LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

sábado, 25 de mayo de 2013


FRACKING
¿Explicaciones? Las justas


La presión del lobby gasero crece. Las agencias de "Comunicación e Imagen" trabajan a destajo creando frases clave que industriales y políticos deben repetir mil veces, sin tartamudeos, con mirada firme, sin cambiar una coma o un acento. Las últimas frases fabricadas por el lobby son: “No podemos dejar pasar esta oportunidad” y “España no puede perder este tren”. Se escucha y se lee tan urgente afirmación hasta en boca de un ministro del gobierno y en sede de tan alto nivel como puede ser el Senado del Reino de España.

Según parece, las moléculas del gas metano, difuso y perdido en los microporos de las pizarras y esquistos hundidos a kilómetros de profundidad, se están impacientando. Como ya sabrán, estas moléculas de gas metano son como diminutos pedos (ventosidades) de unas bacterias que descompusieron materia orgánica (vegetales) hace millones de años. Pero, ¡Oh Dios mío!, los micropedos han oído hablar del Fracking y han entrado en un frenesí imparable. Después de pasar millones y millones de años aburridos y aislados bajo tierra, de repente tienen la oportunidad de salir al aire libre.


Instalación de perforación y Fracking en Estados Unidos, con su
piscina receptora de agua envenenada.

La comunicación de los diminutos pedos con los emprendedores del Fracking debe ser  fluida. Pedos y lobby hablan el mismo idioma y ambos han convenido en que esta oportunidad de salir no puede perderse. Que si los pedos no escapan ahora de su entierro, no saldrán nunca. Al parecer, el tren del Fracking solo pasa una vez. El mensaje ha sido recibido y hay que sacar a esa gente de ahí. Si no salen ya, tienen la intención de hundirse hasta el centro de la Tierra y perderse para siempre. ¡Ahora o nunca!

El discurso del lobby del Fracking aburre a la oveja tonta del rebaño. Los lobbistas siempre nos esconden las partes más excitantes de su propósito, como son el listado y las propiedades de los cientos de ingredientes que inyectan bajo tierra mezclados con agua. No nos cuentan los espléndidos efectos que se pueden conseguir con las aguas que regresan a la superficie y la prometedora posibilidad de embotellarla y venderla como decapante o contra la caspa. Nos ocultan las ventajas de llevar hasta nuestros grifos un novedoso producto que parece agua, que arde al acercar una llama y que, además, puede quitar la sed. No nos alegran la vida con historias de terremotos que agrietan casas y que harían más excitante nuestra convencional vida.


Descarga de agua de retorno en la balsa de un pozo norteamericano.
Teniendo en cuenta que son aguas tóxicas, deberá vallarse muy bien para evitar que la fauna
salvaje acuda a beber. Pero no será nada sencillo evitar que las aves se envenenen

No nos desvelan que la explotación del Fracking es un “chute” fantástico para el cambio climático, teniendo en cuenta que acelera la quema completa y total del carbono fósil existente en la Tierra. Que las explotaciones del Fracking son involuntarios surtidores de metano, un gas con un poder de efecto invernadero veinte veces más potente que el CO2. Emanaciones que persisten hasta muchos años después de cerrado y agotado un pozo.
Nada. No hay forma. Ellos repiten que “No podemos perder esta oportunidad” ...y nada más.

Eso sí. Nos abruman con los grandes éxitos del Fracking en Estados Unidos, escondiendo que el gas de pizarra en Europa es comparativamente escaso. Nos dicen que seremos más independientes en energía, pero no especifican en qué medida o porcentaje porque no tienen la menor idea. Si les pedimos las cuentas de las necesarias inversiones miran a otro lado o responden que crearán miles de puestos de trabajo (como en la construcción y su burbuja). Si les preguntamos en qué porcentaje bajará el precio del metano en España cuando todo el gas proceda de nuestro Fracking, se callan.

Cuando queremos saber cuántos pozos deben perforarse en España para que seamos independientes en energía (¿200 pozos?, ¿2.000?, ¿50.000?,…) ponen cara de ignorancia suprema. Si preguntamos cuánto tiempo durará el gran milagro del Fracking en España (¿10 años?, ¿20?, ¿40?) escurren el bulto porque no lo saben. Si indagamos a cuánto ascenderá el coste de la restauración del territorio devastado por cientos de pozos, balsas, tuberías y caminos al final de la vida útil de un yacimiento (¿5 años? ¿10?), se quedan mudos porque no saben hacer el cálculo y porque, en realidad, nunca pensaron en esa idiotez de la restauración ambiental.  


