LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

viernes, 25 de enero de 2013


MAQUILLAJE  PERVERSO
El exfoliante destructor



Queridídimas amigas. Una vez a la semana debéis aplicaros una capita de crema exfoliante, de  buena marca, desde luego. La extendéis por todo el cutis con un suave masaje. La crema desprende y arrastra las células muertas confiriendo a nuestra piel brillo y resplandor renovados. También, queridas amigas, debéis pensar en vuestros maridos, novios y compañeros, que deben cuidarse y emplear exfoliantes masculinos para conservar ese aire dinámico y joven que tanto os gusta. No olvidéis que no hay nada tan espantoso que mostrar dientes amarillentos en vuestra sonrisa. Para combatirlo, hay que cepillarse los dientes varias veces al día con una pasta dental blanqueadora con efecto ligeramente abrasivo.

Desde la antigüedad, las mujeres se han frotado la piel con piedra pómez, sal marina, arena fina o paños algo rugosos y enjabonados.  El cutis quedaba pelado y escocido, pero se aguantaba estoicamente porque la piel rejuvenecía. Como tratamiento exfoliante intenso, se usaban mascarillas de ácidos abrasivos (peeling) como el glicólico, el salicílico, el láctico o el cítrico (frutas). Más  violento y radical, desde finales del siglo XX se usa el rayo láser que actúa como el soplete de un fontanero y se lleva por delante hasta las manchas, causando quemaduras que las bellas mujeres soportan con una gran sonrisa.


La "nanotecnología" ha permitido crear estas
diminutas bolitas de plástico usadas como exfoliantes de belleza

Desde hace unos años, los infatigables laboratorios de cosméticos han dado con un abrasivo nuevo: los microgranos (microbeads) inferiores a 1 milímetro de diámetro y hechos con Polietileno (PE), Polipropileno (PP), Polietileno Tereftalato (PET) o Polietilmetacrilato (PMMA). Las diminutas bolitas de plástico, incorporadas a una crema hidratante, se frotan contra la piel y hacen efecto de arrastre desprendiendo las células muertas. Una vez cumplida su misión, esas bolitas se van por los desagües tan ricamente, y aquí paz y después gloria (el cutis como culito de bebé).


Durante años, la presencia de micropartículas de plástico
en cremas exfoliantes no ha sido publicitada por las marcas.
No obstante, su acción puramente mecánica es siempre preferible a
la agresión química de exfoliantes enérgicos. Pero el problema no estaba
en la piel, sino en el océano.

Lo malo es que trillones de microgranos corretean por las alcantarillas, atraviesan la estaciones de depuración (EDAR) sin saludar, navegan por los ríos y llegan al mar donde perduran por años. Allí son ingeridos por toda clase de especies marinas, como mejillones filtradores y pequeños peces que piensan que engullen rico plancton. El plástico se acumula en sus aparatos digestivos, los bloquea y los mata. Los pequeños peces son devorados por peces más grandes que van también acumulando los exfoliantes de las bellas damas y de los coquetos caballeros.

La ONG holandesa De Nordzee  (El Mar del Norte) ha analizado, junto con otras organizaciones ambientalistas y científicas, muestras de peces en aguas del Mar del Norte y del Canal de La Mancha. El resultado es que 1 de cada 3 peces contenía residuos plásticos en sus vísceras, especialmente “rayón” (fibra sintética de nuestra ropa), partículas de botellas de polietileno y los microgranos de la cosmética.  La contaminación empieza a ser masiva e imparable, ya que docenas de marcas siguen añadiendo los granitos en sus formulaciones de abrasivos y exfoliantes.


Otra manera de difundir en la naturaleza plásticos que
matan a peces y aves: la imbecilidad de tapizarse las uñas de bolitas

Esta misma organización desató una campaña europea contra el empleo de esta estúpida e innecesaria amenaza para los ecosistemas marinos. La lista de empresas y productos que usan los microbeads es larga. Desde Beiersdorf (Nivea) hasta Estèe Lauder (Clinique), pasando por L´Orèal (Biotherm, Vichy), Avene, Procter & Gamble (Clearasil), Keyline, Ada, Bourjois, Johnson & Johnson (Neutrogena), Colgate Palmolive o Yves Rocher. Los meten en cremas de cara, gel de baño, jabones y champús. También se emplean en pasta de dientes blanqueadora, como hace GlaxoSmithKline en su marca Sensodyne, así como Colgate con el Max White. Todas ellas firmas de altos vuelos y que se llenan la boca de glamour y prestigio.


Mensaje de la campaña contra la Sopa de Plásticos que ahoga el océano.

