LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

sábado, 12 de mayo de 2012


CUMBRE DE LA TIERRA
Cochambre en Oyambre

2. Los humedales. Cosas para comentar en Río


En Cantabria (España) hay un pintoresco Lugar de Interés Comunitario (LIC) integrado en la Red Natura 2000. Está formado por la duna - golf de Oyambre, descrita en una reciente entrada de este blog, y por dos pequeños humedales llamados Ría de La Rabia y Ría del Capitán. El devenir de ambos espacios en los últimos años es de lo más ameno. Sobre todo, porque son una muestra de la forma tan original que el Reino de España y la Comunidad Autónoma de Cantabria tienen de entender la Directiva 92/43/CEE, sobre la fauna y flora silvestres.


Cartografía de niveles topográfocos del LIC de Oyambre. Arriba, la duna de Oyambre
aparece como una isla cerrando las dos rías: Capitán a la izquierda y La Rabia a la derecha. Se aprecian, 

mediante trazos cortos en negro, los tres diques históricos que entorpecen la libre circulación del agua. El llamado dique de SNIACE, todavía en pie y como un trazo vertical, es el más largo y está unido a la duna.

Ría de La Rabia

Imaginen una pequeña ría conectada con el mar. En un estrechamiento de la ría a principios del siglo XX se instaló un sólido dique de piedra para almacenar el agua en las mareas. Tan sólido, que sirvió como soporte para una carretera. Al bajar la marea, el agua era forzada a pasar por una estrecha abertura moviendo una turbina (modelo Fourneiron) acoplada a cinco piedras de molino. El progreso hizo que el molino de marea de La Rabia dejara de trabajar hacia 1985.


Ría de La Rabia recubierta de Baccharia

Después, un grupo de ciudadanos enamorados de esta la Ría de La Rabia decidió taponar el estrecho desagüe del molino para que, aguas arriba del dique, el nivel de la lámina se mantuviera siempre alto, lleno de patitos y con un par de cisnes. Se creó una especie de “estanque” y pusieron un cartel con dibujos de las aves más frecuentes. Las dos rías eran Reserva Nacional de Aves. Un Zoo local prestaba asesoramiento técnico, pero no podía impedir que las crías de los cisnes se mataran en sus primeros vuelos, al tropezar con los cables eléctricos que sobrevolaban los humedales.


Esquema de vegetación en los dos humedales del LIC de Oyambre.
Arriba, y hacia la izquierda, la Ría del Capitán. A la derecha y hacia abajo, la Ría de La Rabia.
En color malva intenso figuran las áreas invadidas por la Baccharia antes de su erradicación

Pasaron los años y llegaron los problemas. La retención de las aguas también retenía sedimentos y la Ría se fue colmatando de lodos. El agua salada no llegaba hasta el fondo de la ría y el hábitat cambió, propiciando la expansión del arbusto americano Baccharia . El humedal dejó de ser marítimo y las primeras víctimas fueron las quisquillas, los cangrejos, las lubinas y las anguilas. Las cuencas del río Turbio y del arroyo de Ruiseñada, que alimentaban la ría de La Rabia en agua dulce, estaban sometidas a una intensa explotación de eucalipto que originaba crecientes aportes de sedimentos.

Ría del Capitán

El cierre es esta otra ría era doble: el primero soportaba la carretera Comillas – La Revilla, mientras que el segundo, casi hermético e ideado por la empresa papelera SNIACE, había conseguido desecar el humedal y albergaba una plantación de eucaliptos.  En ambos diques, escuetas aberturas permitían el desagüe de las aguas dulces del arroyo Capitán, pero hacían casi imposible el paso de agua marina. Hasta que un grupo de ecologistas rompió las compuertas del dique SNIACE, convirtiendo el bosque de eucaliptos en un páramo de troncos resecos por la llegada de agua salada.


El LIC de Oyambre en una foto reciente. 
En el centro, la flecha de la duna-golf donde se aprecian los hoyos. A la izquierda de la duna, se estira el dique de SNIACE sellando la Ría del Capitán. El bosque de eucaliptos que albergaba ha desaparecido, dejando en su lugar un páramo de color marrón. En el ángulo inferior izquierdo de la foto, se abre la Ría de La Rabia. 
Hasta que no se ponga en marcha la EDAR de Comillas, la localidad de Trasvía
vierte en el humedal sus aguas fecales y los purines de varias estabulaciones de vacuno. 