Conducciones de agua para Fracking

Tratamos de saber cómo será la gran revolución del Fracking, si nos servirá para cocinar, para que un ministro concienciado se duche, por fín, con agua caliente, si moverá nuestros coches o fabricará electricidad a mejores precios y aumentará nuestro poder adquisitivo. Pero ellos nos hablan de fábricas de aluminio, de metalurgia y de renacer industrial en una nación desindustrializada, descapitalizada, endeudada y con buena parte de nuestros mejores recursos humanos huidos a Alemania.

Hay ingenuos que les creen a pie juntillas y están convencidos de que el Fracking traerá prosperidad a los propietarios de las parcelas donde se instala un pozo. Como si Burgos fuera Dakota del Norte, Logroño fuera Denver (Colorado) y el gas perteneciera al paisano. Incluso allí, muy pocos se han hecho ricos. En Texas, a los propietarios del terreno les dan 800 € a la firma del permiso y unos 80 € mensuales por pozo. Cuando les colocan el pozo de prospección y del Fracking cerca de su casa tienen que levantar muros de 15 metros de altura para no enloquecer con el estruendo de los compresores las 24 horas al día y el estampido de las inyecciones del veneno bajo tierra. 




El agua "potable" de Dimock (Pensilvania - USA), en 2009,
después de que el Fracking reventara el acuífero del que bebía todo el pueblo. 

En Europa, el gas no es tuyo, querido labriego o terrateniente. Es del Estado, que se lo cede al menda del lobby. Ese menda te dejará la parcela o la finca hecha unos zorros cuando el gas se acabe (en cinco añitos). Un páramo donde no se aventurarán ni las ratas y donde no crecerán ni los cardos. También te dejará el bolsillo averiado cuando tengas que beber, cocinar y regar el resto de tu vida con agua embotellada porque te han envenenado el pozo o el acuífero. Te llenarán el campo de tuberías para el agua y tuberías para el gas (sin odorizar y con riesgo de fugas indetectables y explosiones). Además te convendrá mantener una prudente distancia de cualquier pozo porque emite buenas dosis de uno de los cancerígenos más potentes que existe. Benceno.

Hay otro detalle que el lobby esconde celosamente. Alemania, la nación industrial europea por excelencia, tiene en el gas metano (mayoritariamente ruso) una fuente de energía indispensable, ahora que ha decidido desmantelar sus centrales nucleares. Para Alemania el gas de Fracking debería ser prioritario, con yacimientos en Renania Westfalia, Baja Sajonia  y otros Lander del noroeste del país. Sin embargo, todo el posible gas de Fracking alemán solo aportaría el 10% de las actuales demandas.  Por eso apuestan firmemente por la energía eólica y fotovoltáica. Los alemanes no son idiotas y ya se han asustado con los primeros ensayos y el resultado de ver los terrenos circundantes envenenados con mercurio.

El Fracking es el camino a ninguna parte persiguiendo un modelo agotado.  Un negocio para cuatro espabilados. Es el consabido “Tente mientras cobro” propio de profesionales del pelotazo y de políticos inferiores.  

domingo, 19 de mayo de 2013


TORRELAVEGA  EN  CHINA
Quien contamina… ¿paga?


La ciudad de Torrelavega (Cantabria - España) está oficialmente hermanada  con cuatro villas. Su hermanamiento (“twinning”) con la bella Rochefort (Francia) es una cuestión de prestigio. El correspondiente a La Habana es un asunto de sentimiento histórico y recuerdo de tantos lazos indianos. El hermanamiento con Louga (Senegal) tiene algo que ver con la existencia de un importante mercado de ganado en este pueblo, de menos de 2.000 habitantes, plantado en medio del Sahel. Finalmente, el hermanamiento de Torrelavega con el enclave de Zug (Sahara Occidental) es una manifestación de solidaridad con el pueblo saharaui.

Mucho nos tememos que a Torrelavega le conviene hermanarse con otra ciudad. Ese quinto hermanamiento debería realizarse con alguna urbe industrial de China, como Guangzhou o Shenzhen, ahogadas por la contaminación. Así, Torrelavega tendría la oportunidad de comentar con sus hermanos chinos las ventajas del desarrollo sucio y la delicia de triturar el medio ambiente sin tantas normas ambientales y sin tanta pamplina ecológica europea.


La factoría SNIACE en Torrelavega

¿Cínismo?... Tenemos la tendencia a confundir cinismo con lucidez. Recuerdo aquél camión cisterna que se estrelló, el 26 de julio de 1998, en la autovía a la entrada de Torrelavega derramando 32.000 litros de gasóleo al río Besaya. El entonces Consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, D. José Luis Gil, minimizó las consecuencias del vertido en aquel punto del río, muerto y maloliente, cargado con las aguas fecales e industriales de Torrelavega sin depurar. Unos miles de litros de gasóleo no le iban a hacer mucho más daño al Besaya, comentó el Consejero. Eso se llama lucidez.