La reacción es lenta, pero empieza a dar resultado. Este pasado mes de enero, la firma Unilever ha tomado la decisión de erradicar los microgranos de sus productos estrella, como “Dove”. Pretende poner fin a esta práctica antes de 2015. Veremos si es seguido por otras empresas.

Para las Queridas amigas con escrúpulos ante la idea de expandir por los mares las bolitas plásticas asesinas, existen alternativas. De momento, es posible consultar los cosméticos que tienen microgranos, agrupados en  tres diferentes listas: verdes (sin plásticos), amarillos (con dudas) y rojos (repletos de microbeads).

martes, 22 de enero de 2013


HAMBURGUESAS DE CABALLO
Crisis alimentaria


Los grandes organismos internacionales, ONGs y medios de comunicación llevan años debatiendo los motivos y las consecuencias de la crisis alimentaria. Una crisis impulsada por la demografía, el injusto reparto de los recursos y la especulación mercantilista. Que aparezca una mezcla de carnes de caballo, cerdo y vaca en unas cuantas hamburguesas de Irlanda y del Reino Unido, es una derivada lógica de esa crisis y no es nada sorprendente, a poco que se analice fríamente la situación.

Primera cuestión: hamburguesas 100% de vacuno
En el año 2008 los precios del cereal se dispararon en todo el mundo. La ganadería de vacuno, básicamente alimentada con maíces y sojas, experimentó un alza de precios que aún se mantiene. El resultado es que, si en 2006, en el Reino Unido el kilogramo de vaca costaba 2,40 €, ahora está en 4,50 €. ¿Es posible seguir ofreciendo hamburguesas 100% vacuno al módico precio de 1,- € ? Es posible, aunque crecen los juegos malabares en los ingredientes.




Uno de ellos, posiblemente el más honesto, es utilizar hasta la última célula del cuerpo de una vaca. Desde las pezuñas hasta los cuernos y el rabo, pasando por las ubres. El máximo aprovechamiento se consigue fabricando, con todos los despojos, proteínas concentradas (Trasglutaminasas - Pink Glue), y usando los pellejos de los animales (Boiled HideDRIND – piel deshidratada). También se pueden añadir aditivos humidificadores que conservan agua en la hamburguesa, vendiendo ese agua a precio de carne. Cuando el uso exhaustivo de la vaca resulta insuficiente para mantener el mítico 1,- € por hamburguesa, empieza a ser complicado anunciar que la hamburguesa es 100% vacuno.

Segunda cuestión: la hamburguesa como mezcla de carnes.
¿Es malo para la salud comer hamburguesas fabricadas con una mezcla de carnes? Indudablemente no. Con la carne de caballo a 2,20 € el kilo, sería la forma de ofrecer hamburguesa a precio asequible para personas con pocos recursos. Solamente debe anunciarse imperativamente al consumidor semejante compuesto, para evitar el engaño comercial y, sobre todo,  los conflictos religiosos. Lo  importante es garantizar que las carnes mezcladas, de vaca, caballo, cabra, cerdo o de cualquier otra cosa, estén perfectamente controladas y reguladas en su trazabilidad.




El problema actual es que, aunque la raza equina también acaba en el matadero, sus carnes no suelen tener los mismos controles veterinarios y normas a los que están sometidas las vacas y otras especies que nos comemos. De ahí que el analista del laboratorio del West Yorkshire británico, M. Duncan Campbell, afirme que es imposible garantizar la salubridad en hamburguesas confeccionadas con un 29% de carne de caballo de procedencia incierta, ya que falla la trazabilidad por incapacidad del sistema.

Tercera cuestión : ¿el control es suficiente?
Saltarse los controles de seguridad alimentaria está siendo cada vez más fácil y la prueba es la polémica de las hamburguesas con caballo. En una Europa de recortes presupuestarios, cuando hasta la sanidad humana deja de ser una prioridad, la sanidad animal y sus inspecciones bajan la guardia. En el Reino Unido, el presupuesto del Gobierno destinado a medios de control e investigación en materia de alimentos ha pasado desde los 253 millones de euros de 2012, hasta los 166 millones previstos para 2014. Además de que los inspectores disponen de menos medios materiales, desde 2009 se han eliminado 743 empleos en este sector de la administración. 

Conviene recordar que la presencia de ADN de caballo y cerdo en las hamburguesas fue detectada por la autoridad alimentaria irlandesa, pero escapó a los "relajados" controles británicos. A los recortes se suma la ideología conservadora neoliberal imperante en el Reino Unido, uno de cuyos sagrados principios es desreglamentar la economía en todo lo posible, para que sean los “mercados libres” quienes se autoregulen.


