósito son variadas: la “representación” y la “dignidad” del cargo, la necesidad de que viajen confortablemente, ya que son abnegados y fatigados servidores, o la necesidad de usar vehículos blindados, de enorme peso y que precisan grandes motores.


Si Francia se decanta por sus grandes Renault, Peugeot o Citroën, en el Reino Unido usan Jaguar y Rover, en Italia, Lancia o Maserati, mientras que en Alemania emplean los grandes Mercedes, Audi y BMW. El Reino de España, que no considera suficientemente digno que sus ministros se muevan en un SEAT, adora el Audi A8 y sus 244 gr/km de emisiones. Lo de las autoridades españolas es una plaga: ministros, presidentes de regiones y alcaldes de grandes ciudades se apoltronan en los Audis. Algunos de ellos tuvieron un coste de 380.000 euros por unidad, aunque la media está entre los 65.000 y los 85.000 euros.


Un ex-ministro de Justicia del Reino de España y su Audi

Frente al despliegue de tantas y tantos políticos echando CO2 por las orejas, aparece una mujer que, encima, es suiza (Zurich). Se llama Doris Leuthard y ocupa uno de los siete puestos de Consejo Federal del Gobierno de Suiza. En estos días ejerce el cargo de ministra de Medio Ambiente, Energía, Transportes y Comunicaciones. Hace tiempo, como presidenta del Partido Demócrata Cristiano, la señora Doris Leuthard era una defensora de la energía nuclear. Ahora, una vez vistas y comprendidas desde las esferas del poder las entrañas pestilentes de la energía nuclear y petrolera, ha decidido la progresiva desnuclearización de su nación y ha cambiado de coche oficial.


La Consejera Federal, Doris Leuthard, usa un Tesla S


¿Un nuevo Audi A8?, ¿un Mercedes-Benz Clase “S”? ¿un BMW serie “7”? Ninguno de ellos. Ha elegido un Tesla S californiano, eléctrico al 100%, con una autonomía de 450 km y cero emisiones. Con la compra  ha economizado unos 20.000 euros respecto de otros coches oficiales alemanes. Dos Consejeros Federales más han optado por el mismo automóvil. El detalle es que Suiza no forma parte de la Unión Europea, no usa el euro y no obedece a la señora Merkel.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

De JEAN MONNET y ROBERT SCHUMAN a
JUNCKER & TIMMERMANS

Desmontando Europa


Jean Claude Juncker


El flamante Presidente de la Comisión Europea no pierde el tiempo. Después organizar en su Luxemburgo natal los medios legales que favorecen fiscalmente a más de 300 corporaciones multinacionales, el señor Juncker se prepara para desmontar el acerbo ambiental comunitario. Sin duda, la ideología del Presidente y sus colegas del Grupo Popular Europeo tiene objetivos claramente definidos.

Con la activa complicidad de gabinetes privados, consultoras y auditoras de renombre puestas a servicio de las corporaciones, las artimañas legalistas de la Unión Europea han conseguido desviar las obligaciones fiscales de ciertas empresas desde las naciones donde actúan hacia el paraíso fiscal de Luxemburgo. Gracias a esta maniobra de sumidero, los presupuestos de los Estados miembros afectados se empobrecen, impidiendo destinar más dinero a la educación y la sanidad públicas, a los comedores infantiles, la dependencia o las pensiones de los mayores. El señor Juncker puede estar tranquilo: en le Parlamento Europeo cuenta con el apoyo de Grupo Popular Europeo y con el silencio de los eurodiputados del PSOE, reticentes a crear una comisión de investigación sobre el tema.


Frans Timmermans
Después de esta entrada triunfal en la Comisión,  el señor Juncker ha dado instrucciones a su mano derecha, el Vicepresidente Frans Timmermans (Partido del Trabajo – Holanda- Socialdemocracia). Se trata de hacer algunos favores complementarios a las corporaciones empresariales (Lobby Europe Business), proponiendo reformas en las políticas de calidad del aire que respiramos y en la gestión de las basuras generadas por las industrias.