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA – EEA), Oyambre y las anguilas
Desde el año 1990 hasta 2006, el stock de anguila europea (Anguilla anguilla) disminuyó entre el 95% y el 99% en las aguas comunitarias. Las causas de semejante hecatombe fueron la contaminación de los estuarios y ríos por pesticidas, la excesiva pesca de alevines (angulas), los cambios en las corrientes oceánicas y, sobre todo, la instalación de barreras infranqueables en rías y estuarios. En 2007, la anguila europea fue incluida en la lista CITES (Convenio de Washington) como especie en peligro y la Unión Europea se alarmó por la catastrófica situación. El 2009, se adoptó un Plan Europeo para intentar recuperar la especie.


Hace veinte años que la anguila y sus crías (angulas) han desaparecido de las dos rías del LIC.
Hasta 1980, la villa de Comillas usaba como reclamo gastronómico las angulas de La Rabia. 

En 2008, los técnicos de la  AEMA descubrieron, horrorizados, los tres potentes diques que cerraban el paso a las anguilas y a todo bicho marino en el LIC. Exigieron que los diques que taponaban este espacio de la Red Natura 2000 fueran inmediatamente removidos. Las obras empezaron en 2009 y dos de los diques, los que soportaban la carretera, fueron reemplazados por puentes que ahora permiten el paso libre de las mareas. Simultáneamente, técnicos del Estado limpiaron a hachazos la Baccharia invasora y quemaron sus restos, confiando en que la sal marina terminara el trabajo.


El Plan europeo de recuperación de la anguila tiene un obstáculo en
el largo dique que todavía bloquea uno de los humedales del LIC de Oyambre  

Este año de 2012, se evaluará el Plan europeo para la recuperación de la anguila. Pero en Oyambre, la cochambre sigue presente. El dique de SNIACE todavía intercepta el paso libre de las aguas. Posiblemente, alguien teme que su definitiva eliminación aumente el prisma de marea (más agua de mar entrando y saliendo de las dos rías) y que la duna de Oyambre, situada en la salida al mar, sufra una erosión que deforme, reduzca o rompa alguno de los nueve hoyos del golf. Habrá que explicar a la AEMA por qué medio campo de golf privado dificulta la recuperación de la anguila en Cantabria. 

jueves, 10 de mayo de 2012


ECOLOGÍA Y SOCIEDAD
La sopa de plástico


No pasan dos días seguidos sin que los medios de comunicación nos torturen con malas noticias sobre nuestro planeta. Yo no sé si es que las cosas están realmente tan mal o que nos quieren amargar la existencia (¿más todavía?). Ayer, miércoles 9 de mayo, fue a costa de la sopa de plástico formada en esa zona de vientos (Gyre) colocada al norte del Océano Pacífico y que ocupa una extensión similar a la superficie de los Estados Unidos.

Por lo que se deduce de los informes, más que una masa ingente de botellas, retales de redes viejas o bolsas de polietileno, la sopa está formada por pequeñas fracciones de plásticos a la deriva, ocupando una columna de agua de 10 metros de espesor. Son trocitos de colorines, no más grandes que la uña del dedo meñique y aptos para ser ingeridos por aves marinas, tortugas y peces. Al final, los animales marinos que comen este “pasto” mueren atragantados, asfixiados o de hambre, por tener el estómago repleto de plástico estancado.

Localización de la zona ocupada por la sopa de plásticos

Ahora acaban de descubrir que esta sopa lleva viajeros. Al parecer, una araña marina denominada Halubates sericeus, ha encontrado en ella el hábitat perfecto. Tiene soporte para descansar en los plásticos flotantes y para depositar en ellos los huevos. Esos mismos plásticos se recubren de algas verdes, estimulando la proliferación del fitoplancton (microalgas) y proporcionando más comida a las arañitas.

La araña marina Halubates sericeus

Lo malo es que a las arañas les entusiasma el zooplancton, lo que incluye a larvitas y huevas de peces y crustáceos. A su vez, las arañas pueden ser pasto de depredadores todavía no localizados ni estudiados. La gigantesca sopa del Pacífico lleva camino de convertirse en un nuevo ecosistema integral, un experimento alquimista realizado en una gigantesco caldero con estos ingredientes: restos de hidrocarburos, plásticos triturados cuyas moléculas tóxicas terminan por incorporarse a las aguas del océano, alta temperatura y  radiación solar, más acidez del agua por la disolución en ella del excesivo CO2, insectos marinos oportunistas y sus derivadas. Creo que nadie se atreve a pronosticar el resultado final.