Establecimientos  involucrados en la venta de hamburguesas
 conteniendo carne de caballo, en Irlanda y el Reino Unido

En España se dan las ideales circunstancias para que el día menos pensado tengamos una ridícula sorpresa en las hamburguesas que venden los supermercados “low cost”. Por un lado, y al igual que en el Reino Unido, la ideología gubernamental es neoliberal y aborrece las normativas encorsetadoras. Por otro lado, los fuertes recortes presupuestarios afectan a todas las administraciones españolas, incluidas las dedicadas a la seguridad alimentaria. Con el agravante de existir una mayor fragmentación burocrática por las competencias transferidas a las Comunidades Autónomas.

En esta coyuntura, la crisis alimentaria y veterinaria se solapa con la crisis económica. Para el consumidor en paro o con ingresos reducidos, conocer el exacto origen y composición de las carnes de su hamburguesa es una pérdida de tiempo y una extravagancia. Lo importante es ofrecer proteínas de bajo precio a la familia. Pero se debe exigir que esas proteínas estén rigurosamente controladas. Es hora de abandonar esa insistencia del 100% “carne” de vaca, cuando suele ser 100% “cuerpo” de vaca. Un debate muy diferente es que cualquier clase de hamburguesa barata ayude a crear obesos, diabéticos y cardiacos.

martes, 8 de enero de 2013


MADRID  IRRESPIRABLE
Medio millón de víctimas


La Unión Europea calcula en 500.000 el número de sus ciudadanos que morirán a lo largo de este año de 2013, de forma prematura, a causa de la contaminación atmosférica. Son muchos y no están repartidos de forma equilibrada, ya que en algunas ciudades europeas la esperanza de vida se reduce hasta en dos años, mientras que en otras se cifra en unos días. Barcelona y Madrid se encuentran entre las más desfavorecidas.

Estamos ante unos hechos tan extraños que producen inquietud y escalofríos. Desde que la American Hearth Association (Asociación Americana del Corazón)  estableciera sin género de dudas la relación causa - efecto entre las micropartículas que emiten los motores Diesel y la morbilidad y las enfermedades cardiovasculares, demasiados políticos parecen estar paralizados por la indiferencia o por el pánico. El primer número del año 2013 del Boletín Semanal Epidemiológico (BEH Nº 1 y 2 - Organización Mundial de la Salud), dedica su editorial y un amplio artículo a la epidemia de muertes alimentada por la mala calidad del aire.

Para el BEH, sin una política mucho más radical, más enérgica y global, la población seguirá expuesta a graves daños para su salud y a una muerte adelantada de forma absurda. Incluso los niveles “permitidos” en las normas europeas son excesivos y mortales a medio y largo plazo. Las horquillas de tolerancia son, al parecer, inaceptables. Y si las normas cumplidas a rajatabla nos enferman, permitir que sean transgredidas sin que se produzca una reacción resulta insoportable. Estamos ante una dejación que afecta a la salud y a la vida.


Contaminación en el Paseo de la Castellana (Madrid), en enero de 2013

El año 2013 ha empezado sucio para Madrid. Con el anticiclón estancado sobre la península ibérica, los índices de contaminación atmosférica en la capital de España se están disparando. Desde el 3 de enero, al menos cuatro estaciones de medición han registrado cifras por encima de los 200 microgramos por metro cúbico de Dióxido de Nitrógeno. En una de las estaciones (Plaza Elíptica) se acaban de registrar 306 microgramos/metro cúbico. En la instalada en el populoso barrio de El Pilar, el límite se ha sobrepasado en cinco ocasiones en estos últimos cinco días.

¿Alarma entre las autoridades municipales y sanitarias? ¿Restricciones al tráfico en las áreas sensibles? El silencio es atronador. La señora alcaldesa de la capital se encuentra en Lausanne, presentando la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2020. Una ciudad cuyos habitantes, (según la encuesta publicada por la Comisión Europea en 2010,) opinaban en un 85% que la contaminación del aire urbano era asunto muy grave (39%) o bastante grave (46%). Lo peor, sin embargo, no son los óxidos de nitrógeno o de azufre. Lo más grave es el abrumador porcentaje de automóviles que quema gasoil y que emite las cancerígenas partículas PM 10, PM 5 y PM 2,5.


Gráfica del infome  Aphekom  (2011) de 25 ciudades participantes en el
estudio. A la izquierda, la media por ciudad de las Partículas PM 2,5. Todas las ciudades,
salvo Estocolmo, superan el nivel máximo propuesto por la OMS (10 microgramos por metro cúbico). A la derecha, meses de vida que ganarían los habitantes de las ciudades estudiadas, en caso de cumplir con los límites propuestos. Los barceloneses ganarían más de un año de esperanza de vida (13,7 meses)

En verano llega el ozono, elemento contaminante más frecuente y notorio en las proximidades del aeropuerto de Madrid - Barajas, justamente donde se levantan el estadio y la Villa Olímpicos. El ozono troposférico de Madrid causa problemas pulmonares, además de afectar a ojos, riñones y cerebro. Como anécdota complementaria, el ozono produce necrosis en los vegetales, frenando la función clorofílica y desembocando en bajos rendimientos para los cultivos. 