La primera propuesta es rebajar los objetivos contemplados en el Plan de Trabajo 2015 sobre la calidad del aire. El Plan buscaba reducir las 58.000 muertes prematuras que se producen cada año en la UE a causa de la contaminación atmosférica por nitrógeno, partículas (PM), ozono y azufres, sumado a los daños provocados en la agricultura y en los bosques. El señor Timmermans ha aceptado el mandato empresarial (retirar la propuesta de reducción de emisiones industriales), lo que garantiza mantener el recorte de la esperanza de vida para 400.000 ciudadanos comunitarios.

No es una mala idea para los ideólogos neoliberales, ya que morirá antes la gente de más edad y se ahorrará el dinero de sus pensiones. Además, los puestos de trabajo vacantes podrán ser cubiertos por jóvenes con sueldos basura, en jornadas de 14 horas, que el personal de más de 50 años soporta con reticencias. Los fondos de las pensiones ahorradas por muerte prematura de sus perceptores, se podrán invertir en autopistas de peaje, redes de energía sucia o aeropuertos innecesarios, lo que agradecerán las corporaciones privadas que se dedican a la construcción de grandes infraestructuras. El primer paso de este magno plan de infraestructuras “pesadas” se llama, precisamente, Plan Juncker.

La segunda propuesta del señor Timmermans es rebajar los objetivos de reciclaje de las basuras generadas por la industria en Europa, abandonando hasta 2030 ese tonto concepto de reciclar y reutilizar las materias primas (Economía circular). De esta forma, los ciudadanos de los Estados miembros tendrán que asumir la premura exigida (bajo pena de multa) de reciclar en sus hogares el 80% de los envases y el 90% del papel, el metal, el plástico y el vidrio que las empresas privadas colocan en el mercado comunitario. Desgraciadamente, el esfuerzo de las familias por reciclar sus residuos no se verá acompañado por el esfuerzo de las industrias en reciclar los suyos. Lo que señala que existe una Europa de los ciudadanos y una Europa de las empresas.

De lo anterior se deduce que las insistentes campañas sobre el reciclaje de nuestras pequeñas basuras domésticas son una ofensa, al consentirse el despilfarro de materias primas por parte de las industrias. Como muestra, solamente uno de cada tres teléfonos móviles se recicla en Europa, aunque podría reutilizarse el 90% de sus componentes.

No contentos con estos retrocesos, a las ideas de los señores Juncker y Timmermans se suma la velada intención de rebajar especificaciones en las Directivas de Aves y de Hábitats. Ambas normativas basan su protección ambiental en la aplicación de Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA), bestia negra para las empresas saqueadoras de recursos y destructoras de territorios. Las dos Directivas, pilares del derecho ambiental comunitario, se han convertido en un obstáculo para iniciativas como el mencionado Plan Juncker.

Robert Schuman
Artífice de la Unión Europea

Un Plan que nace cargado de vicios y ocultaciones, pues hace creer a la ciudadanía que la Unión Europea le destina 315.000 millones. En realidad, solo pone 21.000 millones (16.000 de ellos distraídos de los presupuestos 2014 – 2020 ya aprobados). El resto son créditos y aportación empresarial privada. El Plan se centra en grandes infraestructuras y se basa, fundamentalmente, en el Partenariado Público Privado (PPP). Un Plan diseñado para las corporaciones multinacionales, pero que parece entusiasmar a una supuesta socialista andaluza llamada Susana Díaz (PSOE).

Las cualidades del PPP son evidentes. Una empresa cofinancia una infraestructura, seguramente innecesaria y accesoria, pero con la que pretende obtener beneficios. Si éstos fallan, bien sea por su fragrante inutilidad social, por el escaso aprecio del ciudadano empobrecido e incapaz de usar peajes y trenes de alta velocidad, o por los daños ambientales que causa, el empresario reclama al Estado y exige que le retornen sus inversiones y su lucro cesante.