Ayer, 18 de mayo, la prensa regional de Cantabria se hacía eco de una manifestación de trabajadores de SNIACE. Es una de las grandes industrias que, junto a Solvay y Textil Santanderina, conforman el tejido socioeconómico de la ciudad. SNIACE se dedica a fabricar celulosa y viscosa desde hace setenta años, con todos los problemas de residuos y vertidos que se pueden imaginar. Ahora ha diversificado su actividad, fabricando biofuel, gestionando bosques (¿) y generando electricidad.


Manifestación de trabajadores de SNIACE 

Los trabajadores de SNIACE ven peligrar sus puestos de trabajo porque la empresa tiene 3,6 millones de euros en números rojos. La culpa de semejante desastre no parece ser achacable a una deficiente gestión corporativa, a falta de productividad de sus trabajadores o al sabotaje perverso. La culpa la tienen, según dicen, esa manía del medio ambiente, esos ecologistas “de mierda” y esa Directiva Marco de Aguas de la Unión Europea empecinada en aplicar el principio “Quien contamina paga”.

El gran problema para la supervivencia de SNIACE es, supuestamente, el Canon de Saneamiento que, obligado por la Directiva Marco, ha impuesto el Gobierno de Cantabria a empresas y particulares. Un canon en vigor desde el 1 de abril de 2010 cuyos ingresos deben destinarse, íntegramente, a construir y mantener las infraestructuras de depuración y saneamiento del agua usada. Dicen que el canon está “asfixiando” a las empresas porque ya no pueden verter impunemente sus venenos al río que cruza Torrelavega.


Uno de los incontables vertidos salvajes de SNIACE al río Besaya

Un prócer socialista de Cantabria opina que debería reducirse hasta en un 45% el canon de saneamiento a las empresas en crisis, como SNIACE, Solvay y Textil Santanderina. Es decir, dejar a las depuradoras sin parte del necesario y costoso mantenimiento. Como las depuradoras no se pueden detener, porque puede caer una multa europea astronómica, sería el dinero público el que sustituiría la mermada aportación empresarial. Dinero público que aumentaría la deuda del Estado y agravaría los problemas económicos de España.

La propuesta tiene el hermoso sentido común de las mentes más simples y adorables. Viniendo de un político supuestamente de izquierdas resulta incongruente, ya que persigue financiar con el dinero de todos la limpieza de la mierda generada por algunos empresarios que, así, ganan más dinero. Todo ello con la excusa de mantener puestos de trabajo.  ¿No les recuerda algo este argumento? ¿No les recuerda a China? ¿A Bangladesh quizás, con sus fábricas de muerte y miseria, incendiadas y derrumbadas? ¿No les recuerda a trabajadores de un euro al día, viviendo en calles como letrinas?

Si en China y Balgladesh se pasan el medio ambiente por el arco del triunfo y se están desarrollando a ritmos vertiginosos, en Torrelavega están haciendo el tonto y esto de ser civilizado va a ser un atraso y una pesadez.


El modelo a seguir: área industrial en China, sin cortapisas ni leyes
estrictas a la hora de verter tóxicos al medio ambiente. El sueño de los neoliberales,
de los amantes de la libre empresa privada y eficiente y de los líderes neocomunistas

Leo en la prensa británica que los “euroescépticos” patalean como cucarachas patas arriba dentro del propio gobierno de M. David Cameron. Algunos de sus ministros opinan que la Unión Europea es muy pesada con tantas normas y Directivas ambientales. Al fin y al cabo, el imparable cambio climático nos va a empobrecer, encharcar, ahogar, adelgazar, recalentar y congelar muchísimo más deprisa y con mucha más eficacia que unos pocos vertidos tóxicos.

Los conservadores británicos quieren salirse de Europa y olvidarse de tantas regulaciones y normas, para afianzar el neoliberalismo y retomar la añorada senda del desarrollo sucio y depredador. Eso se parece extraordinariamente a las propuestas para Torrelavega y su SNIACE. No más normas europeas. Al fin y al cabo, cuando la mierda, la inundación o el hielo nos llegue hasta el cuello, los que mandan estarán por las Islas Caimán con un daiquiri en la mano, bajo el cocotero y dirigiendo sus negocios contaminantes a prudente distancia con el WhatsApp.

Los gestores de SNIACE buscan lo mismo, contando con la complicidad de algunos políticos regionales deslumbrados por el crecimiento “a cualquier precio” practicado por China.
Empieza a ser urgente el quinto hermanamiento. 

miércoles, 15 de mayo de 2013


BIOCARBURANTES EN GUERRA
Mentiras gordas - verdades pequeñas



Seguro que ha oído hablar de los biocombustibles. Posiblemente le han contado que en Brasil muchos coches se mueven con el etanol de la caña de azúcar. Alguna vez habrá visto una estación de servicio que vende gasoil mezclado con grasas vegetales o recicladas (biofuel). Pero lo que no sabrá es que en Europa se libra una guerra sorda entre los políticos de Bruselas, los científicos, la industria del agrocarburante y las organizaciones ecologistas.
El culpable de esa guerra se llama ILUC.