Alguien se preguntará qué planes tiene Madrid para reducir la contaminación de su atmósfera. La respuesta es NINGUNO. El anterior Plan caducó el 31 de diciembre de 2012 y no existe otro para reemplazarlo. Sin embargo, la Comisión Europea acaba de conceder otro año más de moratoria a Madrid para que solucione su grave problema, antes de llevarla a los tribunales. Quiere decir que a lo largo de 2013 Madrid podrá rebasar tranquilamente los límites de contaminantes.  



Estación de medición de la contaminación atmosférica del barrio de El Pilar
en Madrid. El logo en la parte superior izquierda del cajón recuerda que el artefacto
fue financiado por el Fondo de Cohesión de la Unión Europea (85% del coste). Para la función
que realiza, lo mejor sería desenchufarlo. Así no consumiría energía eléctrica y dejaría de alarmarnos. 

La inoperancia, la desidia, la debilidad y la complicidad de la Unión Europea en materia de indefensión de los ciudadanos es ya un paradigma. No es de extrañar que aumente el euroescepticismo entre muchos ciudadanos comunitarios, y no solamente en el Reino Unido. Las conclusiones del informe Aphekom, elaborado entre junio de 2008 y marzo de 2011, con los datos de la calidad del aire en 25 ciudades europeas, siguen siendo descorazonadoras. Merece la pena hojearlo para así calcular cuántos años de vida están escamoteando a nuestros hijos algunas autoridades indolentes. Si el lector piensa que las posibles soluciones son imposibles de aplicar (las restricciones al tráfico privado, el fomento del transporte colectivo, peajes urbanos, carriles bici), tiene los ejemplos de California, de Canadá y del norte de Europa, donde políticos y autoridades respetuosos con la vida humana están paulatinamente reduciendo la mortalidad de los ciudadanos por contaminación del aire.

lunes, 7 de enero de 2013


PESCA SOSTENIBLE
Latas certificadas


Hace un siglo, en las despensas de los hogares occidentales se guardaban comestibles de larga duración como legumbres, embutidos, quesos, aceites o vino. El único producto marino que soportaba el paso de los meses en las oscuras despensas era el reseco bacalao en salazón. Hoy día, no hay cocina que no almacene las pequeñas latas de atún.

Las conservas herméticas, en escabeche, en aceite o al natural de túnido se han convertido en uno de esos alimentos de base. Es un producto que vale para todo: desde aportar proteína a una ensalada verde, hasta rellenar canelones, empanadillas o una simple tortilla. Los sándwiches de mayonesa mezclada con atún son la dieta casi diaria para millones de trabajadores y las flotas pesqueras persiguen a los bancos de túnidos por todos los océanos templados y tropicales del planeta.


Los supermercados Sainsbury´s son de los primeros en
ofrecer conserva de atunes capturados de forma sostenible

La cadena de supermercados británica Sainsbury´s, la tercera en importancia del Reino Unido y con más de mil centros, acaba de reforzar su política ambiental con nuevas latas de atún certificadas. Hace tiempo que la cadena comercializa latas de Albacora (Thunnus alalunga – Atún blanco o Bonito del Norte) con el sello MSC (Marine Stewardship Council). Se trata de una veterana etiqueta que garantiza que el producto ofrecido al consumidor, ya sea un pez o una almeja, ha sido obtenido en una pesquería sostenible. El MSC certifica actualmente a 144 pesquerías de todo el mundo, afectando a medio centenar de especies marinas.


Antes de lanzar sus latas de Listado certificadas por el MSC, la cadena disponía de atunes en conserva capturados "One by one - Uno por uno, utilizando anzuelos"

Esta vez, y a partir del 1 de enero de 2013, Sainsbury´s ofrecerá a sus clientes latas de Listado (en inglés Skipjack – Katsuwonus pelamis) luciendo el certificado MSC. Si algún lector se pregunta qué es eso del “Listado”, debe saber que es la especie de túnido más utilizada para rellenar las latas de atún claro que invaden los estantes en los grandes supermercados. El Listado con certificado MSC no procede del mercado globalizado, sino de una pesquería sostenible practicada en las Islas Maldivas que los captura, de uno en uno, mediante anzuelo. Ya saben que las Maldivas son esas islas del Índico, esparcidas entre India y Yemen, que se tragará el mar en cuanto suba de nivel un par de metros. Esas islas pobladas por personas a las que hay que echar una mano.