Hoy se anuncia que la empresa constructora ACS (dirigida por el presidente de un club de futbolistas) reclama dinero al Reino de España por el mísero rendimiento económico del AVE a Francia, en cuya construcción intervino. A la hora de cobrar, la empresa dispone de un espléndido precedente con el almacén subterráneo para gas “Castor”, situado en aguas mediterráneas y cerrado por provocar seísmos en la costa próxima. ACS reclamaba varios miles de millones de euros de indemnización, que han sido abonados religiosamente por sus colegas políticos a pesar de que el riesgo de terremotos estaba avisado. Pero los contratos (generalmente opacos y repletos de cláusulas confidenciales), suelen ser papel mojado entre ciudadanos y empresas, pero resultan sagrados entre empresas y gobiernos.


Jean Monnet
Artífice de la Unión Europea
  
El poder, democráticamente otorgado a los políticos con el voto ciudadano, está siendo transferido al empresariado. Así, Europa se ve gobernada por lobbies sin la menor representación, y con grave amenaza para el entorno natural. Es la muerte de la democracia y la implantación de una nueva forma de Fascismo que se parece, cada vez más, a la Rusia de Vladimiro Vladimirovich Putin y sus mafias empresariales.Una burla a los creadores e impulsores de la Comunidad Europea, Robert Schuman y Jean Monnet.

Con este paquete regresivo cargado en la mochila, el señor Juncker se ha revestido de pontifical para subir al púlpito.Hace unos días, se ha permitido lanzar una especie de Pastoral hacia los ciudadanos griegos, actualmente inmersos en un proceso preelectoral que puede llevar al poder a Syriza, el partido político gemelo del Podemos español. El Presidente de la Comisión Europea ha aconsejado, como hacían los caciques y los párrocos del siglo XIX, la moderación en el voto, evitar los extremismos, el no equivocarse eligiendo rostros “desconocidos” y, en el caso de no seguir su paternal consejo, atenerse a las consecuencias de elegir gobernantes insumisos a la Troika, a los dictados de los Mercados y a los intereses del empresariado.

Entre tanto, el petróleo sigue bajando de precio, Rusia se desmorona y las corporaciones petroleras se enfrentan a la Tormenta Perfecta. El caos petrolero y el nuevo caos en los Mercados “infalibles” están servidos.  

lunes, 1 de diciembre de 2014

BAILANDO CON IDIOTAS
Sobreviviendo entre saqueadores


Como si en Madrid no hubiera suficientes descerebrados (en ambientes futbolísticos les llaman Ultras – Hooligans), el sábado 29 de noviembre de 2014 la  ciudad de La Coruña tuvo la amabilidad de enviar dos autocares completos en dirección a la capital del Reino. El grupo viajó toda la noche y fue directamente depositado en un punto de encuentro previamente concertado, próximo a un estadio de fútbol que se levanta a orillas del arroyo Manzanares. Como estaba previsto, cuando los recién llegados descendieron de sus autocares fueron recibidos por los cretinos locales. El resultado fue una persona asesinada mediante linchamiento y una docena de heridos.

Esta mañana, lunes 1 de diciembre de 2014, se encuentran reunidos los responsables de la seguridad en Madrid para determinar qué han hecho mal. No es una labor titánica y agotadora, ya que cada uno de los estadios de fútbol dispersos por la geografía nacional se enfrenta a problemas de seguridad tan sólo unas pocas horas cada quince días. Pero las deficiencias del sistema se entienden inmediatamente al comprobar que son los gobernantes y los empresarios futboleros (generalmente procedentes del inteligente sector de la construcción y de la promoción inmobiliaria) los encargados de gestionar la mencionada seguridad.

Controlar a los violentos estúpidos no es complicado. Como el Reino de España acostumbra ir a remolque de países más espabilados no hace falta pensar: basta con copiar. Otra nación europea, muy bien dotada en borrachos y salvajes futboleros como es el Reino Unido, ha solucionado el asunto con mano firme desde hace años. Aquí resulta más complicado, a causa de la incompetencia de los responsables.  