Una imagen de la sopa, donde aparecen los trozos más evidentes.

En el archipiélago de las Islas Hawai, la tierra habitada más cercana a la sopa, están preocupados por la avalancha de basura flotante que se les viene encima cada noche. La preocupación debería extenderse a toda la humanidad, ya que el Pacífico es el océano más grande del planeta y sus enfermedades terminarán por afectarnos.

miércoles, 9 de mayo de 2012


CUMBRE DE LA TIERRA
Cochambre en Oyambre.

1 - La Duna de Oyambre: Cosas para comentar en Río este mes de junio

Uno de los sueños más publicitados por la Unión Europea (UE) en sus documentos y grandes foros internacionales es su propósito de “detener la pérdida de biodiversidad en Europa en el horizonte de 2020”. Precioso mensaje que los europeos lanzamos a los cuatro puntos cardinales. Desde la Cumbre de la Tierra de 1992, la UE no se cansa de repetir que desea encabezar, dar ejemplo, liderar la protección del medio ambiente y la sostenibilidad a escala planetaria.

La verdad es que la UE dispone de herramientas para ello. Una, que no está nada mal, es la Directiva 85/337/CEE de Impacto Ambiental (copiada a los norteamericanos). Otra, bien maja (chula, chic o glamourosa), es la Directiva 92/43/CEE sobre la protección de la fauna y flora silvestres, conocida como Directiva Hábitats. Gracias a ella se han reformado las leyes ambientales de 27 Estados miembros y se ha instaurado una red de Lugares de Interés Comunitario (LIC) y espacios naturales llamada Red Natura 2000.

Más o menos, así son las dunas atlánticas europeas.
Si los funcionarios de la UE confían en que los LIC van a detener la pérdida de biodiversidad, o bien son unos señores muy ingenuos o muy cínicos. El mejor ejemplo es el LIC nº ES-1300003, llamado “Rías occidentales y Duna de Oyambre”, situado en Cantabria (España). Este LIC fue propuesto por Cantabria en Consejo de Gobierno de junio de 2001,  está integrado en uno de los cinco Parques Naturales de Cantabria y fue aprobado por la Comisión Europea mediante la Decisión 2004/813/CEE. El Gobierno de Cantabria considera que este LIC es un espacio “amenazado y de alta vulnerabilidad”, según su Memoria Ambiental 2006.

Esta es la Duna de Oyambre, declarada LIC y perfectamente recubierta,
hasta el mismo borde, con un campo de golf. Bonito ¿no?

Cuando el LIC se refiere a la Duna, se refiere a “una” duna de arena que se proyecta en forma de flecha al extremo oriental de la playa de Oyambre. No se les ocurra pensar que la duna es un montón de arena, una duna corriente y moliente, con sus plantas halófilas, sus arañitas, sus escarabajos y sus lagartijas que hay que proteger. Para nada. El LIC de la Duna de Oyambre es, en realidad, el LIC del Real Club de Golf de Oyambre, con sus calles, sus nueve hoyos, sus banderitas, sus bunkers y sus greens. La duna “de interés comunitario” está justo debajo del campo de golf. Encima hay un tapiz ondulado de hierbas compactas que sujeta las arenas para que no se descoloquen los hoyos. El golf es de propiedad privada y está feamente cercado con palotes, traviesas hincadas y alambradas.

La Agencia Europea de Medio Ambiente, en Copenhague,
no debe estar muy al corriente de lo que pasa en Oyambre.


Si lo supiera, la Agencia Europea de Medio Ambiente no entendería nada. Hay un plan de restauración para la duna del LIC, supuestamente estudiado en Consejo de Ministros de 24 de julio del año 2008 y realizado por científicos de las Universidades de Oviedo y Santander en abril de 2007. Pero, de momento, el golf sigue ahí.