"Fish and chips" de Sainsbury, s  certificada MSC

Pues si hay que traer los Listados desde las Islas Maldivas, con un considerable coste energético en transporte, alguien dirá: ¡menudo negocio y menuda sostenibilidad!  ¿Y de dónde se piensan que llegan todos los túnidos tropicales? ¿Acaso del golfo de Cádiz? Llegan, mayoritariamente, del Índico y del Pacífico. Al menos, en los Sainsbury´s podemos ser un poco más responsables a la hora de pescar atunes.

España, gran nación pesquera, lleva todo el retraso del cosmos en esto de los certificados de sostenibilidad pesquera. De momento, el MSC únicamente certifica en España la pesquería del bacalao del Mar de Barents, comercializado por una empresa gallega. Están en estudio algunas pesquerías de navajas en la Ría de Pontevedra (Bueu) y las de almejas y berberechos de la Cooperativa de Arousa. Les diría que si, de verdad, le gustaría añadir a su ensalada peces explotados de forma sostenible y en aguas españolas, pusieran en su carrito de la compra unas cuantas latas de Caballa del Sur, en lugar de las clásicas latas de atún claro tropical.


Pescadores de Maldivas atrapando Listados del Índico con el mismo sistema que usan los vascos y cántabros para capturar el Bonito del Norte en el Cantábrico  (anzuelo y cebo vivo)

Pero no se lo recomiendo con fervor. Ni siquiera con desgana. La mayoría de las latas de Caballa del Sur proceden de pesquerías brutales, tipo saqueo,  practicadas por superarrastreros pelágicos de enorme potencia en aguas del Atlántico y del Pacífico. Hace unos meses, en el Parlamento Europeo se intentó obligar a que las latas de conservas identificaran la especie de pez enlatada y su exacta procedencia. Lamentablemente, la mayoría de nuestros europarlamentarios (muchos españoles) se opusieron a esa identificación, alegando "engorros" y "complicaciones" para la industria conservera y pesquera, además de mencionar, con cinismo, la ausencia de interés por parte del consumidor. 

Esa es la política de Información al Consumidor de nuestra querida Europa Mercantil. Siguen convencidos de somos idiotas.

miércoles, 26 de diciembre de 2012


PESCA INSOSTENIBLE
Mejorando lo presente


Los Consejos europeos de ministros de pesca de diciembre deciden las cuotas pesqueras del siguiente año y suelen concluir a horas intempestivas. La de 2012 parece haber finalizado como las anteriores; satisfacción contenida de ministros, alivio de la Comisión Europea al quitarse de encima el “muerto” y mosqueo de los conservacionistas. La Comisaria de Asuntos Marítimos y Pesca, Maria Damanaki, aseguraba tras la reunión que, gracias al acuerdo para 2013, “podemos tener stocks (de peces) saludables, más trabajo y más ingresos para las comunidades costeras”.

Uno de los más destacados biólogos marinos europeos, especializado en pesquerías mediterráneas, Jordi Lleonart (Instituto de Ciencias Marinas – CSIC - España), me explicaba hace un año que los científicos (CIEM) recomiendan al Consejo las cantidades a pescar de cada especie y caladero. Pero apuntaba que la “señal” biológica y científica enviada a Bruselas se mete en el saco de las decisiones revuelta con otras muchas señales, como el empleo, las subvenciones, los beneficios empresariales, el progreso, la ambición nacional o las presiones del lobby industrial. Al final, son muchos los factores que modelan las reglas de juego sobre las aguas comunitarias.


Abertura del copo a bordo de un arrastrero europeo

Para el año 2013 la Comisión planteaban cuotas restrictivas y recortes duros, ante la percepción de que el 78% de los stocks conocidos (el triste 35% del total) estaba sometido a capturas excesivas. En la reunión, también planearía el desconocimiento de lo que está sucediendo con el otro 65% de las especies comerciales marinas europeas. El resultado es que, de nuevo, la mitad de las cuotas aprobadas sobrepasan las recomendaciones científicas. Pero, con todo, hay ciertos avances hacia la sostenibilidad y la vaga sensación de que el sector de la pesca europea empieza a fracturarse.

Hace más de treinta años que los pescadores artesanales y pobres de India, Ecuador, Indonesia o Senegal cerraban filas para defender su único modo de vida, amenazado por la pesca industrial y las flotas arrastreras internacionales. La batalla sigue tronando y se extiende a Europa. Es suficiente hablar con un pescador artesanal que se dedique a la pesca de merluza con anzuelo en el golfo de Vizcaya. Dirá que los arrastreros industriales, después de 15 horas de “corrida” por los fondos marinos,  colmatan los fondos de los copos  con hasta 40 kilos de merluzas aplastadas y deshechas. De ellas solo se pueden aprovechar las cocochas y las huevas.