ILUC es el acrónimo de Indirect Land Use Change, es decir, Cambio Indirecto del Uso de la Tierra. ¿Qué es ese ILUC que monta la gresca en Europa? Se lo resumo en diez breves párrafos colocados en riguroso orden:



Cosecha de maíz para biofuel en Brasil

Primero: Presumimos de “verdes” y queremos usar, en coches y camiones, combustibles “limpios” creados por la agricultura. Dicen que son sostenibles, duraderos y que emiten menos carbono. El futuro: una maravilla.

Segundo: en Europa vivimos apretados y no tenemos mucho territorio disponible donde cultivar vegetales para combustible. En realidad, tenemos que importar buena parte de nuestra comida. Tampoco gozamos de climas tropicales (de momento, porque el cambio climático resolverá este defecto) para poder cultivar en abundancia vegetales como la soja, la caña de azúcar o la palma. Sale más fácil y barato importarlos.

Tercero: aunque en Europa está poco extendido el uso de biocarburantes, la Unión Europea desea que a partir de 2020 al menos el 10% de los combustibles usados en el transporte sea sostenible (renovable). De momento, se comercializa el combustible E10, mezcla de gasóleo con un 10% de etanol.

Cuarto: Europa importa soja desde Argentina, Brasil y Estados Unidos para hacer etanol, maíz de Estados Unidos para hacer el etanol,  y aceite de palma desde Borneo y Malaysia para hacer biofuel.



Plantación de palma en Borneo

Quinto: en Brasil, Borneo o Malaysia, para vender más soja, maíz y palma a los señoritos europeos y norteamericanos, deforestan y arrasan las selvas vírgenes, queman los restos, descuidan los cultivos para consumo humano y hacen subir los precios del cereal.

Sexto: nuestra demanda de agrocarburantes está forzando el Cambio del Uso de la Tierra en esos países de forma “indirecta”. Ellos cambian selvas tropicales por campos cultivados. ¡Hemos llegado al dichoso  ILUC!

Séptimo: vamos al volante de nuestro coche, orgullosos del  agrocarburante que quemamos y dejando atrás un olorcillo a cacahuete tostado. Europa emite menos carbono y contamina menos. ¿Todos contentos?

Octavo: Pues no. Vienen unos científicos y dicen que en cada litro de agrocarburante quemado hay que contar sus propias emisiones de carbono y de gases, MAS las emisiones que entrañan la destrucción de la selva y de los árboles como sumideros de carbono, la pérdida del carbono encerrado en la tierra virgen, las emisiones de pesticidas, fertilizantes químicos y el combustible usados en el cultivo del agrocarburante. Además, hay que sumar las emisiones del transporte de esos vegetales hasta Europa y los costes ambientales y energéticos de la fabricación de los mismos. También hay que contar con otros daños colaterales y severos: combustible en lugar de comida; supervivencia de indígenas expulsados de sus tierras; aumento del precio de los cereales para consumo humano; destrucción de ecosistemas; extinción de especies.



Etanol al 85% para motores "flex" en Estados Unidos

Noveno: la Unión Europea se queda de piedra y decide que, a la hora de hacer las cuentas como dice el Sr. Mariano Rajoy (“como Dios manda”), habría que contar con el ILUC.

Décimo: puestos en este plan, el ILUC parece mostrar que los agrocarburantes no son tan sostenibles como pregonan. En conjunto, emiten igual o más que un apestoso gasoil y, encima, son una plaga ecológica y cultural. Alguien nos ha estado contando muchas mentiras y muy gordas.

Con estos diez puntos podemos haber comprendido el problema, pero nos falta el detalle final: Europa subvenciona los agrocombustibles para abaratarlos y fomentar su empleo, con la excusa de que son mucho mejores para el Clima que los derivados del petróleo. En estos días de  primavera la guerra se ha desatado porque la Unión Europea decidió, en octubre de 2012, distinguir entre los agrocarburantes “convencionales”, o de 1ª generación, y los “avanzados”, o de 2ª generación. Los primeros serían los clásicos derivados de maíz, caña, soja, palma, trigo,…Productos que también sirven para comer. Los segundos serían los obtenidos a partir de residuos vegetales, de plantas no comestibles o de algas marinas
.