El Gobierno de Cantabria está encantado con el Real Golf. Incluso sus instalaciones son gestionadas por una institución oficial (CANTUR – Cantabria Turismo). Debe pensar que como, ahora, la duna es del Estado, todo queda en casa. Si todos los LIC europeos andan tan protegidos y organizados como el de la duna de Oyambre, la Unión Europea va a detener la pérdida de biodiversidad el bendito día que Somalia sea Estado miembro de la UE. 

lunes, 7 de mayo de 2012


WONDERLAND SUIZA
Turismo de alto riesgo



Entendámonos... al decir turismo de alto riesgo no nos referimos a cosas como el esquí extremo despeñándose por los Alpes, o escalar el Matterhorn de noche. Nada de eso. El turismo arriesgado en Suiza es llenar el maletero del coche con nuestra basura orgánica de la semana metida dentro de bolsas "ilegales". Luego, mirando a todas partes, arrancar y buscar un lugar donde desembarazarse de ellas sin que nadie nos vea. Algunos practican un "Turismo extremo internacional", pasando la frontera de Francia o Italia cargados de basura, con el culete apretado y la frente perlada de sudor. Como si llevaran debajo del asiento un lote de fusiles Kaláshnikov

Los perros policía que olfatean las drogas en las fronteras suizas, deben estar siendo reciclados para olfatear coches que cargan raspas de pescado y sobras del cocido. El origen de este apasionante deporte está en el sistema de recogida de basura doméstica suizo (y austriaco, alemán belga, sueco, danés, finlandés y qué le voy a contar…) llamado Redevance Incitative o Canon disuasorio que paso a explicarles como es debido.

Ama de casa suiza preparando, con ayuda de ordenador, la gestión
 de sus residuos caseros. A su lado, unas instrucciones y el lote de bolsas 

En España, los municipios facturan al vecino con diferentes Tasas de basura. Pero ya sea en Madrid o en Arechavaleta, una vez que pagas la Tasa puedes tirar a los contenedores todos los restos de comida que quieras, sin más límite de peso o de volumen que lo que puedas transportar. En Suiza las cosas son diferentes, por la Redevance Incitative.

Bolsas prepago en la ciudad suiza de Neuchâtel

Ya puede revolver medio supermercado suizo, porque no encontrará las bolsas de basura que suele comprar en Mercadona o en Dia. Si pregunta, le encaminarán hasta la Caja, donde le venderán un rollito de bolsas “oficiales”, de 17 litros de capacidad, por el módico precio de 17 FCH (unos 15 euros). Si las quiere más grandotas, de 110 litros, tendrá que apoquinar 57 FCH (unos 47 euros). Solo podrá emplear estas bolsas para entregar sus basuras de restos de comida. Para los otros residuos domésticos, botellas, envases, papel, etc, el sistema funciona como aquí.

Modelo de bolsa oficial
de un pueblo del Cantón de Vaud
 Si es descubierto (¡Ojo con el vecino!) depositando en el contenedor del portal o de la calle una bolsa ilegal, será denunciado y sancionado con firmeza. Si pasan los inspectores y ven una bolsa ilegal, se calzarán guantes asépticos y supergafas del CSI Miami, la abrirán e inspeccionarán minuciosamente para intentar descubrir el nombre del incívico. Si por descuido (no lo permita el Señor) ha metido ahí dentro un sobre o una factura con su dirección, ya se puede ir preparando.

La Redevance Incitative es un Canon muy complejo de gestionar y equilibrado: quien genera más basura tiene que comprar más bolsas y paga más. Suele combinarse con otro pago fijo y, en algunas ciudades, las siguientes bolsas son progresivamente más baratas para proteger a las familias numerosas. Existe la variante de pagar por el peso de la basura, en lugar de por el volumen, y adhiriendo a la bolsa una etiqueta personalizada con código de barras, pero resultan sistemas muy caros de establecer y mantener.

Un contenedor para la Redevance Incitative en Francia.
Para abrir el contenedor es necesario accionar su compuerta mediante
una tarjeta electrónica que identifica al usuario. Se puede observar un detalle
de la pantalla de lectura de tarjetas medio tapada por los brazos de la señora
Allí donde se aplica este tipo de Canon, los restos de comida recogidos han bajado un 30%. Se sospecha que el descenso puede ser debido a que en Suiza hace un frío que pela y la gente usa la chimenea como incinerador privado (un gran pecado). También se debe a las incursiones nocturnas, con bolsas ilegales escondidas bajo el abrigo que son arrojadas a las papeleras, alcantarillas, cunetas y prados (un pecado mortal) o es debido al turismo de la basura y sus intensas descargas de adrenalina (un pecado emocionante).  

sábado, 5 de mayo de 2012


BASURAS Y RESIDUOS
Madrid y su tasa de basuras


Tengo un amigo tan formal y tan cumplidor que parece suizo. Nunca le sorprendí tirando un papel al suelo. Cruza las calles por los lugares correctos y cuando las señales luminosas se lo permiten. Aparca dejando los cinco centímetros recomendados entre sus neumáticos y el bordillo, para que corra la lluvia. Solo le faltaría extender un cartón bajo el motor del coche aparcado para que la gotita de aceite no manche la calzada. Su problema es que no vive en Zurich, sino en Madrid.