La cólera de los pescadores artesanales senegaleses
es crónica desde hace medio siglo. En las playas de Dakar, Kayar
o Saint Louis los hombres de las "pirogues" claman contra las licencias concedidas por
su gobierno a naciones extranjeras y flotas arrastreras industriales

La timidez y la mediocridad de la Unión Europea se han puesto de manifiesto otra vez. Es muy posible que los caladeros atlánticos comunitarios sobrevivan, pero lo harán en niveles de subsistencia. Al igual de lo sucedido en el Mediterráneo, en el Atlántico Norte no se alcanzará un Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), sino un Rendimiento Mínimo Sostenible. Se llegará a la “insostenibilidad sostenible”, tal y como suele calificar J. Lleonart a algunas pesquerías mediterráneas.

Entre tanto, el Parlamento Europeo, en su sesión del 18 de diciembre de 2012, ha aprobado dos proyectos de resolución: la generalización del RMS y la prohibición de los descartes. La resistencia a la implantación de estos dos principios de la reformada política pesquera es muy fuerte. Para algunos pescadores industriales, los RMS les condenarían a la precariedad. Para muchos pescadores artesanales, la obligación de traer a tierra TODO lo que sale en redes y aparejos haría "demasiado"  visible e incómodo el daño que causa el arrastre en los ecosistemas marinos. Para los industriales, en tierra no hay infraestructuras que aprovechen los descartes desembarcados (harina de pescado para la acuicultura).


El super arrastrero "Maartje Theadora". La mayoría de los grandes
depredadores abanderados en la Unión Europea recibe sustanciosas ayudas financieras.

De momento, el modelo de pesca permanece y se limita a implantar ligeras limitaciones en pesquerías asfixiadas. En 2013, la pesca seguirá siendo un sector económico plagado de anomalías al estar fuertemente subvencionado por capital público en una Europa mayoritariamente neoliberal que, sin embargo, adora la iniciativa privada y desconfía del Estado. Con los crónicos y bajos niveles de capturas, es imposible que la pesca europea sobreviva y compita en un mercado libre, abierto y globalizado. La contradicción está servida.

martes, 18 de diciembre de 2012


PESCA INSOSTENIBLE
Los Aspiradores del océano


Hace unos treinta años, en los muelles adosados al dique de Gamazo, en Santander (España), una pareja de arrastreros (trawlers) de tamaño medio criaban herrumbre. Inmóviles un año tras otro, habrían pasado desapercibidos de no ser por los nombres con los que habían sido bautizados por su armador: “Depredador” y “Carroñero”. Llegué a pensar que estaban allí castigados por cometer alguna fechoría pesquera.

 Hoy día, tan acertados y merecidos nombres para cualquier gran arrastrero son cuidadosamente evitados. Los armadores prefieren recurrir a palabras más armoniosas y que oculten la cruda realidad. Por ejemplo, con la dulce y femenina que porta el gigantesco arrastrero alemán “Maartje Theadora”.


El "Maartje Theadora" con aspecto inocente y en un canal de Holanda

Este mes de diciembre, el “Maartje”, super arrastrero pelágico de 141 metros de eslora, ha sido bastante malo. Los franceses le han trincado hace unos pocos días en aguas soberanas de la Republique Française, a no más de 30 km de las costas de Normandía, faenando con redes ilegales y con capturas ilegales a bordo. Conducido al puerto francés de Cherburgo, los oficiales de Affaires Maritimes han encontrado en sus bodegas 3.980 toneladas de pescado fresco, 2.000 de ellas fuera de norma.

Las pruebas para “empurar” al armador (Hochseefisherei GmbH – Pesquera marítima Hoch) están, precisamente, en la composición de su carga. Si el buque hubiera empleado las autorizadas redes de malla ancha, las capturas habrían estado formadas por un 90% de caballa y un 10% por otros peces. Pero allí había 17% de caballa y 87% de arenque, jurel y bacalao pequeño, señal de que había estado usando mallas estrechitas, muy prohibidas, y justo delante de las barbas de sus socios europeos.


A pesar de cambiar su antiguo nombre ("Margiris") por el del explorador "Abel Tasman", personaje admirado en Australia por ser el descubridor de la isla de Tasmania, el arrastrero ha sido expulsado de sus aguas por los australianos 

No es la primera vez que el “Maartje Theadora” es mal chico. Hace un tiempo le pillaron saqueando a destajo por aguas de Mauritania. La empresa gestora de sus andanzas, la Doggerbank Seefisherei (1), también gestiona el enorme arrastrero “Abel Tasman(ex - "Margiris"), expulsado de las aguas de soberanía de Australia hace unos meses (septiembre de 2012) por el ministro de Medio Ambiente (M. Tony Burke), al comprender la locura que suponía dejar al super arrastrero saquear a gusto todo lo que le salía al paso. Lo que sale al paso de esos monstruos de los mares es la humilde y sufrida caballa. El llamado “mackerel” por las multinacionales. 