Connie Hedegaarde, comisaria europea de Acción por el Clima

A causa de las dudas cósmicas que suscita el tener que contar con el ILUC a la hora de hacer el balance real, Europa ha decidido cortar las subvenciones a los agrocarburantes “convencionales” a partir de 2020. Además, ha insinuado que en ese 10% de combustible renovable del mix, propuesto para 2020, los de 1ª generación solamente cubrirán la mitad (cap 5%). En otras palabras, Europa propone reducir a la mitad el posible protagonismo del maíz, de la soja y de sus otros compañeros.

Es una propuesta, no una decisión firme. Entre tanto, la Unión Europea y su Comisaria para estas cosas del Clima, Connie Hedegaarde, no terminan de ofrecer los estudios definitivos sobre el real impacto del ILUC, pero mantienen las actuales subvenciones. En buena lógica, si resulta que los agrocarburantes parecen enormemente sospechosos de ser peores que el petróleo, no se entiende que la Sra. Hedegaarde mantenga subvencionada una energía tan dañina. Ese dinero (mucho o poco) debería ir a la fotovoltáica y a la verdaderamente sostenible.

A la espera del anunciado estudio del ILUC, los industriales del agrocarburante están echando espuma por la boca y sufren terrible ansiedad. Los ecologistas rechinan los dientes. Los campesinos europeos están desconcertados y las empresas de transgénicos (OGM), como Syngenta y sus maíces brasileños, meten caña para que no cesen las benditas subvenciones al combustible “verde” que les está haciendo multimillonarios.
El Clima es lo de menos. Lo importante es la Pasta.

domingo, 12 de mayo de 2013


400 PARTES POR MILLÓN
¡Entramos en el Plioceno!


Felices habitantes del Plioceno:
una familia Australophitecus

en plena sabana
La novela “Parque Jurásico” fue la original fantasía del escritor Michael Crichton retornando al pasado de los dinosaurios. La confirmación (9 de mayo de 2013) de que en nuestra atmósfera hemos alcanzado las 400 partes por millón (ppm) de CO2, de manera estable, supera la imaginación de M. Crichton. Esto significa que, con audacia y espíritu aventurero, la humanidad ha encaminado al planeta Tierra hasta un nuevo y cálido Pleoceno o Plioceno.

Con este nombre, Plioceno, los paleontólogos identifican la época que vivió nuestro planeta hace entre 5,6 y 3,6 millones de años. Aquélla fue la última vez en la que la atmósfera registraba esas 400 ppm, según el análisis de burbujas de aire extraídas al hielo antártico en Vostok (Dome C). En aquellos lejanos e interesantes tiempos no se había formado el istmo de Panamá y las Américas del norte y del sur estaban separadas por tumultuosos brazos de mar. 

En el Plioceno, la India se había ya enganchado a Asia y las familias africanas de australopithecus no necesitaban una patera para cruzar desde Tánger a Tarifa porque no existía el estrecho de Gibraltar. Por toda Europa correteaban alegres jaurías de monos perseguidos por feroces "dientes de sable", mientras que en la Antártida empezaba a amontonarse una barbaridad de hielo.


El observatorio de la NOAA en Hawai, el primero en dar la noticia

La Tierra del Plioceno, con sus 400 ppm de CO2, salía muy lentamente del caliente Eoceno que había llenado los Polos de palmeras y tortugas tropicales. Como decía, estamos en el buen camino para hacer de nuestro planeta un balneario que nos permitirá pasear en taparrabos por Alaska. Lo estamos haciendo tan rematadamente bien que trituramos las estadísticas del calentamiento global y pulverizamos las previsiones más optimistas de la ciencia internacional. El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas se debe estar frotando las manos.


Protocolo de Kioto, energías renovables, ahorros energéticos y otras zarandajas
no han impedido la estupenda y firme progresión del CO2 en nuestra atmósfera. En la imagen
la famosa e imperturbable Curva de Keeling

En la primera semana de mayo de 2013, hace escasos días, la norteamericana NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), que es como la Agencia Española de Meteorología (AEMET) pero a lo bestia, anunciaba que su observatorio de Mauna Loa (Hawai) estaba ya a punto de registrar la buena nueva. Las previstas 400 ppm de CO2 alborotaron a un grupo de científicos que estudian el Ártico y pedían entrevistarse urgentemente con autoridades norteamericanas del Departamento de Defensa (DoD - Pentágono), de la Casa Blanca y del Ministerio de Interior (Homeland Security Department – sección Climate Change Roadmap).