Cuando el Excmo. Ayto. de Madrid implantó la Tasa por la prestación del servicio de gestión de Residuos Urbanos (TRU), mi amigo se mosqueó. Durante dos años pagó religiosamente los ciento y pico euros que le adjudicaron. Todo parecía normal, pero la procesión iba por dentro. En su día, cuando su gobierno le dijo que separar los Residuos Urbanos (RU) era cosa de gente europea, él invirtió un dinerillo en adquirir un lote de cubos separadores, de diseño. Al comprobar que los muebles de su cocina no se adaptaban a las nuevas consignas en materia de gestión de RU, amplió el armario de debajo del fregadero y el carpintero (el de las cocinas) le cobró una pasta.


Cada día, separaba concienzudamente cada fracción, llegando al extremo de arrancar las etiquetas de los frascos de mermelada, llevando el papelito al contenedor correspondiente y la tapa de metal al suyo. A punto estuvo de raspar las latas para quitar el recubrimiento interior de epoxy. Se quejaba de que los vidrios no tuvieran contenedores que los separasen por colores, como pasa en Japón.

Mi amigo nunca dudó en usar el juego de sus hijos
para inculcar en ellos la conciencia del "Separareciclar"

Cada noche sermoneaba a los hijos y a la mujer por sus descuidos con los RU. Se ponía de lo más desagradable si veía la tapa de un yogurt en el cubo de orgánicos y, cada noche, salía cargado de diversas bolsas hasta los contenedores de la calle para dejar las cosas donde deben dejarse. Luego, en la cama y antes de apagar la luz, su mujer le miraba con ternura diciendo ¡Ay! Yo no sé qué te pasa últimamente, pero después de sacar la basura te quedas como atolondrado… No estaba atolondrado, sino inmerso en un terrible dilema.

Pensaba que si reciclaba y gestionaba sus RU, después de haber hecho una inversión en logística, si los transportaba y entregaba personalmente en contenedores de empresas privadas que hacen un negocio con ellos (¡son materias primas, chato!), y luego el Excmo. Ayto. de Madrid le cobraba la Tasa, en lugar de pagársela a él, la cosa no le cuadraba.

El paradigma y paraíso del gran reciclador. Aquí se han
olvidado del contenedor de zapatos usados, creando un problema
de conciencia al expropietario de ese par de botines. Por cierto: ¿Para
qué servirá el contenedor de la tapadera rosa?

Una noche, mi amigo depositó en el contenedor amarillo el juego de cubos de colorines que usaba para reciclar. Al acostarse, su mujer le vio sonreír. Ahora tiene un único cubo, esos de fregona, donde va todo mezclado y que descarga en el contenedor de siempre. Dice que la gestión de los RU la haga el Excmo. Ayto. con la Tasa, que para eso la paga. Solo aparta los vidrios, porque teme que alguien se lastime con ellos en las cintas de clasificación de las Plantas de Transferencia. También dice que como en Madrid se quema mucho residuo, los papeles y plásticos de su basura arden que se matan y fabrican más electricidad.
Soy incapaz de convencerle de su terrible error. Si viviera en Suiza ya estaría encarcelado por “sujeto asocial”.

viernes, 4 de mayo de 2012


BASURAS Y RESIDUOS
Un pasito para atrás


Empezamos con unas definiciones
En 1994, la Unión Europea adoptó la Directiva 94/62/CE sobre envases y residuos de envases. Según la Directiva, los estados miembros podían escoger la forma de tratar sus envases usados de dos maneras: la primera, con el clásico sistema de devolver el “casco”. El envase pertenece al consumidor, que ha pagado una pequeña cantidad por él. Una cantidad que recupera al devolverlo vacío. La fórmula se llama SDDR (Sistema de Depósito, Devolución y Retorno). El reciclaje se estimula a través de la economía, ya que nadie suele tirar a la basura algo que vale dinero. Aunque hay gente para todo.