Incompetencia y dejadez, porque los violentos de este fin de semana simpatizan con los dos equipos de fútbol que más deuda acumulan, desde hace años, con la hacienda pública (es decir, con los ciudadanos españoles). Efectivamente, el Atlético de Madrid debe 120 millones de euros y el Deportivo de La Coruña, 90 millones. La tibieza fiscal de los poderes públicos con estas empresas privadas contrasta con la firmeza que reciben los ciudadanos asalariados a la hora de pagar sus míseros impuestos. Bastaría con apretar las clavijas a directivos reticentes para que gran parte de la violencia desapareciera del fútbol.

Grupos violentos, protegidos y mimados las empresas futboleras; deuda descarada con la Hacienda pública y con la Seguridad Social; tratos urbanísticos de favor; salarios vergonzosos para analfabetos multimillonarios que corretean en calzoncillos detrás de una pelota; interesante número de directivos encarcelados por corrupción; jugadores defraudadores del fisco; ... En ese poco aseadoescenario se desarrollan las relaciones gobernantes-empresarios del balompié español  

Sin embargo, sería injusto generalizar la sospecha de incapacidad a toda actuación emprendida conjuntamente por gobernantes y empresarios. En numerosas ocasiones la compenetración es perfecta y alcanza logros notables. Aunque, es obligado señalarlo, ese milagro suele acontecer cuando hay millones de euros en juego. Les pongo ejemplos de gran eficacia.




Petróleo Público Privado  (PPP-1)

Esta mañana se observa en el Reino una prudente bajada del precio del litro de gasóleo de automoción (Gasóleo A), hasta situarse hoy lunes en una media nacional de 1,22 euros. Un ridículo descenso, si se compara con el precio del mismo producto en Francia hoy mismo, situado entre 1,15 y 1,17 euros. Al tiempo, tras la decisión de la OPEP de mantener su actual producción de crudo, los precios del barril de referencia  WTI (West Texas Intermediate), para entrega en enero de 2015, se sitúan en 66,15 $. La tendencia es que, con altibajos, siga bajando los próximos meses.

Estamos ante precios mundiales del petróleo similares a los registrados en el otoño de 2009 (67,43 $ por barril) y cuando el precio medio anual en el Reino de España del litro de Gasóleo “A” estaba en 0,45 euros ¿No se lo creen? Pues tiren de hemeroteca. Teniendo en cuenta que el precio del barril de petróleo conforma el 44% del precio del litro de Gasóleo “A”, la actual situación debería reflejarse en un precio por litro en el entorno de los 0,90 euros (sería de locos pensar que a igual precio de barril, igual precio del carburante porque ya se han encargado nuestros gobernantes, refinadores y distribuidores de cargar con más impuestos y costes los carburantes). Estamos, en consecuencia, ante uno de esos arcanos de “los mercados”, tan inextricables e inaprensibles.

Sobre todo, estamos ante beneficios extraordinarios de hasta 30 céntimos de euro por cada litro vendido a partir de la brutal caída de los precios del petróleo. Como en el Reino de España se venden mensualmente entre 2 y 2,5 millones de toneladas de gasolinas y gasóleos de automoción, los 30 céntimos de diferencia por litro representan entre 600 y 750 millones de euros de ingresos mensuales suplementarios para el tinglado Estado – Petroleros. Pueden rehacer los cálculos los lectores más apasionados.

En pleno proceso de recesión y deflación de la zona euro, mantener los precios de venta al público de los derivados del petróleo en los actuales niveles solamente obedece a una razón: la maquinaria del Estado y el lobby petrolero necesitan más dinero, mucho más dinero. Dinero del ciudadano para ser entregado a las corporaciones financieras y saldar supuestas deudas contraídas con entidades bancarias privadas dirigidas por mafiosos. Dinero para alimentar el improductivo negocio financiero (el Casino) del fundamentalismo neoliberal. Dinero del consumidor para mantener el monopolio energético en las manos de siempre.