Para el verano de 2015, todos estos hielos que tanto estorban
en el Océano Glacial Ártico pueden haber desaparecido

Los expertos anunciaron la efeméride con disimulado alborozo, afirmando ante las autoridades que en lugar de tener que esperar hasta el año 2100 para que el Ártico se libre de los hielos en verano, el magnífico acontecimiento podría adelantarse a 2015. Desde este momento, las autoridades de USA han empezado a trabajar para garantizar que el transporte, el suministro energético, las casas construidas en zonas costeras inundables y el aporte de comida y agua potable a la población no se vean afectados por nuestra entrada en el Plioceno. Además, se están cargando las pilas para saquear a conciencia el Polo Norte y su vecindario, antes de que lo hagan Noruega, Groenlandia, Rusia o Canadá.


Un previsor oso polar, que acaba de ver la Curva de Keeling, se entrena
nadando en aguas del Ártico para cuando se quede sin hielo

En España, el anuncio del acelerón del cambio climático y la confirmación oficial de que vamos bien encaminados, se ha celebrado con una reforma de la Ley de Costas. La iniciativa legal procura que miles de ciudadanos aproximen sus casas a la costa un poquito más. Así, la delicia de tirarse de cabeza al agua directamente desde el saloncito será una realidad mucho antes de lo previsto.

Los promotores inmobiliarios y arquitectos más espabilados empezarán pronto a publicitar bonitas casas con trampolín en cada piso y amarre de embarcaciones en el portal.  A los agoreros de siempre, los que dicen que el mar se tragará las viviendas costeras, la reforma sugiere que el Estado levantará hermosos diques para frenar el avance del mar, copiando a la moderna Holanda. 
El único problema es que, según parece, en el Plioceno el nivel del mar estaba 40 metros más alto que ahora.  

jueves, 9 de mayo de 2013


CANDIDATURA  OLÍMPICA  MADRID 2020
Que vuelva la comisión evaluadora


El pasado 22 de marzo, con el artículo “Madrid maquillada” publicado en este blog manifestaba agradecimiento a la comisión evaluadora enviada por el Comité Olímpico Internacional a Madrid. Su visita fue precedida por una impactante campaña municipal de limpieza, camuflando a brochazos kilómetros de paneles cubiertos de pintadas a todo lo largo del recorrido de tan importantes personas.

Mes y medio después, el agradecimiento se transforma en súplica para que regresen desde Lausana, desde Ginebra o desde donde quieran cuanto antes. Resulta que los kilómetros de paneles cubiertos de pintadas han regresado y algunos vecinos de esta áspera capital europea rememoramos, nostálgicos, los días en los que creímos vivir en una urbe civilizada.


Nadia Khiari y su gato Willis
defienden el uso de la pintada política y social

Debería darse una vuelta por aquí para ver las nuestras.
 














Un buen amigo mío, sumamente respetuoso con la “expresión libre y espontánea” que la juventud traslada a los espacios públicos, armados de su espíritu de lucha, de rotuladores y de bombas de pintura, trataba de convencerme de mi gran error. Me hablaba de la reconocida dibujante de viñetas tunecina Nadia Khiari, surgida en la llamada “primavera árabe” con sus dibujos del gato Willis, y que también era gran defensora de la idea “Muros blancos, pueblo mudo”. Reconozco mi debilidad ante la tunecina, por su trabajo como dibujante y por un doble motivo: primero, porque es mujer en una nación repleta de islamo-fascistas de barbita que desprecian a las mujeres; segundo porque, preguntada por qué usaba un gatito como personaje, en lugar de un perrito, ella decía: porque no hay "gatos policías".

Así y todo, yo insistía a mi amigo opinando que la frase de Nadia era discutible. En las calles del viejo Sitges, preciosa villa costera del Mediterráneo al sur de Barcelona, descubrí hace más de treinta años unos carteles hechos con cerámicas. Debían llevar ahí más de un siglo y rezaban en catalán: No embruteu les parets. La netedat es una gran senyal de civilitzaciò  (No ensucien las paredes. La limpieza es una gran señal de civilización).... ¿En qué quedamos? 




Sin embargo, mi amigo me aseguró que eso de la limpieza era cosa del pasado. Su seguridad y la reflexión de Nadia Khiari me llevó ayer a recorrer los paneles acústicos que el ayuntamiento de Madrid había limpiado y que, ahora, estaban otra vez recubiertos de pintadas. Eran mensajes muy recientes, con la pintura aún fresca, lo que me ofrecía la oportunidad de escuchar el último grito del pueblo. Así que, apostado en la autopista M-12 que enlaza el aeropuerto de Madrid con el norte de la ciudad, me puse a leer los mensajes escritos: saics emcra anxoa (con calavera intercalada) naghos nani naoxanxoa bohes tapes slan sortys agusto noon skade…. Sentí un leve escalofrío.


Nuevos e insistentes mensajes sobre los paneles de la M-12

Era incapaz de entender el significado de los mensajes del pueblo joven. Debían estar redactados en un lenguaje hermético y solamente al alcance de iniciados. La presencia de la calavera en una de las palabras era de lo más inquietante. Llegué a pensar que la juventud española, con el 57% en paro y el futuro más negro que el sobaco de un gorila, estaba cayendo en el satanismo esotérico.