La otra forma se llama Sistema Integrado de Gestión (SIG). Fue la elegida por España, imitando a los franceses por razones que luego comprenderán. Con el SIG, el envase es propiedad de quien lo coloca en el mercado y luego debe hacerse cargo de él. Se trata del sistema de envase “Un solo uso” y debe también ser reciclado. En esta ocasión, no se emplea la economía como reclamo para retirar los envases vacíos y reciclarlos, sino la conciencia cívica y el esfuerzo ciudadano en separar y depositar cada envase en contenedores situados en la vía pública (Técnicamente llamadas Áreas de aportación).   

Aunque estemos acostumbrados a ellos, los contenedores
son una lacra de nuestra ciudades. Si resulta que algunos son de propiedad
privada (3 de los 4 de la foto) y no pagan un duro por ocupar el espacio público, resultan un sarcasmo. 

Seguimos con el paisaje urbano 
La elección del SIG tiene un claro impacto visual en las calles. Según este sistema, los municipios (mancomunidades o regiones) son los encargados de organizar la recogida. Las empresas “propietarias” del envase, están agrupadas en asociaciones privadas que, en España, son ECOEMBES y ECOVIDRIO, con sus contenedores amarillos e “igloos”, respectivamente.

Los cientos de miles de contenedores para envases (y para papel) son almacenes privados que afean y degradan espacios públicos. Casi siempre ocupan plazas de aparcamiento que, en las ciudades, generan ingresos al ayuntamiento. Sin embargo, los contenedores no pagan. Según cálculos del Área metropolitana de Barcelona (*) del año 2003, los ayuntamientos de Cataluña dejaron de ingresar entre 60 y 240 millones de euros/año por las plazas de aparcamiento ocupadas por los contenedores privados.

Una señora alemana entrega su botella a una máquina que le devolverá
los céntimos que pagó por ella en el momento de la compra. El SDDR funciona
como una Fianza o Aval. Muchos necesitados en Alemania, incluida gente joven,
recoge envases abandonados para llevarlos a las máquinas y hacerse con unos euros

Continuamos con la eficacia
En las naciones, regiones o ciudades donde está implantado el SDDR, la recuperación de envases supera el 98%. El éxito es total, los vertederos están aliviados y las incineradoras de basura no queman plásticos que envían dioxinas a la atmósfera. Esto sucede en Alemania, Noruega, Finlandia, Dinamarca y en ciudades europeas avanzadas, además de zonas de Estados Unidos. La posibilidad de llegar al 100% solamente se logra con el SDDR que, además, crea empleos netos.

El 80% de los residuos de envases proceden del agua mineral y los refrescos

Con el SIG, y después de 18 años de aplicación, España únicamente recicla el 35% de sus envases (Datos de 2011). Cada día, en España van al vertedero, se incineran o se abandonan 28 millones de envases. Nuestro país está cumpliendo, en el límite y raspando, los objetivos de reciclaje de la Directiva. Unos objetivos que se endurecen con la inminente reforma que obligará a incrementar los porcentajes de reciclaje. ¿Nos preocupa? No hay problema, porque la nueva Directiva Marco de Residuos viene con los mecanismos necesarios para hacer trampas y se lía a mezclar latas con tapones, frascos y botellas. 

Vamos terminando 
¿Por qué España no emplea el SDDR, habiendo demostrado su eficacia?. Por culpa de nuestra estructura de distribución de alimentos y productos envasados. El modelo francés de las Grandes y Medianas Superficies (Carrefour, Eroski, Hipercor, Alcampo, etc,…) impera en España. Este modelo de distribución sigue la técnica “just in time”, con las estanterías de los supermercados usadas como almacenes. El SDDR no conviene a su logística y les obligaría a destinar espacios especiales y atendidos por máquinas automáticas o empleados. Unidos a los fabricantes de envases y sus asociaciones de reciclaje, a industrias envasadoras, a fabricantes de plásticos (¡Ay!, ¡las petroleras!) y a empresas de distribución, todos forman un lobby de inconmensurable poder.