Ejemplares de Caballa del Pacífico (Scomber japonicus),
también llamada caballa chilena

España, supuesta gran pecadora en cosas de la pesca, no tiene bichos tan apabullantes como el “Maartje”. Tampoco usa artefactos tan aberrantes como el mencionado "Abel Tasman" y sus 143 metros, 10.500 HP de potencia, 250 tn de capacidad diaria de procesado y que remolca sus redes abriendo una boca de 80 metros de ancho y 35 de alto que se lo traga todo. España tampoco abandera trastos como el ruso “La Fayette”, buque factoría que acaba de pasar dos añitos seguidos en la mar, merodeando durante meses y meses por el Pacífico Sur frente a la costa chilena, por las aguas de Mauritania y por las del norte de Escocia.


Aunque tiene pinta de metanero fatigado (Tanque LNG), el ruso "La Fayette"  es la viva imagen de la explotación intensa de los océanos

El trabajo del ruso “La Fayette” es recoger las caballas que le entregan los gigantescos arrastreros pelágicos europeos, congelarlas en bloques de 20 kilos y contribuir al brutal agotamiento de la Caballa chilena (Pacific Jack Mackerel). Los últimos datos biológicos y de capturas señalan que en los últimos 20 años se ha perdido el 90% de las poblaciones de caballa chilena. 

A España se la puede acusar de cualquier cosa en materia de pesca, a veces con razón y a veces sin ella. Pero a los alemanes, holandeses, franceses y británicos también les puede oler mucho el sobaco pesquero. Si no, que se lo pregunten a las cuatro caballas que quedan.

Última hora
El "Maartje Theadora" ha dejado hoy, 18 de diciembre, los muelles de Cherburgo donde permanecía retenido desde hace seis días, después de abonar una sanción de 595.000 euros y perder el pescado ilegalmente atrapado y valorado en 1,2 millones de euros. El armador del buque ha considerado la multa "desproporcionada". Según declaraciones de dicho armador, la forzosa parada del buque le ha supuesto, además, un millón de euros de pérdidas (lucro cesante), lo que ilustra su capacidad de pesca y de predación.

(1)Doggerbank es una gran extensión de aguas someras del Reino Unido, ricas en biodiversidad marina. Hace apenas un par de semanas el Banco de Dogger ha sido declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC) y ya forma parte de la Red Natura 2000. Resulta sarcástico que una empresa depredadora lleve el nombre de un Espacio Natural. A esas cosas se les llama "GREENWASHING".

lunes, 17 de diciembre de 2012


OYAMBRE Y COCHAMBRE
“Santa Marina” echa el cierre


Emblema del Golf
Dentro de cien años, la historia del campo de golf “Santa Marina” podría servir para describir la extravagante sociedad de la España de finales del siglo XX y principios del XXI. Los personajes de la historia son de calidad: grandes empresarios y profesionales de prestigio, gente de posición, artistas y políticos de alto nivel. Todos ellos unidos por el amor al golf.

Hacia 1998, en el término municipal de San Vicente de la Barquera alguien tuvo la feliz idea de construir un complejo residencial y deportivo. El modelo del momento era “urbanizaciónlujo.golf.chaletsocial.costa”. Un sistema, tipo “Luxury & Privative Ressort”, que todo promotor inmobiliario de postín deseaba incorporar a su currículo. En el caso de “Santa Marina”, el campo de golf (exigente y diseñado por uno de los grandes profesionales de España), se unía a una urbanización envolvente y parcialmente ubicada sobre terrenos del Parque Natural de Oyambre y de las Rías Occidentales. La belleza y armonía del entorno era absoluta. El éxito quedaba garantizado.

En el año 1999, el Gobierno Regional de Cantabria, y su Comisión Regional de Urbanismo (CRU), dieron luz verde al Plan Especial de Oyambre y a las Normas Subsidiaras de urbanismo para el municipio de San Vicente de la Barquera. De la resolución derivó el Plan Parcial de Santa Marina, aprobado en 2001 por dicho ayuntamiento. Con el Plan se completaba el campo de 18 hoyos y podría empezar la construcción de 350 viviendas de ensueño y un gran hotel. Había dinero, España iba bien y la cultura del “pelotazo” funcionaba como un reloj. En el año 2001 los viales urbanos estaban proyectados, las farolas de diseño empezaban a erguirse y se completaban las infraestructuras de las parcelas.