Anoche llamé a mi amigo para transmitirle mis angustias y enviarle por e-mail las fotos de los estremecedores textos. Él intentó tranquilizarme porque, en su opinión, aquello no eran más que inocentes firmas. ¿Firmas? De ser así, escribirían vanesa paco perico noelia luisete antoñete juanra merche…. Como no es el caso, la situación de nuestra sociedad es delicada. A la sensación de estar siendo gobernados por gente inferior (como aseguran los derechistas “libertarios” británicos del partido Ukip), se suma la sospecha de que seremos reemplazados en esta sociedad por seres que pintan palabras sin sentido por las paredes de la ciudad. 

miércoles, 8 de mayo de 2013


PESCA INSOSTENIBLE
Confirmando los errores


Hace un año, la consultora española Abay Analistas Económicos y Sociales recibió de Greenpeace el encargo de estudiar el empleo en el sector de la pesca marítima en España y las consecuencias de su gestión. El resultado, contenido en el informe económico “Empleo a Bordo”, acaba de ser presentado al público confirmando los errores que la política pesquera de la Unión Europea ha venido cometiendo, de manera insistente y reiterada, en los últimos veinte años.

Para España, las consecuencias han sido dramáticas. Una nación gran consumidora de productos marinos tiene ahora que importar más de la mitad de lo que consume. Las capturas de nuestra flota han descendido en caída libre, desde las 1.455.000 toneladas del año 1966, hasta las escasas 860.000 toneladas del pasado 2012, a pesar de la modernización de las embarcaciones, de la tecnología y de su mayor eficiencia. En los últimos veinte años (1992 – 2012), en el sector de la pesca se han destruido 52.000 empleos.


Los puertos y dársenas se están vaciando de la pesca artesanal

Los daños no se han repartido con equidad. Los peor parados en esta debacle han sido los pescadores artesanales, precisamente los que debían haber recibido mayor protección por parte de las autoridades pesqueras. Son los más vulnerables y pobres, los primeros a quienes siempre golpean las crisis. Porque a la actual crisis económica se añade la ambiental, con los caladeros agotados, sobre todo en el Mar Mediterráneo.

La pesca artesanal o “rural” es un reconocido yacimiento de empleo estable, ya que la mayoría de sus componentes son trabajadores autónomos. Son trabajadores que viven prácticamente cautivos de la pesca, que representa el 99,5% de sus ingresos familiares. Soportan salarios por debajo de la media nacional y tienen mayores dificultades a la hora de cambiar de actividad laboral. Siguen perdiendo oportunidades y están abandonando las cubiertas en un lento goteo (- 6% en los últimos cinco años). Eso significa que la pesca tradicional ha dejado de ser una forma segura de fijar a la población costera y combatir el despoblamiento, con la correspondiente erosión de la cultura, la cohesión social y el patrimonio de nuestras villas pesqueras.


Algo no funciona debidamente cuando un trabajo tan
peligroso y sacrificado es remunerado por debajo de la media nacional
La Política Pesquera Común reconoce su magnífico fracaso y está a punto de reformarse. Pero el daño ya está hecho. ¿Qué es lo que las grandes autoridades de la pesca han hecho tan mal? Sencillo: han seguido un modelo profundamente equivocado, atendiendo a las grandes industrias pesqueras y a su rentabilidad, dejando de lado a las personas y a la naturaleza. Han subvencionado a la pesca industrial, creadora de empleos aleatorios y frágiles, descalzando por el camino las raíces de la pesca tradicional al no proteger adecuadamente los recursos naturales y los ecosistemas marinos.

Han sido muchos quienes han colaborado en la realización de este informe completo, incluido yo mismo como consultor independiente. A la llamada de Abay Analistas, a sus preguntas, han respondido universidades, expertos, pescadores y cofradías, con el soporte técnico de la EPA (Encuesta de la Población Activa). Pero las autoridades pesqueras y las industrias no han querido participar y han mirado para otro lado: conocían el resultado de antemano.

martes, 7 de mayo de 2013


BICIS  Y  MOVILIDAD URBANA
Todos con chichonera


Hace mucho tiempo, quizá décadas, algunos expertos en “movilidad” ciudadana se pusieron a pensar. Hasta entonces, los espacios públicos estaban siendo ideados y fabricados para dos tipos de usuarios: unos eran lentos y frágiles, usaban dos patas y se movían “a sangre”. Los otros eran fuertes y veloces, usaban ruedas y se movían “a petróleo”. A los primeros se les llamó “peatones” y a los segundos “vehículos a motor”.