Máquinas automáticas del SDDR en Londres

Concluimos
Hace unos días, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha derogado el artículo 21-2 de la Ley de residuos y suelos contaminados (Ley 22/2011), cerrando el paso a cualquier veleidad de implantar el SDDR. Este era el artículo anulado. Sugiero que lo lean con atención porque no tiene desperdicio:

“Para fomentar la prevención y promover la reutilización y reciclado de alta calidad, se podrán adoptar medidas destinadas a facilitar el establecimiento de sistemas de depósito, devolución y retorno, en los términos previstos en el artículo 31-3, para:
a)     Envases industriales
b)     Envases colectivos y de transporte
c)      Envases y residuos de envase de vidrio, plástico y metal
d)     Otros productos reutilizables.
 (Perdón. El coloreado en azul es mío y no del BOE).


Como pueden comprobar, el SDDR era considerado como la "alta calidad" de la prevención, la reutilización y el reciclado.

Hoy, 4 de mayo de 2012,  la Unión Europea ha abierto procedimiento a España (y a otros países) por las dudas que suscitan sus cifras de reciclaje de envases de vidrio. Pide cuentas más detalladas, para ver si cumple con la Directiva de envases y residuos de envases.

(*) Agencia de Ecología Urbana de Barcelona 

ECOLOGÍA Y SOCIEDAD
Las pulgas resisten


De adolescente, pasaba los veranos en Deba (Guipúzcoa) con la familia y la panda de amigos. Las mañanas de sol, no muchas, nos tumbábamos en la playa alejados de los toldos de los padres, para eludir su control, y alejados del límite de la pleamar, para evitar las pulgas. No piensen en las pulgas habituales, sino en los Copépodos saltarines (Talitrus saltator) que viven en los arenales playeros. Las pulgas de arena son inofensivas, blancas y brillantes. Las más grandes llegan al tamaño de una alubia pequeña y sus caparazones articulados actúan como resortes que se sueltan de golpe y las catapultan a un palmo de altura. Una proeza para su tamaño.

Las pulgas de arena comen detritos orgánicos y les encanta vivir debajo de los montoncillos de algas y palos que deposita el mar en la orilla. Allí están frescas, tienen comida y escapan de los pájaros. Si no hay algas, se entierran bajo la arena donde siempre hay humedad. Sus organismos son extremadamente delicados y sensibles a la contaminación. En realidad, actúan como “indicadores” fiables de la salud de una playa. Su brújula interna, astronómica, las hace huir siempre hacia el mar y raramente saltan en dirección a tierra.


En Deba, removíamos la arena con los pies y sacábamos a las pulgas de su sopor. Las chicas gritaban cuando las sentían brincando sobre sus piernas. Con el paso de los años, las pulgas se murieron por la contaminación que arrastraba el río, aguas fecales y productos químicos vertidos por las industrias de la cuenca del Deba. Luego, ya casado, mi mujer me descubrió Comillas (Cantabria) y comprobé que su playa tenía pulgas.

No duraron mucho. A mediados de los años noventa se contrataron máquinas de limpieza de playas y los arenales sufrieron una sacudida. Los tractores y sus rejas de cribado aplastaban y revolvían la arena hasta los 10 cm de profundidad, eliminando los montoncillos de algas y alterando la delicada biología de la playa. Comillas creció y sus aguas negras, sin depurar, contaminaron la arena. Los filtros de cigarrillos, cargados de nicotina concentrada que actuaba como fuerte tóxico, no ayudó. En el año 2000, la playa perdió la bandera azul, pero hacía años que las pulgas habían desaparecido.

Playa de Oyambre. Pequeños restos de algas y palos donde prosperan las pulgas de arena

Tres kilómetros hacia el oeste, la salvaje playa de Oyambre mantenía una gran población de pulgas de arena. Luego, llegaron hasta allí las máquinas limpiadoras, las aguas contaminadas de la ría de La Rabia, de un par de campings y de varias estabulaciones de vacas (purines). Además, las algas de arribazón, el hábitat preferido por las pulguitas, son recogidas sistemáticamente por grandes tractores que negocian con la Oca (Gelidio). 

Recogida de algas de arribazón en la playa de Oyambre. Mayo 2012

En el verano de 2011 descubrí algunas pulgas, pequeñas, en el extremo más occidental y virgen de la playa. El 2 de mayo de 2012 encontré media docena. Para salvar a las pulgas basta con mantener unos pocos metros de playa virgen, sin pasar por ellos las máquinas y dejando en paz unas pocas algas. Las playas norteñas sin pulgas son playas enfermas o moribundas.