Las petroleras necesitan mucho dinero, ingentes cantidades, para mantener sus grandes aventuras extremas en aguas ultraprofundas de Brasil, Angola o Australia, en la jungla prístina de Amazonia, en el lodazal alquitranado del Orinoco o en las aguas cristalinas de Canarias. El petróleo convencional se acaba y los petroleros tienen que seguir explorando nuevos yacimientos para afrontar el futuro cercano y no perder su gran negocio. Pero sabemos que nunca lograrán encontrar otra Arabia Saudita. Estamos en un futuro sin salida porque el petróleo finalmente se acabará.

La oscuridad y la maraña que imperan en el mercado de los carburantes en España solo es comparable a la turbidez del mercado eléctrico y sus tarifas.  En ambos casos, la alianza de "los mercados" y las corporaciones energéticas con los poderes públicos tradicionales es completa y sin fisuras. En esa alianza está la raíz del Cambio Climático que nos lleva al desastre. 

Peor aún, la guerra sin cuartel que Arabia Saudita ha emprendido contra el petróleo de esquistos norteamericano y canadiense traerá muchas miserias y muy poco progreso. Las víctimas serán innumerables: ciudadanos europeos que no escaparán de la penuria energética; ciudadanos rusos que se empobrecerán más porque los ingresos del petróleo ruso caen en picado y, no lo olvidemos, son los que financian la mitad del presupuesto de la Federación Rusa. Ciudadanos de Venezuela, Irán, Ecuador, México, Indonesia, Argelia o Nigeria con sus programas sociales desmoronándose porque sus presupuestos dependen en un 90% de los ingresos petroleros,... Los "mercados" nos regalan otra tempestad económica ante la pasividad de los gobernantes (No digo "políticos", porque ya no existe la Política)




Plan Privado Público Juncker. (PPP-2)

En Europa, el flamante representante luxemburgués del empresariado, Monsieur Jean Claude Juncker, nos anuncia un estrafalario programa de  “inversiones” para el crecimiento. Ofrece 315 mil millones de euros para proyectos que relanzarán la economía. Pero es solo un espejismo. En realidad, la Unión Europea únicamente pondrá sobre la mesa 5 mil millones sacados de la caja fuerte del BEI (Banco Europeo de Inversiones).

Con esos 5 mil millones, la Comisión creará un ente llamado Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas (FEIE) que recibirá, además, otros 16 mil millones extraídos (desviados, "reciclados")  de los ya aprobados presupuestos europeos 2014 – 2020 (Fondos pignorados a los ciudadanos de los Estados miembros y quizá a sus programas sociales). En total 21 mil millones destinados a financiar proyectos de infraestructuras “pesadas”, como son las redes de energía trasnacionales o las redes de transporte.

Pero falta dinero para llegar a los 315 mil millones falsamente anunciados. El novísimo FEIE actuará como un Banco, que siempre es más resultón y se puede colocar en él a los colegas. Siendo un Banco, el FEIE podrá prestar hasta tres veces lo que tiene en caja. Quiere decir que podría disponer de 63 mil millones, aunque solamente un tercio de esa cantidad sea real. ¿Quién pondrá los 42 mil millones para prestar? Seguramente la apreciada banca privada que tiene que sacar tajada del tinglado. Lo que se pretende es que, gracias a esta presencia de dinero supuestamente público, los inversores privados acudan al señuelo. Es el llamado “apalancamiento” y la “seducción” de los mercados, incapaces por sí solos de hacer crecer la economía real y productiva porque su mundo es la especulación.

Los proyectos a financiar deberán tener tres virtudes: crear empleo, ejecutarse deprisa y que supongan una cooperación entre Estados miembros. ¿Vuelven las carreteras y autopistas? Posiblemente, aunque al ser de capital mayoritariamente privado serán de peaje. ¿Se tenderán cables eléctricos entre España y Francia? Seguramente, porque los Presidentes Monsieur Holanda y Señor Rajoy se reúnen en Paris para hablar de ello. Muy emocionante.

Pero todavía no hemos terminado porque solamente hemos reunido 63 mil millones. Los inversores seleccionados por el FEIE y sus grandes proyectos tendrán que aportar cinco veces más del importe del presupuesto de sus proyectos. Por tanto, si se cumplen los pronósticos de los muchachos de Monsieur Jean Claude Juncker se llegará a los proclamados 315 mil millones (63 x 5 = 315). Esta majadería se llama “Ingeniería financiera”. Chapuzas en las que destacan el luxemburgués y sus asesores, protagonistas de las escondidas maniobras fiscales de 300 corporaciones multinacionales (LuxLeaks).