En seguida los expertos comprendieron que, en su deambular por las ciudades, ambas categorías debía separarse estrictamente mediante aceras elevadas los primeros y calzadas los segundos. Más que nada porque los peatones caminaban sin otra carrocería que ligeros tejidos y en las colisiones se llevaban la peor parte. Sin embargo, con el paso de los años apareció una tercera y novedosa categoría, mezcla estrafalaria de las anteriores, consistente en peatones que se movían ”a sangre”, pero con ruedas. Se les llamó “ciclistas”.


Amsterdam y sus ciclistas. Observen que no llevan más protección que su sentido común y sus ropas ligeras.
Pero circulan separados de los vehículos pesados.

Los ciclistas eran un híbrido de lo más fastidioso. Conservaban la extrema fragilidad del peatón y su velocidad era incongruente. Como iban mucho más deprisa que el peatón y mucho más despacio que los vehículos a motor, la mezcla de las tres categorías era un desastre porque, al contrario de las anteriores, ellos carecían de un espacio propio. Si rodaban por las aceras molestaban y arrollaban a los peatones. Si rodaban por las calzadas molestaban a los vehículos a motor y eran arrollados.


Estricta separación de los tres tráficos en una ciudad de Holanda
Aceras para peatones, calzada para vehículos y carril bici

En los países donde hay gente que se dedica a pensar lo tuvieron claro desde el principio. O prohibían los ciclistas, o les montaban espacios para que circulasen sin molestar y sin ser molestados. ¡Eureka! Habían inventado el carril bici. Grandes y pequeñas urbes del hemisferio norte  se equiparon con carriles para ciclistas tan extendidas y preparadas como las aceras y las calzadas. La bicicleta era una forma de movilidad sostenible, ya que resultaba saludable, no requería permisos, la usaban ancianos y niños, ahorraba hidrocarburos, no contaminaba el aire, no hacía ruido y no congestionaba como los vehículos a motor.



Modelo de diseño de movilidad en una ciudad de Estados Unidos (Portland - Oregon) para los tres tráficos
En las ciudades donde circulan tranvías, se adapta un cuarto espacio para ellos.

En naciones del sur de Europa, con mucho mejor clima que las del norte y centro europeo, el carril bici es una cosa de lo más exótica. Algunos próceres municipales del sur, en un gesto entre folclórico y divertido, montan en sus ciudades unos pequeños y cortos carrilitos para bicis, demostrando que ellos también son modernos. Por descontado, son carriles de paseo y deporte, jamás pensados como alternativa a la movilidad urbana tradicional.


El triunfo del ciudadano frente a coches y autoridades memas: una calle europea sin vehículos a motor

Esas autoridades sureñas, una vez al año y en domingo, celebran el Día de la Bicicleta. Resulta preciosísimo ver a miles de velocipedistas lanzarse sin miedo a las pocas calles y avenidas que las susodichas autoridades, con gesto magnánimo, les ceden por unas horas. - ¡Hay que fomentar la bici! – claman los próceres muncipales ante las cámaras de televisión. A veces llegan a subirse peligrosamente a una bicicleta y se disfrazan de corredores del Tour de Francia. Pero cuando se les insinúa que los carriles deben recorrer toda la ciudad, habilitarse por todas las calles y plazas, con sus propios semáforos, con sus recorridos perfectamente separados de peatones y vehículos, con sus aparcamientos,…los próceres tuercen el gesto y ponen cara de idiotas profundos.

En estos días, en España acaban de descubrir que la mejor forma de promocionar la bicicleta urbana y proteger la seguridad de los usuarios no es copiando a los europeos del norte y del centro, que separan los tráficos y adaptan las ciudades. La solución mágica es colocar obligatoriamente al ciclista una chichonera en la cabeza. Soluciones simplistas para problemas complejos. Su cerebro no da más de sí. Eso sí: cuando el coche, o el camión, impacte a un ciclista y le pase por encima, habrá piernas fracturadas, columnas vertebrales seccionadas, el hígado y el bazo reventados, caja torácica aplastada, cuello partido y mandíbulas troceadas. Pero el afortunado ciclista no tendrá ni un miserable chichón en el cráneo.


Carril bici en Londres. Las bicicletas disponen de espacios reservados
para detenerse frente a los semáforos

No nos merecemos a nuestros próceres, capaces de gastar miles de millones de euros "nuestros" en autopistas urbanas subterráneas e incapaces de reorganizar las ciudades y los espacios públicos para que todos podamos convivir en ellas. El gran problema de la bici urbana es que es barata, no gasta combustible, no se rompe, arrincona el coche privado, no paga impuestos y ofrece libertad al ciudadano. Es tan odiada y tan temida como la energía solar fotovoltaica. 
La bici tampoco es amiga del sistema. Ellos jamás la favorecerán.