Hoyos en la zona alta del campo de golf

Sin embargo, un sordo rumor de fondo llevaba meses empañando la ilusión de los compradores. Al parecer, una diminuta asociación local de defensores de la naturaleza (ARCA – 500 socios mal contados) había presentado demanda ante los tribunales contra la peregrina y, supuestamente, ilegal idea de levantar una urbanización en pleno Parque. La inquietud asaltó a socios y clientes de Santa Marina. Pero los promotores calmaron los ánimos recurriendo a sus abundantes contactos políticos y profesionales, argumentando el correcto proceder del Plan y su exacto ajuste a Derecho.

Fue como un mazazo. El año 2001 terminó con el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) anulando el Plan Parcial que había dado luz verde a Santa Marina. Siguieron años frenéticos de alegaciones y recursos, noticias en los medios y duros ataques a la pequeña asociación que había desencadenado la tormenta. En el 2003, las fuerzas vivas de Cantabria intentaron reconducir el asunto de Santa Marina por las bravas: si el obstáculo era haber proyectado una urbanización sobre un espacio protegido, se podía modificar la Ley del Parque Natural de Oyambre y mover algunos límites para que la urbanización quedara fuera de ellos. ¡Cómo no se les podía haber ocurrido antes! Si la ley no permite algo, cambiemos la ley.

Al pie de la fotografía se aprecia la superficie desmontada para
construir la parte conflictiva de la urbanización de Santa Marina.
A la derecha del desmonte aparecen algunos hoyos del campo de golf y su estanque 

No funcionó. El espacio protegido era más que un Parque Natural Regional ya que formaba parte de la Red Natura 2000 de la Unión Europea y de un LIC (Lugar de Interés Comunitario). En 2006, el Tribunal Supremo de España confirmaba la anterior sentencia del TSJC. Se estaba al final del camino. Entre tanto, el campo de golf y sus servicios de restauración funcionaban de manera autónoma, esperando que la situación se resolviera de alguna forma.

Vinieron los años del “plomo”, con las parcelas urbanizadas llenándose de zarzas y los promotores enfrentados, culpándose los unos a los otros ante la desesperación de los sufridos compradores de las parcelas. En 2010 se encendió una débil luz al adoptarse un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de San Vicente de la Barquera, y al finalizarse el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de Oyambre. Quizá era posible permutar las parcelas afectadas por otras situadas fuera de espacio natural protegido, aunque siempre cerca del campo de golf.


Una de las calles del golf Santa Marina

Sin embargo, la noticia del pasado 15 de diciembre, anunciando que el campo de golf se cierra el 31 de diciembre próximo, supuestamente por quiebra y ahogado en deudas, es un golpe definitivo. Sin las casas de la urbanización y el hotel, el campo de golf es insostenible y se arruina. Sin campo, el tamdem "urbanización – golf" se desmorona. No parece tener sentido levantar un hotel de cinco estrellas y una urbanización en ese perdido valle si ambos no están rodeados de greens y alegrados por los banderines de los hoyos. Así culminan once años de agonía y mucho dinero perdido.

Los lectores se preguntarán dónde está el culpable de la idiotez. Pero son tantos los actores del drama que resulta complicado centrar el tiro. El verdadero núcleo del problema estuvo en el Plan Especial de Oyambre, aprobado por el Gobierno de Cantabria en 1999. Para aprobarlo, los políticos y expertos (¿asesores?) del Gobierno Regional se basaron en la Ley de Conservación de la Naturaleza de Cantabria. Una Ley que, desgraciadamente y en el caso de Oyambre aún no había establecido el correspondiente Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) y del que ni siquiera existía un proyecto. Una Ley que, a su vez, también debería estar sometida a la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad del Estado. No era así.

No hay que buscar a los responsables entre los compradores, confiadas víctimas del sistema. Tampoco entre los promotores, que solo querían ganarse un buen dinero. Hay que buscarlos en la torpeza o la ignorancia de algunos políticos regionales del momento, incapaces de redactar normas y leyes ajustadas a Derecho, que ofrecieran seguridad jurídica y protegieran a los ciudadanos de sufrir casos tan lamentables. Pero, sobre todo, la causa última es el desprecio y la dejadez con los que en España se abordan las políticas ambientales. Un desprecio que no termina de resolverse.

Desde luego, la menos culpable y responsable de esta grandísima idiotez es la diminuta asociación que denunció la chapuza, muy tempranamente, ante los tribunales. Por aquel entonces nadie se dignó escucharles, pero sí criticarles. Sin embargo, ese puñado de gente intenta evitar que vivamos en la barbarie, en la arbitrariedad, la inseguridad legal y la prepotencia, defendiendo el Estado de Derecho para todos. La bonita Santa Marina no ha sido cerrada por ARCA (Asociación para la defensa de los recursos naturales de Cantabria), sino por las leyes, los jueces y los altos magistrados de la nación.