Más de lo de siempre. Como sucedió con la anterior estupidez financiera de los neoliberales llamada Partenariado Público Privado (PPP). Un sistema, similar al que pretende el FEIE, que encareció los servicios públicos, con ruina posterior y como paso previo a la privatización. Fueron un foco de corrupción y una bomba de relojería que explotó años después y hubo de ser “salvada” con más dinero público (hospitales valencianos privatizados y en quiebra, autopistas de peaje privatizadas y en quiebra, gestores privados de agua potable que piden dinero para renovar las redes que ellos no quisieron renovar,…).

Mientras que un puñado de descerebrados se dan citan en Madrid para romperse mutuamente las piernas y clavarse cuchillos, los fundamentalistas del mercado se inventan sistemas que no sacarán de la pobreza a la mayoría. España va bien, como diría nuestro inolvidable Josemari. El objetivo es saquear lo más rápidamente posible, aunque estén empujando a la humanidad hacia un callejón sin salida y se confabulen para destruir el planeta.

En efecto, la Comisión Europea, dominada por los lobbies y los mercados, se plantea seriamente reformar las dos grandes Directivas que protegen nuestro medio ambiente: la Directiva de Aves y la Directiva de Hábitats. Con la reforma se buscaría retorcer las regulaciones que protegen los territorios y con suavizar las normas con las que se intenta evitar que las mierdas excretadas por las empresas y por el actual sistema energético nos envenenen.

No obstante, la verdadera angustia sigue estando en la pasividad ante la aceleración del cambio climático y sus consecuencias. Lo más que alcanzan los gobernantes es anunciar “medidas correctoras” y proclamar que hay que “Adaptarse” al cambio del clima. Que se lo expliquen a los muertos por inundaciones en el sur de Francia y a los damnificados por el huracán que azotó Canarias el pasado fin de semana. Es estremecedor comprobar que la batalla del clima se da por perdida y que no intenten detener las emisiones para no molestar a los poderosos.

La gran excusa para evitar actuaciones contundentes contra las emisiones es que el sistema energético no se puede cambiar de un día para otro, ya que traería la posible ruina a cientos de millones de personas. Sin embargo, ese “estable” sistema energético que tanto les preocupa está brutalmente desestabilizado a causa de sus guerras petroleras comerciales, trayendo la cierta y segura ruina a cientos de millones de personas. Son unos impresentables. Cada día que pasa se hace más urgente cambiar de gobernantes.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

CRISIS INTERMINABLE
Koalas en el G-20




Un puñado de líderes mundiales se ha juntado en Brisbane (Australia). Algunos se han dejado colgar del hombro un paciente koala y han sonreído a la prensa. Frente a los micrófonos, los veinte grandes líderes económicos han expresado su satisfacción. China va bien: su crecimiento ya no es rápido, pero sí es robusto. Europa va bien: está emergiendo de la crisis y vuelve a crecer. Crece muy poco, pero crece que es lo que cuenta. El Reino de España va bien: ha hecho los deberes y paga deudas apretándoles el cinturón a la mayoría de los españoles. Escuchando esas cosas los ciudadanos se quedan más tranquilos al saberse en manos de esta gente tan lista y que sonríe con sus koalas. Pero los animalitos que cargan en sus brazos son los únicos que pueden despertarnos ternura.

Una figura lúcida y privilegiada llamada George Monbiot nos hace otra descripción del G-20 reunido en Brisbane. Compara a la tropa allí convocada con un grupo de soldados, aislados y encerrados en una granja en pleno campo de batalla. Saben que fuera hace un frío glacial y ellos se dedican febrilmente a quemar los libros, muebles, cuadros, puertas y escaleras en la chimenea de la casa, para poder aguantar una noche más al calor. 

Los de Brisbane no queman madera. Queman los servicios públicos de transporte, queman la sanidad pública y la educación para todos, echan al fuego las redes públicas de ayudas sociales, abrasan los espacios naturales y achicharran los recursos naturales al tiempo que destrozan el clima en el que la humanidad creció y se desarrolló en los últimos 10.000 años.

Con su fogata esperan generar ese reconfortante calor que ellos llaman “crecimiento”. Llevan décadas alimentando ese fuego sagrado y, sin embargo, no logran llegar a su destino. Hace unos días, uno de los más conspicuos representantes de ese G–20, el llamado David Cameron, Primer Ministro del Reino Unido, anunciaba solemnemente que estábamos al borde de otra crisis económica. Seis o siete años después de iniciada la gran depresión, el Premier británico veía parpadear las luces rojas de una nueva y brutal recesión.

En realidad, la crisis nunca se fue. No sólo no ha concluido, sino que se recrudece con sus secuelas de desempleo crónico, salarios basura, decrecimiento, deflacción y pobreza. Sigue entre nosotros porque no se puede estabilizar una economía que es genéticamente inestable, que está construida sobre la marisma fangosa de la deuda imparable, que es alimentada por la especulación y que está dirigida por saqueadores que agotan los recursos y masacran el equilibrio del planeta.

Un dato para la reflexión: en el año 2008, en plena explosión de la actual crisis, la deuda pública y privada de la economía mundial representaba el 174% del Producto Interior Bruto global. Nos dijeron entonces que la pavorosa deuda estaba en el origen de nuestra inmensa miseria. En el mes de septiembre de 2014 esa deuda había subido al 212%.

El Premier británico propone que salgamos de este mortífero sistema aplicando mayores dosis del veneno que nos mantiene postrados: más desregulación, menos Estado, más empresas privadas y corporaciones, menos servicios públicos. Por eso, apoya sin fisuras el llamado Tratado Comercial Trasatlántico entre Estados Unidos y la Unión Europea. Sobre todo, insiste en esa inusitada cláusula del Tratado que permitiría a las empresas privadas disponer de un marco legal especial. Una estructura legal basada en bufetes privados de abogados que solventarían posibles conflictos con los Gobiernos, lejos de los jueces. Un marco legal exclusivo al que no tendría acceso el resto de la humanidad, donde una empresa podría demandar a un Estado soberano si éste crea leyes que atenten contra sus beneficios.

Empresas tabaqueras demandando a Estados soberanos por dictar leyes antitabaco. Empresas mineras demandando a Estados soberanos por dictar leyes ambientales que evitan que se contamine el agua potable de los ciudadanos. Empresas pesqueras demandando a Estados soberanos por dictar leyes que regulan las cuotas de capturas para proteger el futuro. Empresas médicas demandando a Estados soberanos por crear redes sanitarias públicas para ciudadanos sin recursos porque les arrebatan enfermos. Empresas educativas demandando a Estados soberanos por mantener escuelas públicas que les quitan clientes y universidades públicas con becas que les restan alumnos.

Es la muerte de la democracia, la desaparición de los bienes y los servicios públicos y la segura destrucción del medio ambiente. ¿Todo por mantener el fuego sagrado del “crecimiento”? Si ese crecimiento nos hubiera hecho más felices, si nos ofreciera más seguridad en nuestro empleo para hacer un proyecto de vida a largo plazo, para confiar en disfrutar de una tranquila vejez y en el mejor futuro de nuestros hijos, entonces haríamos un esfuerzo por entender.

Pero no es así. Nuestros empleos son más precarios, la angustia nos hace infelices, la contaminación nos enferma y nos mata, nuestra supuesta prosperidad se resume en un teléfono móvil 4G y a nuestro alrededor vemos extenderse la trama de ladrones impunes. Ya no somos dueños de nuestro destino porque las empresas, aliados con sus empleados en la política, decidirán por nosotros. El “crecimiento” que nos ofrecen el G-20 y las corporaciones a él adheridas nos conduce a una sociedad cada vez más desigual, más injusta y más criminal.